Hackear la realidad y la reputación | Predicción 2020

Tiempo de lectura 3 minutos

Una predicción que se ha hecho para el año 2020 es que la reputación de las personas y las organizaciones será cada vez más hackeable, lo que dará lugar a muchísimas dudas sobre lo que es real y lo que no lo es. Esto generará un impacto profundo y quizás definitivo en la imagen que la sociedad, los inversores y los poderes públicos tengan sobre cientos de empresas e instituciones, así como de personas anónimas, políticos y celebridades.

En diversos vídeos que circulan por las redes sociales y que se han difundido a través de las televisiones de todo el mundo, hemos podido comprobar cómo ha avanzado la tecnología para falsear vídeos de personas tan famosas como Mark Zuckerberg, Tom Cruise o Kim Kardashian, entre otros.

Anteriormente, algunas mujeres famosas habían sido suplantadas digitalmente para dañar su reputación, ya que se hizo creer a millones de personas que habían protagonizado tórridas escenas sexuales en infinidad de vídeos pornográficos que luego fueron distribuidos en Internet.

Esta tecnología, conocida como deepfake, es la más visible, pero es tan solo la punta del iceberg de las posibles nuevas amenazas para la reputación de las personas.

Hackear la realidad: deepfakes, big data hacks, edición genética y biohacking

  • Los deepfakes son la continuación avanzada de los montajes de imágenes, fotos, vídeos y audios que se han utilizado desde tiempos ancestrales para engañar o hacer creer algo a la gente con un objetivo determinado.
  • Los big data hacks consisten en usar datos en grandes cantidades para conseguir objetivos ilegales o alegales, aunque con intereses poco claros, como generar cambios de opinión o manipular grandes grupos de personas de las que se conoce prácticamente todo y que actuarán de una manera determinada siguiendo los designios de los hackers.
  • La edición genética se refiere a la capacidad de influir en los genes de un ser vivo, tanto para evitar que sea objeto de enfermedades futuras como para generar órganos que puedan ser trasplantados sin necesidad de un donante o, incluso, para replicar organismos que puedan o no ser clones de otros que ya existen, incluidos los seres humanos.
  • El biohacking designa la capacidad de intervenir en el organismo de un ser humano para mejorar su desempeño o incluso agregarle elementos externos con el mismo fin y crear cíborgs.

Ejemplos de cómo hackear la realidad

Aunque todo esto suene a ciencia ficción, la verdad es que ya se conocen varios casos de la utilización de estas tecnologías y de su impacto en la reputación de personas e instituciones.

Los big data hacks más relevantes han dado lugar al Brexit y a la victoria de Donald Trump en las elecciones de los Estados Unidos de Norteamérica. Ambos hechos han cambiado la estructura de Europa y del mundo en menos de un lustro, un tiempo realmente ínfimo en comparación con el que habrían tomado unos cambios de estas dimensiones.

El biohacking ha permitido que un ser humano corra por primera vez una maratón en menos de dos horas, ya que las zapatillas utilizadas para esa hazaña han sido desarrolladas con una tecnología especial para potenciar la zancada del corredor.

Tres bebés han nacido después de que sus embriones hubieran sido modificados genéticamente por un médico chino para hacerlos inmunes al VIH.

Los profesionales de las relaciones públicas podemos hacer algo en diversos ámbitos para atajar, aminorar el impacto y relanzar la imagen de una institución, empresa o persona cuya reputación ha sido hackeada.

El primer paso es tener conciencia de que estas amenazas existen y estar listos para responder con rapidez, eficacia y oportunidad.

Este es el mundo que nos está tocando vivir y hay que estar preparados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *