Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies de terceros para realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies. Aceptar

EL E-COMMERCE: SUS ORÍGENES, PRESENTE Y TENDENCIAS FUTURAS

21 diciembre, 2016 / Artículo

Compartir

No hace mucho, tan sólo 16 años, comencé un Programa Superior en la Dublín Business School que se centraba en la importancia y futuro del E-commerce. Por entonces, esto era algo aún bastante novedoso y éramos incapaces de comprender su alcance. Además aún no había irrumpido en nuestras vidas, lo que hoy es imprescindible y yo diría que casi vital para cualquier ser humano del plantea, el Smartphone con conexión a internet. Las estrategias de venta electrónica eran muy básicas, quizás limitadas por la falta de medios, estructuras y conexiones de banda ancha, que hoy son bastante comunes.

Esto, visto en perspectiva, nos deberá hacer reflexionar de la enorme transformación que está padeciendo el mundo que nos rodea, y en el que un lapso de tiempo de 15 años  lo ha cambiado totalmente. Hoy vivimos rodeados de objetos que se conectan a internet, máquinas que hablan con máquinas y que tomas decisiones de compra donde el ser humano a penas interviene.

Desde el punto de vista del marketing, esta situación nos obligará a cambiar nuestra estrategia, tanto la Off como la On y así mismo abordar una transformación total de nuestros negocios.

Pero ¿qué es lo que verdaderamente está cambiando? ¿De verdad son los dispositivos, comunicaciones? ¿O somos nosotros? Esta es la clave. En mi opinión, es el consumidor y sus hábitos los verdaderos motores del cambio y por ende, todo lo que ello conlleva, las empresas y productos.

Déjenme que hagamos un poco de historia para entender esto.

El E-commerce, en castellano, “comercio electrónico” es la forma de comprar y vender productos, bienes y servicios, a través de internet, es decir de forma “on-line”.

Desde que el hombre es hombre, siempre ha sentido la necesidad de intercambiar y realizar transacciones con sus semejantes, ya fuesen inicialmente en forma de “trueque, bienes por bienes” o “transaccionales, bienes por dinero”. Posiblemente esto sean las bases de la evolución, cuando el hombre deja de ser nómada y se establece de forma continua en un lugar, siendo el comercio fue unos de los factores de desarrollo.

Lo que hoy forma parte de nuestras vidas como algo natural, no es sino el resultado de una evolución exponencial de distintas formas de intercambiar datos, bienes y servicios de forma online. Quizás jamás nos hayamos parado a pensar cuando nace el “comercio electrónico” o desde cuando está con nosotros. Lo cierto es que nace de la necesidad del ser humano por ganar en eficiencia y autosuficiencia. El E-commerce es sin duda la última fase de este proceso evolutivo de las formas de compra pero desde luego no será la última, no me cabe la menor duda, aún queda mucho por recorrer.

La evolución del E-commerce está totalmente ligada al desarrollo tecnológico e informático, de hecho, es en los años 60, cuando gracias a la creación de EDI, Electronic Data Interchange, se empiezan a realizar los primeros intercambios y transacciones electrónicas de datos comerciales entre empresas. En esos años, el uso de computadoras u ordenadores personales aún no está muy extendido y seguía siendo algo reducido para empresas.

Sin embargo, con la aparición de la World Wide Web en 1989, conocida por todos como WWW, es cuando se produce el gran cambio en la comunicación y en la comercialización a través de internet. Además, la rápida adopción del ordenador, PC, como herramienta de uso cotidiano y al alcance de todos, consiguieron extender las compras online de una forma más generalizada. Como anécdota citaremos 1994 como el año en el que se vende el primer producto “on-line” y este fue una pizza de pepperoni. El año siguiente, 1995, Amazon lanza su primera tienda “on-line” y EBay consigue vender un producto por primera vez. Así pues podemos determinar que el E-commerce es algo relativamente nuevo pero en constante cambio y evolución.

En sus inicios y como hemos mencionado anteriormente, ordenadores personales o PC, fueron clave en el desarrollo del E-commerce, pero hoy en día el fuerte incremento y el aumento exponencial de transacciones a nivel mundial se ha debido al desarrollo del móvil, dando como resultado, lo que hoy llamamos Mobile Commerce, M-commerce, y que es sencillamente la venta a través dispositivos móviles o Smartphones.

A través del teléfono podemos comprar directamente en la web del anunciante o bien mediante el uso, cada vez con más fuerza, de aplicaciones móviles, comúnmente llamadas Apps. El M-commerce ya representa el 34% de las ventas on-line a nivel mundial, según el informe de Criterio (State of Mobile Commerce 2015).

La tendencia en claramente al alza y esto, en parte, se debe al trascendental cambio que está sufriendo el “comportamiento de los consumidores” que quieren comprar “estén donde estén” o lo que es lo mismo “como quieran, donde quieran y cuando quieran”. Esto está obligando a las empresas a invertir y dedicar gran parte de los presupuestos a transformar digitalmente sus estrategias comerciales e incluso sus propios modelos de negocio.

Así mismo otro concepto en auge y que es una evolución del PC y del móvil, será lo que ya muchos denominan el Internet de las Cosas, en inglés Internet of Things, abreviado como IoT. Cada vez más, son lo objetos capaces de conectarse a internet. En breve, no será raro ver como nuestro frigorífico hace la compra semanal o como nuestra cafetera se encargará de realizar el pedio de capsulas una vez estas se acaben. Esto nos llevará a un nuevo plano y a un mundo de oportunidades y desarrollo para el E-commerce.

Nada de todo lo anteriormente dicho, tiene sentido si no tenemos en cuenta dos factores críticos y que afectan directamente al desarrollo del E-commerce, uno es la logística y el otro los medios de pago. Dos fuertes caballos de batalla y que aún, en muchos casos, suponen una barrera.

El E-commerce indudablemente está lleno de beneficios y razones para que los usuarios compren en internet. No sólo es el hecho de la comodidad, o la extensa variedad de productos y tiendas a un solo click, también lo son la información disponible de los productos, el precio, y algo fundamental como la experiencia final durante el proceso de compra. De ahí que la usabilidad de la web sea un factor primordial en todo ello.

En resumen, el ON y el OFF pueden y deben convivir, no están reñidos el uno con el otro. La tienda online es un complemento a la tienda física. El E-commerce debe adaptarse e integrarse en la estrategia de venta de la empresa, a esto es lo que llamamos OMNICANALIDAD. No existe separación entre ambas estrategias. El futuro es apasionante y está lleno de oportunidades para aquello que quieran tomarlas. No es tarde, pero la adaptación a este medio es urgente y necesaria.

Juan Luis González López. Profesor de ESIC

 

21 diciembre, 2016 / Artículo

Compartir

Documentos

Artículo

Contacto prensa

Dpto. de Marketing & Comunicación

España

+34 914 524 100

comunicacion@esic.edu

Conoce más sobre ESIC