La Amazonía ecuatoriana
representada por los
medios de comunicación
desde el discurso
orientalista
The Ecuadorian Rainforest
Presented by the Media
through the Orientalist
Discourse
Objetivo: Analizar las representaciones mediáticas de la Amazonía que el diario El Comercio
ha elaborado durante las últimas seis décadas en sus notas periodísticas para descubrir existen
rasgos del discurso orientalista.
Diseño/metodología: Se utiliza el Análisis Crítico del Discurso como propuesta metodológica,
pues ella ayuda a develar las desigualdades sociales que se producen en los discursos. Dentro de
esta línea de estudios se toma el análisis estructural del texto como herramienta metodológica
que permite deconstruir los discursos dominantes que se reproducen en la sociedad a través de
los medios de comunicación.
Resultados: Realizado el análisis se encontró que la población, la cultura y la geografía de la
región han sido representadas desde categorías que reproducen otredad, causando asimetría
social dentro del país. Esta desigualdad, que ha sido legitimada por el discurso mediático, puede
observase en el retraso y la marginación que sufre esta zona hasta la actualidad.
Limitaciones/implicaciones: Una de las limitaciones del estudio es que el interés mediático
sobre la región amazónica se centra en momentos coyunturales relacionados con la explotación
de recursos, lo cual impide que las seis décadas hayan sido estudiadas de forma continua. En
vista de esta situación lo que se ha hecho es marcar un hito histórico por cada uno de los seis
últimos decenios y tomarlos como referentes para desarrollar la investigación.
Originalidad/contribución: La Amazonía ha sido un territorio históricamente marginado y su
población ha sido desatendida por los diferentes gobiernos que han administrado el país, a
pesar de ser la región que más ha aportado a la economía de Ecuador con sus riquezas naturales.
Esta situación de injusticia social no se ha había estudiado antes en el discurso mediático, que
es el principal discurso legitimador de inequidades hoy en día, es por esta razón que se decidió
realizar el presente estudio.
Purpose: To analyse the media presentations of the Ecuadorian Rainforest that the newspaper
El Comercio has been elaborating during the last six decades in its journalistic articles in order
to discover features of the orientalist discourse.
Design/methodology: The Critical Discourse Analysis is used as a methodological tool since it
helps to reveal social inequalities that occur in discourses. Within this line of study, the structural
analysis of the text is taken as a methodological tool that allows deconstructing dominant
discourses echoed in society through the media.
Findings: The analysis found that the population, culture and geography of the region have
been represented by categories that show otherness and cause social asymmetry within the
country. This inequality, which has been legitimized by the media discourse, can be observed
in the backwardness and marginalization that this region has suered until now.
Research limitations/implications: One of the limitations of the study is that the media
interest in the Amazon region is directed on events related to the exploitation of resources,
which means that the last six decades have not been studied continuously. In view of this
situation, we wish to mark a historical milestone for each of the last six decades and take them
as references for further research.
Originality/value: The Amazon Rainforest has been a historically marginalized territory and
its population has been neglected by dierent governments that have administered the
country in spite of being the region that has contributed the most to Ecuadors economy with
its natural wealth. This situation of social injustice has not been studied before in the media
discourse, which is the main discourse legitimizing inequalities today. For this reason, the
present study was developed.
ABSTRACT
RESUMEN
JEL Classication:
L82, N56
Key words:
The Amazon
Rainforest,
critical discourse
analysis,
orientalism,
media representations
Clasicación JEL:
L82, N56
Palabras clave:
Amazonía,
análisis crítico del
discurso,
orientalismo,
representaciones
mediáticas
aDResearch ESIC
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Castro Parra, N.M., (2019)
La Amazonía ecuatoriana representada por los medios
de comunicación desde el discurso orientalista
Revista Internacional de Investigación en Comunicación
aDResearch ESIC. Nº 20 Vol 20
Segundo semestre, julio-diciembre 2019 · Págs. 80 a 103
https://doi.org/10.7263/adresic-020-06
Nori Melissa Castro Parra
Maestrante de la Facultad Latinoamericana
de Ciencias Sociales (FLACSO). (Sede Ecuador)
nmcastro@acso.edu.ec
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1. Introducción
Desde la época de la colonia la región amazónica
fue un territorio que llamó la atención de los con-
quistadores por considerarla un espacio lleno de
recursos naturales susceptibles de ser explotados
para el beneficio de los centros de poder. Sin em-
bargo, a pesar de los múltiples viajes que realiza-
ron los extranjeros a la zona, jamás pudieron do-
minarla porque ellos no estaban acostumbrados
a habitar en estos territorios. De esta manera, se
fueron armando relatos sobre las expediciones al
lugar; como muestra de ello está el libro «Viaje de
exploración al Oriente ecuatoriano, 1887-1888»
de François Pierre. En esta obra el autor describe
a la Amazonía como «aquellas regiones tenidas
por impracticables y [los] pueblos renombrados
por su ferocidad» (Pierre, 1999, p. 13). El texto
de Pierre constituye un ejemplo del discurso que
se manejó en la época colonial y que describió a
los conquistadores como valientes caballeros que
exploraron rincones desconocidos y a la región
como una zona hostil.
Para el tiempo en el que surgió esta obra no
resulta nada extraño el lenguaje que se utilizó para
describir a la Amazonía, pues así se construyó el
discurso colonial que creó un imaginario negativo
de la región en el resto del país. No obstante, des-
de la época de la colonia y la expedición de Pierre
ya ha pasado más de un siglo, por lo cual resulta
interesante conocer cuál es el discurso que se ha
manejado sobre esta zona en los últimos años.
En este sentido, se toman las representaciones
mediáticas como una muestra del discurso domi-
nante que circula entre la población ecuatoriana.
Así pues, como sostiene Stuart Hall (2010) los
medios de comunicación tienen la capacidad de
producir y reproducir ideas en la sociedad. Con
esto no se pretende decir que los medios tengan
un poder inagotable, pero sí que tienen la facultad
de difundir ideas en la colectividad, y dicha facul-
tad es aún mayor cuando los ciudadanos carecen
de experiencias de primera mano sobre el tema
que se les está informando (Lippmann, 2003;
Charaudeau, 2003). Este es justamente el caso
que plantea el presente estudio, pues sostiene que
los ecuatorianos que no conocen la región tienen
como único referente de ella lo que han leído,
escuchado o visto en los mass media.
De esta manera, vale señalar que se ha escogido
a un medio escrito pues lo que se procura realizar
es un análisis histórico de las últimas seis décadas,
y en dicho periodo ni la radio ni la televisión
gozaban mucha popularidad en el país. Asimis-
mo, hay que decir que se opta por El Comercio
porque es un diario de alcance nacional que lleva
en circulación 112 años y, porque siempre ha es-
tado vinculado con las esferas del poder político
y económico de la nación.
Así pues, lo que se propone esta investigación
es descubrir cómo el diario El Comercio ha re-
presentado a la Amazonía en sus discursos en
los últimos tiempos para conocer si a través de
estas representaciones se ha construido a la región
como el Oriente ecuatoriano desde el discurso
orientalista, puesto que esta zona todavía resulta
desconocida para muchos ecuatorianos y el refe-
rente de lo que saben sobre ella lo obtienen de
los medios de comunicación.
2. Las representaciones de la realidad
en los medios de comunicación
Al ser las representaciones mediáticas el objeto
de estudio es necesario hacer un abordaje teórico
sobre ellas. Inicialmente es necesario conocer:
¿qué es una representación? Para responder a esta
interrogante hay que recurrir a la propuesta de
Stuart Hall que sostiene que la representación es
la «producción de sentido de los conceptos en
nuestras mentes mediante el lenguaje. Es el vín-
culo entre los conceptos y el lenguaje el que nos
capacita para referirnos al mundo» (Hall, 1997, p.
15). De acuerdo con lo que plantea el autor la re-
presentación es un proceso que permite conectar
las representaciones mentales con la realidad para
darle un sentido, un significado a dicha realidad.
Además, el autor propone que este proceso se
da mediante el uso del lenguaje, pues este sería
el elemento que posibilitaría la elaboración de
representaciones. En este sentido, el autor afirma:
«La relación entre las ‘cosas’, conceptos y signos
está en el corazón de la producción de sentido
dentro de un lenguaje. El proceso que vincula
estos tres elementos y los convierte en un con-
junto es lo que denominamos ‘representaciones’»
(Hall, 1997, p. 17).
Asimismo, hay que decir que las represen-
taciones alcanzan un carácter social cuando se
vuelven el referente de una comunidad deter-
minada, de modo que guían el comportamiento
de los miembros y su relacionamiento con el en-
torno (Moscovici, 1979, p. 33). Vale mencionar
que las representaciones se pueden compartir a
escala social gracias a la existencia del lengua-
je, es por ello que este elemento se vuelve una
parte constitutiva de ellas. Pero, ¿cómo es que
una representación llega a ser aceptada y com-
partida en una sociedad? Según Alejandro Raiter
existen instituciones sociales con la capacidad
para lograr que una determinada representación
sea aceptada colectivamente, como los medios
de comunicación (Raiter, 2002, p. 15). Es este
rol privilegiado de los medios el que interesa al
presente estudio pues gracias a dicho papel pue-
den construir representaciones sociales sobre la
Amazonía, que en última instancia influyen en
la percepción que tienen los ecuatorianos acerca
de la región.
Teniendo en cuenta esta información es nece-
sario enfocarse específicamente en las represen-
taciones mediáticas. Éstas son entendidas como
las representaciones sociales que construyen los
medios de comunicación sobre la realidad. Como
ya se mencionó anteriormente, los medios gozan
de prestigio y credibilidad por cuanto son consi-
derados una institución social. De modo que las
representaciones que los medios elaboran sobre
la realidad calan en las audiencias y se convierten
en el referente que posee la población sobre lo que
acontece en la sociedad.
Acerca de esto Walter Lippmann sostiene que
los mass media representan a la realidad de manera
parcial, creando «pseudo entornos» que facilitan a
las personas conocer realidades a las que no pue-
den acceder a través de la experiencia. El autor
afirma que «Este es el caso del ciudadano medio,
ya que al no conocer directamente los dramáticos
acontecimientos nacionales e internacionales acer-
ca de los que lee, se limita a acumular experiencias
de segunda mano vistas a través de las interpre-
taciones de terceros» (Lippmann, 2003, p. 17).
Es decir, los ciudadanos al no estar en contacto
directo con ciertas realidades pueden acceder a
su conocimiento gracias a las construcciones me-
diáticas que elaboran los periodistas. Así pues,
cuando se trata de realidades lejanas lo único que
le queda a la población es acumular el conoci-
miento de la realidad que le brindan los medios
de comunicación.
De igual forma, Patrick Charaudeau sostiene
que el poder de los medios de comunicación
para influir sobre el conocimiento de la realidad
que tienen los ciudadanos es mayor cuando ellos
poseen un escaso o nulo conocimiento sobre la
realidad que está siendo representada a través
de la información (Charaudeau, 2003, p. 14).
Esto significa que las representaciones mediáticas
que ha construido El Comercio son especialmente
importantes para el segmento de la población
ecuatoriana que no conoce la Amazonía, pues
el único referente de lo que sabe sobre este te-
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rritorio, su gente y su cultura lo ha obtenido de
la información que le brindan los medios de co-
municación.
Asimismo, Patrick Champagne sostiene que
las representaciones mediáticas, aunque están
muy lejos de mostrar la realidad, son asimiladas
por los ciudadanos de manera efectiva porque se
elaboran sobre la base de prejuicios (Champagne,
1999, p. 52). De modo que si las representaciones
mediáticas reproducen estereotipos, de manera
directa o indirecta, es necesario estudiarlas para
analizar qué prejuicios se están reforzando en
la sociedad. Según Mauro Cerbino, los medios
elaboran representaciones estereotipadas que se
basan en dualidades maniqueas que dividen a la
población en buenos y malos, los buenos repre-
sentados por nosotros y los malos por los otros
(Cerbino, 2012, p. 82). En el caso de la presente
investigación se pretenden conocer los prejuicios
que los medios han reproducido con su discurso
acerca de la Amazonía para saber si han represen-
tado a la región como otra.
En definitiva, es importante estudiar las repre-
sentaciones mediáticas porque estas constituyen
una construcción sesgada y parcial de la realidad.
Como afirma Charaudeau: «los medios, si son un
espejo, sólo son un espejo deformante… [porque]
dan testimonio, cada uno a su manera, de una
parcela amplificada, simplificada o estereotipada
del mundo» (Charaudeau, 2003, p. 15). Es decir,
las representaciones elaboradas por los medios no
son una imagen fiel de la realidad. Sin embargo,
como ya se dijo antes, estas representaciones, para
bien o para mal, constituyen el conocimiento que
la gente posee sobre la realidad. En el caso de esta
investigación estudiar las representaciones que ha
elaborado El Comercio sobre la región a lo largo
de las últimas seis décadas permitirá conocer si se
ha representado a la Amazonía desde el discurso
orientalista.
3. El discurso orientalista constructor
de otredad
Para hablar de Orientalismo es necesario recu-
rrir a Edward Said, quien plantea que el discur-
so orientalista fue elaborado por Occidente para
construir sistemáticamente a Oriente como un
otro, y así poder invadirlo y tener control sobre
él. Entonces al hablar de discurso orientalista se
está hablando de un discurso colonial, cuya fun-
ción es legitimar los procesos de conquista. En
este sentido, los europeos se encargaron de auto-
representarse como los héroes que iban a salvar
a los pueblos «bárbaros» de la ignorancia y el
caos para supuestamente implantar la civilización
(Said, 2008, p. 60-61). Estos conceptos de bar-
barie frente a civilización fueron tomados desde
los cánones de la cultura europea occidental que
desvalorizó y echó por tierra la riqueza cultural
que existió y que todavía existe en los pueblos no
europeos del mundo. Bajo esta lógica se proclama
la superioridad cultural de Europa y por ende se
infravalora las culturas autóctonas de los pueblos
conquistados en América y en Oriente.
Ahora bien, del mismo modo que hace dos
siglos el discurso colonial actuaba como legiti-
mador de los procesos coloniales y construía la
realidad a su conveniencia; hoy en día el discurso
de los medios (o las aquí llamadas representacio-
nes mediáticas) es el encargado de construir la
realidad social de los denominados estados mo-
dernos, erróneamente autoproclamados como
independientes. Y se dice erróneamente porque
la independencia implicaría una separación de
viejos modos de concebir y pensar la adminis-
tración de una nación, pero como afirma Bolívar
Echeverría los estados modernos de América La-
tina tomaron a la blanquitud como su identidad
racial y cultural fundante. Y por blanquitud debe
entenderse al «rasgo identitario-civilizatorio [que]
se consolida (…) sobre la base de la apariencia
étnica de la población europea noroccidental, so-
bre el trasfondo de una blancura racial-cultural»
(Echeverría, 2010, p. 60).
Es por este motivo que el análisis que aquí se
plantea pretende deconstruir las representacio-
nes mediáticas para buscar rasgos del discurso
orientalista, como un discurso colonial que sigue
presente en la vida republicana del Ecuador. Vale
señalar que se ha escogido al discurso orientalista
sobre otros tipos de discursos coloniales porque
se sostiene que es el que guarda más relación con
el caso aquí estudiado. Así pues, el objetivo macro
de esta investigación es Analizar las representacio-
nes mediáticas de la Amazonía que el diario El Co-
mercio ha elaborado durante las últimas seis décadas
en sus notas periodísticas para descubrir si dichas
representaciones han construido a la región como el
oriente ecuatoriano desde el discurso orientalista. Y
para poder cumplir con dicho objetivo es necesa-
rio revisar a continuación las tres categorías desde
las cuales el Orientalismo construye otredad.
3.1 Categorías de análisis: población,
geografía y cultura
Se puede afirmar que el discurso orientalista opera
y se expresa en primer lugar desde una dimensión
poblacional. Así pues, según Said se concibe a la
gente como ignorante pues se desvaloriza los co-
nocimientos que poseen los pueblos originarios,
ya que estos no tienen validez ante los ojos de
los europeos (Said, 2008, p. 67). De igual forma,
Boaventura de Sousa Santos señala que la lógica
eurocentrista únicamente valora la ciencia mo-
derna basada y regida por leyes universales (De
Sousa Santos, 2010, p. 47). Asimismo, de acuerdo
con los autores las poblaciones no europeas son
consideradas inferiores pues son colocadas en
los últimos peldaños de la estratificación social.
Esta clasificación aparece supuestamente como
natural e imposible de superar con la finalidad
de ejercer poder sobre las poblaciones invadidas
(Said, 2008; De Sousa Santos, 2010). Por su par-
te, Ingrid Becker propone que el discurso colonial
muestra a los indígenas como naturales para des-
pojarlos de su acervo cultural y de su agentividad
social (Becker, 2013, p. 108). Esta oposición se
basa en la dicotomía cultura/naturaleza, en donde
los europeos son los representantes de la cultura
y los nativos de la naturaleza. De esta manera,
con el análisis se pretende observar si las pobla-
ciones amazónicas han sido representadas como
ignorantes, inferiores o naturales por El Comercio.
La siguiente categoría tiene que ver con la
concepción del espacio geográfico, la cual es im-
portante al momento de construir al otro porque
tiene que ver con el lugar donde habita ese otro.
Said señala que la dimensión geográfica adquiere
un componente emocional que ayuda a percibir
positiva o negativamente un espacio determinado.
Así pues, según el autor se tendrá una percep-
ción positiva cuando el espacio representado sea
un espacio cercano, por el contrario cuando se
trate de un espacio lejano la percepción será ne-
gativa (Said, 2008, p. 87). Por su lado, De Sousa
Santos plantea que la noción geográfica puede
concebirse desde la improductividad cuando se
construye al otro; esto bajo la lógica de produc-
ción capitalista que considera a las tierras que
no producen ganancias como improductivas y/o
infértiles (De Sousa Santos, 2010, p. 50). En el
discurso orientalista se afirma que antes de la lle-
gada de los europeos los territorios invadidos eran
improductivos, porque sus poblaciones no eran
capaces de explotar todo su potencial. Este tipo
de afirmaciones son las que han justificado las
invasiones europeas en el mundo. En el presente
trabajo de investigación se analiza las represen-
taciones mediáticas que ha realizado El Comercio
para observar si la Amazonía ecuatoriana ha sido
representada desde la dimensión geográfica como
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una zona distante e improductiva respecto del
resto del país.
La tercera categoría hace referencia al supuesto
retraso cultural de los pueblos no occidentales. De
esta manera, Said sostiene que el discurso orien-
talista da por sentado que las culturas no euro-
peas se han quedado en un estadio tardío de la
evolución, por tanto, son retrasadas (Said, 2008,
p. 77). Según esta visión los pueblos del mundo
deben pasar por ciertas etapas para llegar a tener
la madurez de Europa, y por ende las culturas
no occidentales están rezagadas del progreso ya
experimentado por la cultura occidental. A esta
perspectiva De Sousa Santos la llama «monocul-
tura del tiempo lineal», pues señala que la idea
del retraso cultural de los pueblos no europeos
subyace a la lógica eurocéntrica del tiempo lineal,
según la cual la historia universal tiene un único
sentido y anula la validez de las particularidades
culturales de los demás pueblos (De Sousa Santos,
2010, p. 47-48). En el presente estudio se busca
visualizar si las culturas de la Amazonía han sido
representadas como retrasadas y si su diversidad
étnica ha sido desvalorizada desde los cánones
occidentales que solo catalogan positivamente a
su propia cultura.
4. El Análisis Crítico del Discurso,
propuesta para develar desigualda-
des sociales
Para desarrollar esta investigación se opta por una
metodología de carácter cualitativo interpretativo.
Así pues, el presente trabajo se inscribe dentro de
lo que se conoce en el mundo académico como
Estudios Críticos del Discurso, o Análisis Críti-
co del Discurso (ACD). Según Teun Van Dijk el
ACD es «un tipo de investigación analítica sobre
el discurso que estudia primariamente el modo
en que el abuso de poder social, el dominio y la
desigualdad son practicados, [y] reproducidos
(...) por los textos y el habla en el contexto social
y político» (Van Dijk, 2009, p. 49). Como señala
el autor varias formas de inequidad social son
susceptibles de ser analizadas en el discurso por-
que éste es utilizado por las élites simbólicas de
la sociedad para legitimar las formas de abuso de
poder. Asimismo, Ruth Wodak y Michael Meyer
señalan que «el ACD se propone investigar de
forma crítica la desigualdad social tal como viene
expresada, señalada, constituida, legitimada, etcé-
tera, por los usos del lenguaje» (Wodak & Meyer,
2003, p. 19). Como señalan Wodak y Meyer, al
igual que Van Dijk, la desigualdad social se puede
analizar en el discurso, pues un estudio crítico y
minucioso permite develar las asimetrías sociales
que se esconden en el lenguaje.
De esta manera, es importante realizar un
ACD porque las representaciones mediáticas,
que se presentan en la información que brindan
la prensa, están atravesadas por la opacidad que
es una de las características del lenguaje. En es-
te sentido, Charaudeau afirma: «La información
es esencialmente una cuestión de lenguaje, y el
lenguaje no es transparente; presenta su propia
opacidad mediante la cual construye una visión y
un sentido particular del mundo» (Charaudeau,
2003, p. 15). Así pues, en esta investigación se
realizó un ACD porque las representaciones me-
diáticas sobre la región amazónica constituyen un
discurso que está atravesado por esta opacidad,
que es necesario dilucidar para conocer si se ha
utilizado el discurso orientalista.
Por otra parte, vale señalar que al hacer un
ACD el investigador asume una posición frente
al tema estudiado, como afirma Van Dijk: «los
ECD no son ‘neutrales’ (...) por el contrario, están
comprometidos a favor de los grupos dominados
de la sociedad» (Van Dijk, 2009, p. 26). En este
caso el posicionamiento que se toma es a favor de
la población amazónica para descubrir si se han
realizado representaciones negativas alrededor
suyo, que reproducen desigualdad e injusticia
social.
Dicho lo anterior es necesario revisar cómo
está compuesto el corpus de análisis de esta in-
vestigación. Primero hay que decir que se escoge
a El Comercio para realizar el estudio por ser un
medio de comunicación de alcance nacional que
ha estado en circulación 113 años. Durante este
tiempo el periódico se ha caracterizado por estar
en permanente alianza con las élites económicas y
políticas de la serranía ecuatoriana. Esta cercanía
al poder le ha permitido posicionarse bien en
el negocio mediático a través de su vinculación
con otros medios de comunicación como cade-
nas radiales y televisivas, según lo estableció la
Comisión de Auditoría de Frecuencias en 2009.
De esta forma, se puede afirmar que el diario his-
tóricamente ha producido sus discursos desde el
posicionamiento de los grupos dominantes de
la sociedad y es por ello especialmente relevante
para esta investigación conocer qué representacio-
nes construyó sobre la región amazónica.
Segundo, los periodos de estudio se determi-
nan en base al establecimiento de un hito histó-
rico por cada una de las últimas seis décadas. Se
elige este lapso porque se plantea que es a partir
de 1964, cuando se expide la primera Reforma
Agraria, que la región empieza a ser tomada en
cuenta como parte del país por su potencial agro-
pecuario y posteriormente por su potencial pe-
trolero y minero, lo cual pone a la Amazonía en
la mira de los medios de comunicación. Así pues,
como ya se dijo, en la década de 1960 se escoge
el año de 1964 porque se formuló la primera Ley
de Reforma Agraria del Ecuador que distribuyó
tierras al sur de la Amazonía. En los 70 se elige el
año de 1972 porque se inició el boom petrolero
del país en la zona norte de la región. En la déca-
da de 1980 se toma el año 1981 por el conflicto
limítrofe entre Ecuador y Perú que se dio en la
Cordillera del Cóndor, al sur del país. En cuanto a
los 90 se selecciona al año 1993 porque en dicha
fecha una comunidad de Sucumbíos (norte de
la región) entabló una demanda en contra de la
petrolera Texaco por daños medioambientales.
En los 2000 se opta por el año 2007, porque
se lanzó la iniciativa Yasuní ITT que buscaba dejar
bajo tierra el petróleo de esta zona de la Amazonía
a cambio de una compensación económica que
debía recibir Ecuador por parte de la comunidad
internacional con el fin de evitar la contaminación
del planeta. Finalmente, en lo que se refiere al
último periodo se escoge 2012 por ser el año en
el que el proyecto minero «Mirador» consigue la
aprobación para la explotación de cobre a cielo
abierto en la Cordillera del Cóndor. También, hay
que señalar que dentro de estos años se escogen
para el análisis cuatro meses, tomando como refe-
rencia un mes antes de acontecido el hito, el mes
en que se sucedió y dos meses posteriores. Esta
decisión se toma porque tras una revisión inicial
se encuentra que no existe mayor información
sobre la región en los lapsos muy anteriores o
demasiado posteriores al hecho marcado como
hito histórico. De esta forma, el corpus de análisis
queda compuesto por 442 artículos.
Ahora bien, para operativizar esta investiga-
ción se elabora una matriz de análisis propia pues
como afirma Van Dijk el ACD no constituye en sí
mismo un método de análisis y sostiene que para
realizarlo se pueden emplear múltiples técnicas.
Así, el mismo autor propone como una alternativa
el análisis estructural del texto (Van Dijk, 2009,
p. 184), que es la herramienta metodológica que
se utiliza aquí. De esta manera, la matriz de aná-
lisis contempla dos elementos: las estructuras no
verbales, que permiten indagar las imágenes que
acompañaron a las notas, y las estructuras verba-
les, que ayudan a estudiar el discurso escrito. Las
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estructuras verbales se analizan a nivel global y
local. En el primero se resume la idea general
de la noticia y se destaca la principal categoría
abordada en la nota. El segundo ayuda a analizar
la noticia detalladamente y a estudiar cómo se
representa a cada una de las categorías analíti-
cas: población, geografía y cultura. Vale apuntar
que específicamente en la categoría población se
presume que se podría haber usado lo que Van
Dijk llama cuadrado ideológico, que es estra-
tegia discursiva que consiste en maximizar los
aspectos negativos de los otros al mismo tiempo
que se minimizan sus aspectos positivos; mien-
tras que se maximizan los aspectos positivos de
nosotros y se minimizan los negativos (Van Dijk,
2005, p. 30).
Por último, hay que indicar que con el propó-
sito de organizar las fichas de análisis se incluyen
en las primeras casillas datos como: fecha de la
publicación, sección y página donde se publicó,
espacio que le fue destinada, género periodístico
utilizado y titular. Hecha esta salvedad, la ma-
triz de análisis queda graficada de la siguiente
manera:
5. Resultados
Los resultados que se presentan son producto
de la aplicación de la matriz de análisis a 442
artículos referentes a la Amazonía, publicados
por El Comercio durante las últimas seis décadas.
Vale advertir que los hallazgos encontrados se
expondrán por categoría analítica.
Los habitantes amazónicos como los otros
dentro del país
Durante la década de los 60 y 70 el medio se
dedica a representar positivamente a la población
denominada colona, es decir, a los mestizos que
llegan a vivir en la región; mientras que la pobla-
ción originaria es poco visibilizada y cuando apa-
rece es mostrada negativamente. Un ejemplo de
ello es la noticia titulada «Ruinas Arqueológicas
del Oriente Ecuatoriano», en ella se encuentran
expresiones como la siguiente:
En la parte centro Norte [de la Amazonía], los
RR.PP. Josefinos han descubierto sorprendentes
y enigmáticos restos de edificaciones construidas
con enormes piedras sillares. Estas civilizaciones
totalmente desaparecidas y dignas de una metódica
exploración, nada tienen que ver con los jíbaros y
demás tribus del actual Oriente Ecuatoriano, todas
estas aún en pleno primitivismo (El Comercio, 24
de junio de 1964).
Como se puede observar opera aquí el cua-
drado ideológico ya que la nota hace una alu-
sión negativa de los indígenas amazónicos al
llamarlos «jíbaros» y decir que se conservan en
pleno «primitivismo», con esto se los represen-
ta como ignorantes, inferiores y naturales pues
se los muestra como seres sin conocimiento, se
los ubica el peldaño más bajo de estratificación
social y se los despoja de su acervo cultural y su
agentividad social. De igual manera, al señalar
que anteriormente en esas tierras habitaban ci-
vilizaciones se hace referencia a la monocultura
europea occidental que cree que el desarrollo y
progreso tienen una única dirección marcada por
estadios (De Sousa Santos, 2010). En base a ello
la cultura de los indígenas amazónicos se presenta
como retrasada, pues explícitamente se dice que
en dicha zona antes existía una civilización que
nada tiene que ver con los actuales indígenas que
habitan este territorio. Posteriormente se hacen
afirmaciones sobre la causa de la desaparición de
las llamadas civilizaciones y se dice:
En cuanto al capítulo de la arqueología más recien-
te, ofrece particular interés la exploración de las
ruinas de una docena de ciudades o villas de la
Colonia Española, confundidas en esas selvas Ama-
zónicas, más o menos próximas a las cordilleras.
Todas fueron del siglo XVI, el siglo de la Conquista y
expansión, y desaparecieron violentamente a raíz de
la feroz acometida a sangre y fuego, por parte de los
salvajes jíbaros, que cayeron casi al mismo tiempo
sobre todas ellas (El Comercio, 24 de junio de 1964).
Con estas afirmaciones aparece explícitamente
el cuadrado ideológico porque se hace una exal-
tación al proceso de conquista mostrando positi-
vamente a los colonizadores; y al mismo tiempo
se enfatizan en los aspectos negativos de los ama-
zónicos al mostrarlos como seres violentos que
destruyeron la «civilización» que los españoles
intentaban implantar en la zona. De igual manera,
se observa que se pone a la cultura europea como
el modelo a seguir, mientras que se menosprecia y
se trata como culturas retrasadas a las originarias
de la región.
En los años 80 se empezó a hablar más de los
indígenas, pero manteniendo una representación
negativa. En este sentido, se publica el reportaje
«Región Amazónica: esperanza, dolor, prome-
sa…». Este artículo se publica con motivo de ce-
lebrarse el 75 aniversario del diario y en él se hace
un repaso histórico sobre la región. Así pues, se
recoge uno de los contratos de colonización sus-
critos en la época republicana, el mismo que dice:
«A la misión Salesiana en sus representantes de va-
rios centros misionales se da la personería legal de
los jíbaros, durante el periodo de veinticinco años a
partir de la fecha». Mediante decreto de 5 de junio
de 1946, «los religiosos salesianos se comprometie-
ron para la colonización y culturización del oriente
ecuatoriano, dentro de los límites del vicariato apos-
Tabla 1: Matriz de análisis utilizada en el estudio
Nº. cha: Fecha:
Espacio: puede ser 1/8, ¼, ½ o 1 página completa. Género: puede ser una noticia, un artículo de opinión u otro.
Sección: puede ser cualquiera de las que está compuesto
el diario.
Imagen: se anota si la noticia tiene o no algún tipo de ilustración.
Estructuras verbales
Titular: se apunta el encabezado de la noticia.
Signicado global: Se escribe un resumen sobre la noticia para tener una idea general
de su contenido y la principal categoría abordada.
Signicados locales:
Población: Se analiza las representaciones implícitas o explícitas que hace la
noticia sobre población de la Amazonía.
Cultura: Se estudia las representaciones implícitas o explícitas que hace el
artículo sobre las culturas de los pueblos amazónicos.
Geografía: Se examina las representaciones implícitas o explícitas que hace la
nota sobre la geografía de la región amazónica.
Estructuras no verbales: Cuando la noticia tiene ilustración se indaga en esta sección.
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tólico de Méndez y Gualaquiza; a fundar o apoyar
la fundación de colonias de blancos y de jíbaros,
especialmente en la proximidad de la línea fronte-
riza meridional y oriental» [comillas en el original]
(El Comercio, 01 de enero de 1981).
En este párrafo se representa a la población
de la región como ignorante, inferior y natural
porque se dice que los Shuar (mal llamados «jí-
baros» en el artículo) fueron puestos en custodia
de los salesianos para «civilizarlos», con lo cual
se sugiere que la población originaria no poseía
la capacidad intelectual ni social para conducir
sus acciones y, asimismo, se niega la existencia de
una organización social propia de los nativos. De
modo que se los despoja de su acervo cultural y
su agentividad social pues se niega la existencia
de cultura dentro de estos pueblos y es por ello
necesario «cultivarlos» según la noticia.
Otra nota que vale destacar es un artículo pu-
blicado bajo el título: «25 años de la matanza de
misioneros por los aucas». En esta noticia se habla
de un hecho sucedido en 1956 donde murieron
5 misioneros evangelistas. De esta forma, se dice:
Un holocausto por el ideal de divulgar un credo
religioso concitó hace veinticinco años el interés
mundial sobre la geografía y gente del Ecuador: la
matanza de cinco jóvenes predicadores evangelistas
por los indómitos aucas, aborígenes de la región
amazónica. La masacre a lanzazos y machetazos se
produjo cuando los intrépidos misioneros penetra-
ron por primera vez en los dominios de los feroces
nativos con el fin de evangelizarles (El Comercio, 25
de enero de 1981).
Como se puede observar en este párrafo se
representa a la población como inferior, ignorante
y natural al utilizar términos como «indómitos,
aborígenes y feroces» para describir a los amazó-
nicos. Aquí se utiliza el cuadrado ideológico para
resaltar las cualidades negativas de los Huaorani
(peyorativamente llamados «aucas») al mostrarlos
como violentos; al mismo tiempo se destacan los
valores positivos de los evangelistas al referirse a
ellos como «intrépidos», ya que con esto se quiere
decir que fueron valientes al ingresar a la Ama-
zonía. Así pues, se muestra a los indígenas como
victimarios y a los misioneros como las víctimas
de un «holocausto».
Este tipo de noticias defienden los procesos
colonizadores efectuados en la zona, porque en
ningún momento se cuestiona el papel opresor
del cristianismo sobre los indígenas amazónicos
que ha operado en la zona durante siglos. Muestra
de ello es el poder que tienen las misiones reli-
giosas en la Amazonía hasta la actualidad. Pero
bajo la lógica occidental asumida por el Ecuador
republicano esto no es un tema que deba discutir-
se porque se tiene interiozada la blanquitud como
rasgo identitario (Echeverría, 2010), y por ende
se ve como necesario el blanqueamiento cultural
de las poblaciones indígenas.
En los 90 a nivel global se empieza a hablar
de los problemas medioambientales a raíz de la
Cumbre de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo efectuada en 1992 en Río
de Janeiro. Así pues, en 1993 las noticias de El
Comercio abordan los temas del medio ambiente
relacionándolos con las consecuencias de la ex-
plotación petrolera en la Amazonía.
En este sentido, aparecen noticias como «Pe-
tróleo y deterioro ambiental» donde se dice: «En
la Amazonía ecuatoriana podemos ver que el de-
sarrollo petrolero, a pesar de resultar lucrativo
para algunos, está causando pobreza entre los
indígenas y aumentándola entre los colonos; ade-
más de provocar un grave deterioro del medio
ambiente» (El Comercio, 20 de septiembre de
1993). Con esta información se hace evidente que
la población de la región lejos de beneficiarse de la
explotación petrolera se ha visto perjudicada. Sin
embargo, se termina representando a la población
como inferior, pues se dice que la gente que habita
en la Amazonía está sumergida en la pobreza de
forma generalizada, y vale recordar que la condi-
ción de pobreza ubica a las personas en el último
puesto de la clasificación social. Posteriormente,
se habla de la forma en la que afecta el deterioro
ambiental a la población y se afirma:
Los pozos petroleros existentes generaran más de
4,3 millones de galones de desechos tóxicos a dia-
rio, que en su mayoría son descargados al medio
ambiente y contaminan ríos y esteros, que son uti-
lizados por los habitantes del sector, que suman
entre unas 350 y 500 mil personas (…) [Además] la
bioacumulación de petróleo en los alimentos puede
afectar seriamente la salud humana (El Comercio, 20
de septiembre de 1993).
Con esta información se recalca lo grave que
resulta el mal manejo de desechos provenientes
de las actividades petroleras pues, como seña-
la la nota, ocasiona afecciones a la salud de la
población que se provee de aguas y alimentos
contaminados. Lo que no se dice es que estos
problemas también se relacionan con la falta de
servicios básicos en los poblados amazónicos, ya
que si la gente contara con agua potable no ten-
dría la necesidad de beber directamente el agua
de los ríos. Además, las plantas de tratamiento
procurarían que sus fuentes hídricas estén bien
cuidadas, sin exposición a sustancias tóxicas. De
modo que los problemas que se ocasionan en la
naturaleza y que perjudican a la población tienen
sus raíces en la desatención estatal que ha sufri-
do por décadas esta región, convirtiéndola en la
menos atendida frente a las demás. Sin embargo,
esto no se apunta en la noticia. Lo que sí se hace
con esta información es representar a la población
como vulnerable porque la contaminación del
ecosistema es una amenaza para su salud.
En la primera década de los 2000 llama la
atención las noticias que empiezan a hablar so-
bre los pueblos no contactados de la Amazonía,
llamados en décadas pasadas «temibles aucas».
Como ejemplo está el artículo «Los pueblos no
contactados siguen en riesgo». La noticia cuenta
que Petrobras realizó un taller para socializar su
propuesta de lineamientos de actuación en caso
de contacto con los pueblos en aislamiento volun-
tario. Así pues, resulta interesante que la noticia
comience diciendo: «A dos meses de cumplirse
cuatro años de la matanza del Tingüino ya casi
nadie lo recuerda. Pero expertos como el sacerdo-
te Miguel Ángel Cabodevilla mantienen el temor
de que este trágico suceso se repita en cualquier
momento» (El Comercio, 02 de marzo de 2007).
