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Métodos ágiles de gestión: ventaja competitiva o condición

Métodos ágiles de gestión: ventaja competitiva o condición

20.12.2018

Métodos ágiles de gestión: ventaja competitiva o condición

Vivimos tiempos de cambio e incertidumbre”. Seguramente, esta frase se ha pronunciado miles de veces a lo largo de la historia. Nuestra historia, es una historia de adaptación permanente. Darwin ya lo escribió hace más de 150 años: “no sobreviven los más fuertes, sino los que mejor se adaptan al cambio”.

En la actualidad, múltiples factores derivados de un avance exponencial en tecnología, comunicación y desarrollo, están propiciando que organizaciones y personas vivamos una época con una aceleradísima evolución que ha generado el conocido como entorno V.U.C.A. (Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity). Este concepto, que fue acuñado en los años 90 por el ejército americano, es al que nos enfrentamos organizaciones y personas hoy en día, y he aquí el contexto en el que tenemos que jugar nuestras cartas.

En este entorno altamente incierto, la capacitación, la flexibilidad y la adaptación rápida al cambio son factores esenciales para poder hacer frente a este presente y a los múltiples retos del futuro. También en el mundo de la gestión de proyectos, estamos asistiendo a importantes cambios en los modelos de gestión, fruto de todo lo anterior, los métodos ágiles de gestión están tomando un enorme protagonismo. 

Los métodos ágiles de gestión surgieron a finales de los años 90 en el ámbito del software, como respuesta crítica a los modelos tradicionales de gestión. Los modelos tradicionales resultaban poco efectivos cuando las necesidades de partida de los proyectos no estaban claras o incluso cambiaban a lo largo de los mismos, ocasionando que el producto, servicio o resultado desarrollado, no satisficiera al cliente.

 Hoy en día, las organizaciones son conscientes de que necesitan esa capacidad de adaptación Esta adaptación es lo que los métodos ágiles de gestión de proyectos nos pueden proporcionar: satisfacer mucho mejor las necesidades del cliente en entornos de cambio, maximizar valor generado, flexibilidad ante la incertidumbre, y finalmente, equipos auto-organizados que evolucionan y mejoran de forma continua. 

Pero igual que nos dan, también nos exigen-reclaman. y para conseguirlo debemos proporcionar flexibilidad real, equipos empoderados, motivados y multifuncionales, personas capacitadas que se enfrenten a nuevos retos. En definitiva, estructuras organizativas mucho más sencillas y versátiles.

Las organizaciones buscan esa receta para obtener la ansiada agilidad, pero no sólo sucederá capacitando y formando a las personas, proceso imprescindible para el cambio, el salto a la agilidad debe conllevar un proceso de transformación, en el que debemos interiorizar esos principios de transformación en las personas, en los equipos y en la propia organización.

En esa búsqueda de la agilidad necesitamos de métodos, prácticas y herramientas: Scrum y Kanban, son algunos de las prácticas, frameworks más utilizados actualmente en proyectos y organizaciones, con éxito en muchos casos… Bajo el nombre de Scrum se desarrolla un framework de trabajo ágil que, mediante desarrollos iterativos e incrementales, permite gestionar proyectos con incertidumbre y cambios en los requisitos, bien sea por falta de claridad al principio o por cambios del cliente. Es uno de los métodos ágiles más demandados y utilizados, si bien no es el único.

Kanban es uno de los grandes desconocidos, aunque son muchos los que creen conocerlo, por el mero hecho de utilizar tableros visuales. Más allá de esa práctica, (tremendamente útil también), Kanban comparte nombre con un método de gestión desarrollado a partir de 2005, enormemente potente, flexible, escalable y aplicable a todo tipo de gestión (empresa, departamentos, proyectos, equipos y personas). 

Estas metodologías son necesarias, aunque necesitamos algo más: “ser ágiles”. Esto implica un cambio más profundo, incorporando modelos mentales renovados (simplicidad, colaboración, adaptación), así como de valores (empoderar a los individuos, relaciones entre ellos, transparencia, inspección o adaptación, entre otros). ESIC desarrolla desde hace años, programas especializados en gestión de proyectos, y pretende profundizar en temas más específicos que abarquen las metodologías ágiles

En mi opinión, hablando de “ser ágiles”, valores y modelos, considero la filosofía Lean como una de los principales referentes a tener en cuenta. Lean (la “adaptación occidental” de las prácticas desarrolladas por Toyota) promueve la generación de valor, la eliminación del desperdicio, el desarrollo de las personas, y la mejora continua, como fuente de innovación, desarrollo y sostenibilidad. Lean actualmente se está aplicando en todo tipo de modelos de negocio con muy buenos resultados.

Mucho se ha hablado de si agile es o no una moda pasajera. De momento, todo hace pensar que no. Más bien se constituye como un paso obligado y una palanca fundamental de transformación para evolucionar nuestros equipos, proyectos y organizaciones hacia un nuevo nivel, o tal vez, como condición de supervivencia. . ¿Quién sabe?

 

Carlos José Conejo Sánchez

Kaizen Innova, Director ejecutivo

Profesor de Executive Education, Esic Business School