Más adelante en la noticia se señala que se trató
de un enfrentamiento entre poblaciones indíge-
nas ocurrido en 2003 que tuvo como resultado
la muerte de 20 personas, y se utiliza el término
«matanza» para describir el acontecimiento. En
este sentido, se puede decir que de forma implí-
cita se da a entender que los pueblos no contac-
tados son agresivos. De esta manera, se representa
a la población como natural pues dice que los
nativos actúan con violencia y se los despoja de
su acervo cultural.
Más adelante se cuenta cómo Petrobras va a
manejar el tema de los encuentros con los indíge-
nas y se afirma: «Según Alejandra Rivas, gerente
de Relaciones Internacionales de Petrobras, el
proyecto de esta compañía apunta a minimizar
la posibilidad de un encuentro accidental o for-
zoso con los pueblos en aislamiento voluntario.
‘Para eso se capacitará al personal’ [dijo Rivas]»
(El Comercio, 02 de marzo de 2007). Con esta
información se dice que se evitará el contacto
con las comunidades indígenas, pero no se aclara
por qué; sin embargo, contextualmente se puede
deducir que el motivo es el miedo que se tiene a
los pueblos nativos, pues la noticia los describió
anteriormente como violentos. Esto contribuye
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a representar a los indígenas amazónicos como
naturales, pues de forma latente se afirma que
son violentos, peligrosos y que no poseen cultura.
Posteriormente, se habla de cuáles son los ries-
gos que corren los indígenas al tener contacto con
personas de la petrolera y se dice:
una de las mayores amenazas para esta gente [se re-
fieren a los indígenas] es el contagio de enfermeda-
des (…) Son víctimas fáciles porque sus cuerpos no
tienen las suficientes defensas, además para llegar
hasta ellos con las medicinas se requiere de varios
días de camino (El Comercio, 02 de marzo de 2007).
Este párrafo afirma que lo peor que los forá-
neos les pueden hacer a los indígenas es conta-
giarles alguna enfermedad, lo cual en realidad es
algo fortuito e involuntario. Así pues, se observa
aquí el uso de cuadrado ideológico. En este sen-
tido, se enfatiza en los aspectos negativos de los
indígenas que son los otros, de quienes se dice
que son violentos y provocan «matanzas». Y,
por otro lado, están las empresas petroleras que
representan al nosotros, cuyo impacto sobre las
comunidades es minimizado al decir que lo más
grave que ellas pueden hacer es contagiar una
enfermedad a los nativos. Con todo esto lo que
se hace es representar negativamente a los indí-
genas y positivamente a las petroleras. Entonces,
esta nota construye a los pobladores amazónicos
desde la otredad.
En el último periodo continúan las represen-
taciones negativas sobre la población, aunque de
forma más implícita. De esta manera, aparecen
reportajes como «Padres e hijos estudian a distan-
cia». Este artículo cuenta que varias comunidades
de la provincia de Orellana estudian con el siste-
ma a distancia que oferta la Unidad Educativa Fis-
comisional Yachana Inti. Así pues, se señala: «Hay
dos especialidades: ciencias sociales y agropecua-
rio forestal en dos tipos de programas académicos.
El uno está dirigido a las comunidades indígenas
y actualmente suman 948 estudiantes kichwas,
shuar y huaoranis» (El Comercio, 25 de marzo
de 2012a). Con esta descripción se muestra a
la población indígena de forma positiva pues se
afirma que se están preparando académicamente.
Esto es bien visto desde la perspectiva occidental
pues se proclama la idea de que educación formal
es fundamental para el progreso de los pueblos.
No obstante, cuando se cuenta la historia de
Orfa Tapuy y Edwin Andi, una pareja indígena
que estudia en este colegio, las representaciones
se tornan menos favorables para la población. En
este sentido, se dice: «La joven pareja recibe las
tutorías en la extensión del Yachana Inti de esa
localidad [San José de río Coca] y optó por esa
forma de estudio porque no tienen dinero para
cubrir los gastos en otro colegio» (El Comercio, 25
de marzo de 2012a). A pesar de que la intención
tal vez sea resaltar que en medio de las carencias
la gente se está preparando, lo que se termina
haciendo con esta narración es representar a la
población como inferior porque se afirma que
vive en la pobreza y como ya se dijo esta condi-
ción ubica a la gente en los últimos peldaños de la
clasificación social. Con este mismo tono se reco-
ge la historia de otra familia de la zona y se dice:
Debido a esta dificultad de traslado, Gonzalo No-
teno y Nubia Salazar pusieron a tres de sus 11 hi-
jos en Yachana Inti de San José de río Coca, en el
primer programa de educación. El dinero escasea
en el hogar y esa fue la razón de que los demás no
estudiaran (El Comercio, 25 de marzo de 2012a).
Con esta narración se representa a la población
como inferior nuevamente ya que se describe que
la gente es pobre, lo cual la ubica en el último
puesto de la estratificación social. Asimismo, se
asevera que es la pobreza la que impide que mu-
chos integrantes de una familia accedan a educa-
ción, esto los representa como ignorantes debido
a que según la perspectiva occidental la falta de
escolaridad le da a una persona la condición de
ignorante. De esta manera, lo único que hace este
tipo de notas es construir a los pobladores amazó-
nicos como otros, al mostrarlos como ignorantes,
inferiores y naturales. Pero, en ningún momento
se hace un cuestionamiento a las autoridades de
Educación para que inviertan en infraestructura
y personal educativo, y que se cumpla así con el
derecho a la educación que está estipulado en la
Constitución de la República, pero que todavía
los amazónicos no pueden gozar. Esto ocurre por-
que en realidad la educación gratuita y de calidad
sigue siendo un privilegio en Ecuador.
Las tierras de la Amazonía como distantes
y peligrosas, pero a la vez fértiles y
productivas
En la década de los 60 las noticias están enca-
minadas a representar a la geografía como fértil
con la intención de mostrar a la región como la
zona más propicia para el desarrollo de la pri-
mera Ley de Reforma Agraria. En este sentido
aparecen notas como la titulada: «Proyecto del
INC para la colonización del Valle del Río Upano
está en marcha». En ella se cuenta que se está
preparando un proyecto para llegar a las tierras
de la Amazonía con la intención de habitar en
ellas. Así pues, de manera explícita se dice que el
objetivo del proyecto es «aliviar la grave presión
demográfica actual en las provincias del Azuay y
Cañar, canalizando sus excedentes hacia el fértil
Valle del Río Upano» (El Comercio, 02 de junio de
1964). En estas breves líneas se puede observar
dos cuestiones: por un lado, de forma explícita
se dice que las tierras de oriente son fértiles; por
otro lado, implícitamente se las muestra como
improductivas porque aparentemente no existe
el contingente humano que las haga producir,
lo cual hace que su colonización sea necesaria
según la nota.
Posteriormente, se dice: «Para esto [poder
ocupar el Valle del Upano] (…) se considera de
importancia la terminación de la carretera Paute –
Méndez – Macas – General Proaño» (El Comercio,
02 de junio de 1964). De este fragmento se puede
inferir que la zona no es de fácil acceso pues la
carretera que conduce hacia el lugar todavía está
en construcción, lo cual la convierte en una zona
lejana. Por lo tanto, se representa a la geografía
como distante.
Otra forma de representar a la geografía de la
región es como peligrosa. Ejemplo de este tipo
de representación es la noticia titulada «Desbor-
damiento de ríos en región de Canelos acarreó
tragedia a los habitantes». La nota trata sobre el
desbordamiento del río Bobonaza, cercano a la
población de Canelos en la provincia de Pastaza.
De esta manera, se narra la historia de una familia
que perdió a tres miembros debido a este desastre
natural. De modo que se reseña:
Las aguas del Bobonaza cubrieron totalmente la casa
de la indígena Magdalena Aranda de Canelos y en
pocos minutos la edificación fue llevada por el río,
flotando como embarcación con todos sus ocupan-
tes en el interior, la indígena Aranda de Canelos y sus
cinco hijos menores de edad. Después de recorrer
un largo trecho la casa que flotaba, mientras sus
ocupantes lanzaban gritos de auxilio, se destruyó y
desaparecieron en las turbulentas aguas tres niños,
que perecieron ahogados. Los tres ocupantes logra-
ron sobrevivir aferrándose a los maderos que eran
arrastrados por el río. La joven Guadalupe Canelos,
de 14 años de edad, fue rescatada en el sitio deno-
minado «Chapetón» a cinco horas río abajo desde
Canelos. El menor Venancio Canelos, de 12 años fue
encontrado y salvado en «Tilanhuay» a cinco horas y
media río abajo. Magdalena de Canelos fue rescatada
en las inmediaciones de la localidad de Pacayacu a
nueve horas río abajo desde la población de Canelos.
Estas personas recibieron atención y luego, pese a las
dificultades fueron llevadas nuevamente a Canelos
(El Comercio, 30 de septiembre de 1964).
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Con esta crónica se hace alusión a la peligro-
sidad de la zona, pues la nota relata la violenta
forma en que la naturaleza le quitó a una familia
su casa y parte de sus integrantes. Narraciones
de este tipo ayudaron a construir una imagen
negativa de la región, pues según la noticia vivir
en la Amazonía resulta toda una aventura porque
la gente está expuesta a que sucedan este tipo de
acontecimientos en cualquier momento.
Finalmente, la nota dice:
La mayoría de las canoas de los indígenas y colonos
de toda la zona fueron destruidas por la creciente
y actualmente carecen de los medios de moviliza-
ción por los ríos, único sistema para comunicarse
y realizar el comercio en toda la extensa zona (…)
Los pequeños caminos de herradura prácticamente
desaparecieron y la que une Veracruz con Canelos
se halla intransitable, pues se han formado grandes
lagunas, se destruyeron puentes y en algunos sitios
ha sido borrado el camino (El Comercio, 30 de sep-
tiembre de 1964).
Estos párrafos dan cuenta de que los pueblos
de la Amazonía carecen de conexión vial entre
sí, lo cual los muestra como distantes. Con una
fuerte lluvia los pueblos quedan desconectados,
incomunicados. Asimismo, se observa la falta de
planificación de los asentamientos de las colonias
porque es eso lo que hace que estén expuestos a
las consecuencias de los desastres naturales. Esta
situación permite afirmar que la región ha sido
desatendida por las autoridades nacionales, pues
poco o nada se ha hecho por brindar infraestruc-
tura y servicios a la Amazonía; sin embargo de ello
no se habla en la noticia, lo único que se hace es
construir una imagen negativa de la región.
Mostrar a la Amazonía como un lugar peli-
groso es la tónica de las noticias durante todos
los periodos estudiados, así en los 70 siguen
apareciendo publicaciones en este sentido. Una
muestra de esto es la nota «3 muertos al naufragar
una canoa en río Coca». En esta se habla de un
accidente en el río Coca que dejó como conse-
cuencia 3 víctimas. De esta manera, se dice:
Washington Ibarra, oriundo de la población de
Borja, se hallaba acompañando a dos estudiantes
de otra provincia que se hallaban de viaje por ese
lugar (…) Washington Ibarra se atrevió a conducir
la pequeña embarcación de madera (…) Mas, a
mitad de camino, una fuerte correntada arrastró la
canoa aguas abajo (…) Hacia abajo, la corriente del
río que se desliza en forma más precipitada, volteó
la canoa, de la cual se agarraron en un principio
los tres ocupantes. No obstante, la fuerza de las
aguas, los separó más tarde del madero, meciéndo-
los instantáneamente hasta que desaparecieron en
medio de las correntosas aguas del río que sepultó
sus cuerpos (El Comercio, 30 de mayo de 1972a).
Con esta narración del accidente se pone
énfasis en los riesgos de viajar por la región
pues se afirma que transportación fluvial es
insegura. Así pues, se muestra a la geografía
como peligrosa porque se dice que los ríos de la
región tienen «aguas correntosas», lo cual hace
a la zona propensa a que sucedan este tipo de
accidentes. Asimismo, se la representa como
distante porque de forma implícita se señala
que la Amazonía carece de infraestructura vial,
lo cual hace que los procesos de comunicación
y transporte sean demorados. Además, hay que
recordar que la distancia hace que los territo-
rios lejanos no sean percibidos como nuestros
(Said, 2008).
Por otro lado, en esta década la región empieza
a ser vista como una zona petrolera por las gran-
des reservas de crudo que se encuentran en el
subsuelo. Así aparecen notas como: «Hace 3 años
señalose la obligación de construir oleoducto».
Aquí se habla sobre la exploración petrolera en
la región que determina la existencia de recursos
hidrocarburíferos susceptibles de ser explotados.
De este modo se señala:
El primer pozo productivo, el Lago Agrario Nº 1, fue
perforado en la concesión Napo, a 180 kilómetros
al Este de Quito y a 15 kilómetros del campamento
Santa Cecilia. Su producción inicial fue de 2.500
barriles por día. Hasta finales de julio de 1970 se
había perforado 32 pozos, de los cuales 30 resulta-
ron productivos; el mayor de todos, probado en dos
zonas de producción, arrojó 2.621 barriles diarios
en una zona, y 2.494 barriles en otra (El Comercio,
24 de junio de 1972).
Con esta información se hace una representa-
ción positiva de la zona pues se dice que posee
petróleo, valioso recurso natural que tiene una
importante apreciación económica en el merca-
do mundial. Así pues, la explotación petrolera
significa réditos económicos para el país, lo que
representa a la región como productiva. Vale decir
que cuando inicia el boom petrolero se cree que
este recurso sacará al Ecuador de la pobreza, cosa
que no ha sucedido hasta el momento. De todas
maneras, se comienza a apreciar las riquezas na-
turales de la región.
En los 80 el conflicto limítrofe con Perú sus-
citado al sur de la Amazonía muestra a la región
como una zona alejada y desconocida. Ejemplo
de ello es el artículo titulado: «La Cordillera del
Cóndor». En este se cuenta que la zona permane-
ció oculta durante mucho tiempo para el propio
país. Así se dice:
Los geógrafos antiguos, y los modernos hasta la
primera mitad del siglo XX, cuyas investigaciones
fueron mediante largos y fatigosos reconocimientos
terrestres, no sabían de su existencia [se refiere a la
cordillera de El Cóndor], por eso, los insignes Alejan-
dro Humboldt y Teodoro Wolf, precursores de la geo-
grafía ecuatoriana, en ninguno de sus estudios men-
cionan a esta cordillera subandina, porque al tiempo
de sus recorridos, la selva amazónica era incógnita e
inaccesible, y solamente los misioneros religiosos se
aventuraban a ingresar en ella en cumplimiento de
su abnegación vocacional de evangelizar a los infieles
salvajes (El Comercio, 30 de enero de 1981).
En este párrafo se puede observar dos cues-
tiones interesantes sobre cómo se representa a la
geografía y a la población amazónica. En primer
lugar, la geografía se presenta como distante pues
se utilizan las palabras «incógnita e inaccesible»
para referirse a ella. Asimismo, se dice que es
desconocida pues amplios sectores no constaban
ni siquiera en la cartografía del país. Esto ayuda
a concebir a la zona como distante, alejada, no
perteneciente a lo nuestro. Y esto tiene una reper-
cusión negativa en la percepción de los espacios
como lo señala Said (2008). De esta manera, al
ser la Amazonía un lugar lejano es percibido co-
mo un espacio ajeno. En segundo lugar, se dice
que dicho espacio vive una población otra que
es llamada «infiel» y «salvaje», expresiones que
sirven para representar a los indígenas como ig-
norantes, inferiores y naturales, y así completar
la idea de un espacio distante que les pertenece
a ellos y no a nosotros.
En los 90 la corriente ambientalista deriva-
da de la Cumbre de Río de Janeiro hace que el
diario cubra temas relacionados con el medio
ambiente como la demanda que interponen los
indígenas amazónicos en contra de la petrole-
ra Texaco; aunque no le hacen un seguimiento
adecuado al tema. Así pues, se publica la nota
«Texaco, enjuiciada». Esta noticia cuenta que el
03 de noviembre las comunidades indígenas de
la Amazonía ponen una demanda en contra de
Texaco por daños al medio ambiente. En este sen-
tido se recogen declaraciones de Elías Piyaguaje,
representante de la comunidad Secoya, quien di-
ce: «no podemos tomar agua de los ríos ni para
beber ni para lavarnos, y los animales se están
extinguiendo» (El Comercio, 05 de noviembre de
1993). Con esto se representa a la geografía y a la
población como vulneradas pues se ha afectado
las condiciones de la naturaleza al contaminarla
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y esto ha ocasionado que el bienestar de la po-
blación se vea perjudicado.
Más adelante se recogen declaraciones de
Chris Jocnick, uno de los autores del estudio so-
bre la afectación ambiental causada por la activi-
dad petrolera a la Amazonía ecuatoriana. Dicha
investigación la realizó el Instituto de Economía y
Derechos Sociales (IERS por sus siglas en inglés)
de EE. UU. En este sentido se apunta:
Según Jocnick, los análisis preliminares realizados
tomando muestras de agua y suelo, en las zonas
donde operó Texaco demuestran la presencia de
sustancias tóxicas (…) en cantidades peligrosas y
que van en contra de los niveles de tolerancia dis-
puestos por la Agencia de Protección del Medio
Ambiente de los Estados Unidos (…) En el estu-
dio realizado por el IESR se anota que 12 personas
fueron examinadas por facultativos médicos y se
diagnosticó que padecían de dermatitis y lesiones
cutáneas. Todos los pacientes habían mantenido
contacto con aguas altamente contaminadas por
desechos tóxicos (El Comercio, 05 de noviembre
de 1993).
De acuerdo con lo señalado por los expertos se
hace evidente que la petrolera Texaco no cumplió
con la normativa ambiental, lo cual generó estra-
gos en la naturaleza y por ende en la población
de la región. Así pues, la geografía y la población
son representados como vulneradas. En el caso
de la geografía se dañó sus cualidades naturales
al contaminarla. Y en el caso de la población se
afectó su bienestar pues como consecuencia de
la polución su salud está deteriorada.
Posteriormente, se hace referencia a la auditoría
ambiental que se le hace a la empresa para deter-
minar si había o no causado perjuicio en la región
amazónica. Así se señala: «La auditoría debió con-
cluir a mediados de septiembre de 1993, empero,
se desconocen los resultados de la misma, pese a
que en el contrato se establece la elaboración de un
informe quincenal sobre la marcha del proceso»
(El Comercio, 05 de noviembre de 1993). Con esto
se insinúa que existe irregularidades en la audito-
ría, lo cual hace pensar que no hay transparencia
ni celeridad en la forma como se está llevando el
proceso. Finalmente, se mencionan algunos gru-
pos que están trabajando para que se esclarezca
el tema de la auditoría y se dice:
Grupos ambientalistas de Ecuador y Estados Unidos
han cuestionado la auditoría por falta de informa-
ción pública, exclusión de las poblaciones afectadas
y porque los términos de evaluación fueron deter-
minados entre Petroecuador y Texaco. No se puede
ser juez y parte a la vez, afirman (El Comercio, 05
de noviembre de 1993).
De esta manera, se dice que son los mismos
que operaron en la zona quienes pretenden eva-
luar su propia actuación. Esto indica que la audi-
toría no es del todo confiable pues como señala
la nota no se puede ser juez y parte dentro de
un proceso de este tipo. De tal manera que la
información hace dudar de la transparencia de
los resultados que arroje la auditoría.
En esta noticia se puede observar la contun-
dencia del medio al señalar la responsabilidad de
la petrolera sobre los daños medioambientales
causados a la región. Sin embargo, el tema no
se sigue por mucho tiempo, luego de esta no-
ticia no existen más que aborden directamente
el tema. Después de esta publicación la preocu-
pación del medio es cómo afecta esta demanda
a las relaciones comerciales del país con la gran
petrolera estadounidense. Así pues, no existe un
compromiso por apoyar la demanda de los in-
dígenas, que hasta hoy no ha sido resuelta de
forma definitiva; y cuyos daños siguen generando
problemas al entorno natural y a la población de
la región amazónica.
En la primera década de los 2000 se empie-
za a contemplar otros planes para las reservas
petroleras del Ecuador con la iniciativa Yasuní
ITT. Así se publica la nota: «4 escenarios para el
mayor campo petrolero del país». Desde el título
se puede observar que se representa a la geografía
como productiva pues se afirma que en ella se
encuentra las mayores reservas de petróleo del
país, lo que significa altos réditos económicos.
Luego, en el cuerpo de la noticia se señala que
se estudian cuatro posibilidades para aprovechar
los recursos existentes en este campo petrolero.
En este sentido se dice:
El Ministerio de Energía y Petroecuador definieron
las opciones para el campo Ishpingo-Tambococha-
Tiputini (ITT). Primera: no explotar crudo, si la
comunidad internacional entrega fondos por el 50%
de su explotación. Segunda: producir con recur-
sos propios. Tercera: explotar el crudo con otras
petroleras estatales. Cuarta: convocar a licitación
internacional (El Comercio, 31 de marzo de 2007).
Con esta información se representa a la zona
como productiva porque todas las opciones in-
cluyen la ganancia a cambio de los recursos que
existen en la región. En el caso de que el crudo se
quede bajo tierra se pretende una compensación
internacional por cuidar al medio ambiente de
la zona, lo cual tiene una repercusión positiva a
nivel mundial pues se evita la emisión de gases de
efecto invernadero. Y en el caso de las otras tres
opciones que contemplan explotar el petróleo a
través de diferentes mecanismos, la ganancia sería
obtenida de manera tradicional, dinero a cambio
de petróleo, que es la forma en la que se ha ma-
nejado el tema en el país. Entonces, esta noticia
representa a la región como productiva pues se
afirma que de cualquier modo las riquezas de la
Amazonía significan beneficio económico para
el Ecuador. Además, hay que decir que el tema
petrolero ha servido para mostrar a la zona como
productiva desde la década de los setenta.
Finalmente, en el último periodo estudiado se
encuentra el turismo como un tema desde el cual
se elaboran representaciones de la geografía de la
región. De esta manera, se publica el reportaje:
«La naturaleza seduce en Lumbaqui». La nota
relata que la provincia de Sucumbíos cuenta con
varios atractivos turísticos. En este sentido se dice:
Un clima cálido y húmedo, paisajes verdes, aves
cantando y varios senderos por recorrer. Eso ofre-
ce la parroquia Lumbanqui, en el cantón Gonzalo
Pizarro, de Sucumbíos. Allí, se destaca un lugar pe-
queño, pero atractivo que encierra mística que atrae
a los visitantes. Es la piedra de los monos (…) El
acceso es sencillo para los turistas. El primer tramo
se recorre en automóvil y luego se hace una cami-
nata de 15 minutos aproximadamente (El Comercio,
04 de febrero de 2012).
De esta manera, se representa a la región co-
mo productiva y cercana. En primer lugar, se la
muestra como productiva porque se mencionan
lugares que resultan propicios para el desarrollo
de actividades turísticas, lo cual significa ganan-
cias para la gente de la zona. En segundo lugar,
se señala que es cercana porque estos atractivos
turísticos cuentan con fácil acceso para que los
viajeros puedan visitarlos. Luego, se describe un
parador turístico denominado Los Manantiales
y se dice:
También es posible bañarse en el río que rodea a Los
Manantiales. A las mujeres les gusta hacerlo antes
de la cascada porque las paredes del afluente están
compuestas de arcilla, pues se la untan sobre la piel.
Según los propietarios de este lugar, esta arcilla tiene
una función limpiadora y deja la piel libre de impu-
rezas y suave (El Comercio, 04 de febrero de 2012).
En este párrafo se indica las propiedades be-
néficas de los recursos naturales de la zona. Esto
constituye otro atractivo para los turistas, por
lo cual se vuelve a representar a la zona como
productiva. El desarrollo de actividades turísti-
cas significa para la población la oportunidad de
mejorar su economía. Hasta el momento la nota
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tiene un tono positivo; sin embargo, más adelante
vuelven a aparecer las representaciones negativas.
Así pues, cuando se hacen algunas recomenda-
ciones para realizar el paseo a la zona se señala:
Es aconsejable llevar zapatos de caña alta y de buen
labrado, porque el terreno es resbaladizo y en el ca-
mino pueden aparecer animales venenosos. No se
debe tocar a los animales silvestres ni apoyarse a los
árboles, ya que pueden causar afectaciones a la piel
y a la salud (El Comercio, 04 de febrero de 2012).
Con esta información se representa a la geo-
grafía como peligrosa porque se dice que los vi-
sitantes están propensos a sufrir caídas debido
a lo irregular del suelo. Asimismo, se dice que
los turistas pueden sufrir picaduras de animales
venenosos y ser contagiados de alguna enferme-
dad por el simple hecho de tener contacto con
especies de flora y fauna de la región. Esto consti-
tuye una representación negativa, lo cual lejos de
ayudar a la actividad turística puede ahuyentar a
los visitantes porque resulta poco atractivo viajar
a un lugar donde se puede sufrir algún tipo de
accidento o contraer una enfermedad. De este
modo, hay que señalar que se sigue viendo a la
Amazonía como una zona riesgo, poco habitable,
desconocida y distante, todo ello tiene una reper-
cusión negativa en la forma de percibir el espacio
como lo sostiene Said (2008).
Las culturas de las nacionalidades amazónicas
como retrasadas
Las culturas de la Amazonía se representan como
retrasadas en las publicaciones de El Comercio de
las últimas seis décadas. Así pues, durante to-
dos los periodos estudiados se utiliza la carencia
de servicios básicos como un tema para mostrar
el retraso en el que viven las poblaciones de la
región. En este sentido, en la década de los 60
se publican notas como: «Sector central de El
Puyo está sin servicio de luz eléctrica». Esta no-
ticia habla de la categoría cultura desde la idea
de progreso/retraso y cuenta que Puyo, capital
de la provincia de Pastaza, se encuentra más de
quince días sin servicio de electricidad lo cual ha
perjudicado a los centros de enseñanza nocturna
que funcionan en el sector. En este sentido, la
publicación dice:
El sector central de esta población ha permanecido
sin servicio eléctrico desde hace más de quince días
por haberse quemado un transformador, ocasionán-
dose así graves molestias a la ciudadanía. La situa-
ción se agrava porque en dicho sector funcionan el
Colegio Técnico de Señoritas «Nuestra Señora de
Pompeya»; las Escuelas Álvaro Valladares, Vacas
Galindo, y Santo Domingo de Guzmán; y el Hospi-
tal de la Cruz Roja. Además, la Misión Dominicana
mantiene tres centros de alfabetización, los que no
pueden laborar por las noches por la falta de luz
eléctrica (El Comercio, 17 de julio de 1964).
Así pues, se muestra a la región como retrasada
por tener falencias en la prestación de servicios
básicos a la población, en este caso el servicio
de energía eléctrica. Es así como actúa la dico-
tomía progreso/retraso, quienes están integrados
al desarrollo tecnológico son parte del progreso
y quienes están fuera de él están sumergidos en
el retraso (De Sousa Santos, 2010).
En los 70 se empieza a hablar de las nacionali-
dades indígenas de la Amazonía con noticias co-
mo la titulada «Exposición amazónica del Ecua-
dor se inauguró en San Antonio de Pichincha».
En esta se habla de una exhibición que intenta
recrear los modos de vida de la región Amazonía.
Así pues se dice:
Como centro de atracción principal de la Expo-
sición Amazónica, figura la choza de una familia
jíbara típica. Las cañas guadúas, los maderos, la
paja que cubre el techo, las ligaduras vegetales que
arman la choza, las armas, redes, vasijas, etc., son
todas genuinas de la zona de Canelos. Un indíge-
na de esta zona hizo la construcción mediante los
sistemas propios de su tribu (El Comercio, 30 de
mayo de 1972b).
La nota se refiere a la población nativa como
«jíbaros», es decir, se la representa como inferior,
jamás se hace referencia al nombre la naciona-
lidad de los indígenas, sino que siempre se los
estereotipa como jíbaros, dejando de reconocer
la diversidad étnica que existe al interior de la
región, y, por lo tanto, desconociendo la riqueza
cultural de estos pueblos. Asimismo, para refe-
rirse a ellos como colectivo se los llama «tribu»,
esto representa a la población como natural pues
se le despoja de su acervo cultural y agentividad
social. De modo que se puede afirmar que con
esa narración el medio niega la existencia de
cultura en las nacionalidades indígenas de la
Amazonía.
Posteriormente, la nota relata: «En el centro de
la habitación está un jefe jíbaro, tallado en made-
ra, con atuendos de fiesta o de guerra, con petos
de corteza de árbol, plumas vistosas coronadas
en un penacho u adornos de semillas y huesos»
(El Comercio, 30 de mayo de 1972b). En este pá-
rrafo se retrata a la cultura de los nativos desde lo
exótico. Así pues, se la muestra como retrasada ya
que se hace referencia a los modos de vida de los
indígenas, específicamente a su forma de vestir, la
cual nada tiene que ver con lo propuesto por las
costumbres de la cultura occidental, con las cuales
se identifican el resto de la población ecuatoriana
desde la asunción de la blanquitud como su rasgo
identitario (Echeverría, 2010).
En los 80 el conflicto con Perú evidencia la
desconexión que existe entre la Amazonía y el
resto del país, así se publican noticias como: «Hay
que lograr integración de nuestra región oriental».
En esta se habla de la importancia de integrar a la
región como un método preventivo de futuros ata-
ques a la zona fronteriza. De este modo, se señala:
Uno de los beneficios que pueden derivar de la
reciente agresión peruana debe ser una programa-
ción del esfuerzo nacional para lograr la definitiva
integración de la Región Amazónica a la existencia
civilizada, expresó el vicepresidente de la Cámara
Nacional de Representantes, Gil Barragán (El Co-
mercio, 17 de febrero de 1981).
Con estas declaraciones se representa a la re-
gión como retrasada, pues literalmente se dice
que la región debe ser integrada a la «existencia
civilizada», lo cual quiere decir que se tiene la
convicción de que en la región no existe cultura
ni civilización. Este tipo de representaciones van
en desmedro de la población nativa y su cultura.
Luego se hace alusión al imaginario que se
tiene sobre la región amazónica al recoger más
declaraciones de Barragán, quien afirma: «las
provincias orientales son todavía un gigantesco
espacio casi vacío que se conserva igual a como
dejaron los primeros colonizadores. ‘Ni siquiera
existe un buen camino de penetración de Loja a
Zamora’, destacó» (El Comercio, 17 de febrero de
1981). Con esto se representa a la región como
retrasada pues se dice de forma latente que no ha
existido ningún «progreso» desde la época colo-
nial. Estos parámetros de progreso versus retraso
los marca la cultura occidental poniéndose a sí
misma como el ejemplo de lo que es progreso y
desarrollo (Said, 2008; De Sousa Santos, 2010).
Bajo estos cánones por supuesto que la región
aparece como retrasada. Por otro lado, se invisi-
biliza a la población nativa y a su cultura pues se
sugiere que la región ha estado despoblada lo cual
no es cierto porque este territorio ha sido habita-
do históricamente por nacionalidades indígenas.
Durante la década de los 90 aparecen noticias
que representan negativamente a las tradiciones
culturales de los pueblos amazónicos. Un ejemplo
de esto es el reportaje: «Con lanzas desde todos
los lados». El artículo recoge las declaraciones
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de la misionera Rachel Saint, quien habla de los
Huaorani, que en esa época eran más conocidos
como «Aucas». De este modo, Saint dice:
Los aucas vivían en un caos. Un hombre podía ca-
sarse con una mujer y su hija o con dos hermanas.
Había la práctica del ‘amor libre’. Un hombre tenía
hijos en muchas partes. Cuando el niño crecía e
iba a casarse con una chica, descubrían que eran
hermanos. Si eso no es un caos usted no ha leído
el Viejo Testamento (El Comercio, 21 de noviembre
de 1993).
Con esta narración se critica desde los cáno-
nes occidentales a la cultura de la nacionalidad
Huaorani ya que se afirma que «vivía en un caos».
Las prácticas de la poligamia y el incesto son cues-
tionadas porque la cultura cristiana occidental
las prohíbe, sin embargo, este tipo relaciones
afectivas son muy comunes y normales en otras
culturas, como las amazónicas. Sin embargo, esto
no se advierte en la nota y, por lo tanto, el lector
promedio del periódico que está familiarizado y
que asume la cultura occidental como suya (Eche-
verría, 2010) tiende a formarse un imaginario
negativo de las culturas de la Amazonía, pues
como ya se dijo estas prácticas están proscritas
desde el punto de vista occidental.
En la primera década de los 2000 las noticias
continúan representado a las culturas amazónicas
desde la otredad. Así, se publica la nota: «15 días
para que los jóvenes de Sarayacu se gradúen de
cazadores». Este pequeño artículo cuenta que los
jóvenes adquirieron la destreza de cazar anima-
les. Así se señala: «15 días bastaron para que los
jóvenes de Sarayacu se gradúen de cazadores»
(El Comercio, 18 de febrero de 2007). Con esta
información se hace referencia a la cultura de la
comunidad Sarayaku, la cual es representada co-
mo retrasada porque según la breve noticia sus
pobladores todavía viven de la caza, algo que ya
no es común en la cultura occidental. Desde la
perspectiva eurocéntrica este tipo de prácticas son
rudimentarias, pues en la modernidad el hombre
ya no depende directamente de la naturaleza para
obtener fuentes de alimento, sino que, con téc-
nicas como la domesticación de animales, es el
propio ser humano quien aparentemente controla
sus fuentes alimenticias. Tomando en cuenta esto,
decir que existen comunidades que obtienen sus
alimentos por medio de la cacería es representar-
las como retrasadas.
Durante el último periodo estudiado, se ob-
serva cómo evoluciona el tratamiento del tema de
los servicios básicos en la región. En este sentido,
aparece la nota: «El Pangui ve al cobre de Mirador
como una salida a sus necesidades». El contenido
del reportaje cuenta que la mayoría de los habi-
tantes de la zona tiene puestas sus esperanzas en
las regalías mineras para cubrir sus requerimien-
tos básicos. Para iniciar se relata:
Las necesidades insatisfechas en El Pangui son bá-
sicas: mejorar los deficientes sistemas de alcantari-
llado y agua potable, dotar de mayores equipos e
infraestructura al centro de salud, ampliar las po-
sibilidades de estudio de los jóvenes y aumentar el
ingreso per cápita mensual, que oscila entre USD
200 y 400 (El Comercio, 25 de marzo de 2012b).
Con esta descripción se representa a la zona
como retrasada pues si bien se dice que cuenta
con servicios, estos son descritos como deficien-
tes. De esta manera, se afirma que en materia de
sanidad, educación, salud e incluso empleo, la
población local todavía tiene muchas carencias.
Si bien se dice que los poblados amazónicos ya
cuentan con varios servicios, también se afirma
que estos son deficitarios e insuficientes para cu-
brir las necesidades de quienes habitan la región.
Este tipo de información lejos de ayudar que a
la gente para que sus problemas sean resueltos,
construye una imagen negativa de la región pues
se termina diciendo que es una zona que no ga-
rantiza a la población condiciones mínimas para
vivir. Por lo tanto, la región es representada como
retrasada desde la perspectiva occidental.
6. Conclusiones
Para finalizar hay que decir que el Análisis Crítico
de Discurso aplicado a las 442 publicaciones de El
Comercio permitió descubrir que la Amazonía sí
ha sido representada como el oriente ecuatoriano
desde el discurso orientalista durante las últimas
seis décadas. En este sentido, la población amazó-
nica ha sido mostrada como ignorante, inferior y
natural pues en las representaciones mediáticas se
afirma que los indígenas carecen de escolaridad,
viven sumidos en la pobreza y no tienen acervo
cultural ni agentividad social. En los primeros
periodos de estudio esto es más evidente pues ex-
plícitamente se utilizan términos peyorativos para
referirse a ellos, por ejemplo a los indígenas del
sur los llaman jíbaros y a los del norte de la región
los denominan aucas. Mientras que en los últimos
periodos analizados las representaciones son más
bien implícitas, se muestra negativamente a la
población originaria pero de forma latente, sin el
uso de términos ofensivos. Ahora bien, hay que
decir que esta forma de representar a la población
indígena tiene su raíz en la necesidad de mostrarla
como gente incapaz de aprovechar y administrar
los recursos naturales que sus suelos poseen. Así
pues, el medio justifica los planes de colonización
de la región impulsados por sus gobiernos aliados
hasta hace dos décadas.
En cuanto a la geografía se puede afirmar que
El Comercio la representa como fértil y productiva
pues en todos los periodos se resalta el potencial
agrario de la región, desde los setenta se indi-
ca el potencial petrolero y a partir de los 2000
se empieza a hablar del potencial turístico de la
zona. No obstante, las representaciones de tono
negativo también son abordadas durante los seis
periodos analizados. Así pues, de forma sistemá-
tica se construye la imagen de un «Oriente» peli-
groso y distante. En este sentido, se afirma que las
condiciones geográficas y climáticas de la región
la hacen propensa a sufrir desastres naturales.
De igual manera, se dice que los poblados ama-
zónicos son lejanos y que están desconectados
del país; lo cual hace que la región sea percibida
por el resto de ecuatorianos negativamente (Said,
2008), pues según El Comercio es una zona ajena.
Por último, la cultura de los pueblos amazóni-
cos es representada por el diario como retrasada,
esto se hace en base a dos temas. El primero, la
cobertura de servicios básicos que es un tópico re-
currente durante todo el periodo de estudio. Sobre
este tema se recalca que la Amazonía no cuenta
con servicios básicos de energía, sanidad, educa-
ción, vialidad. Así pues, este tipo de representa-
ciones que tal vez tenían la intención de denunciar
las carencias de la región, terminaron por construir
una imagen negativa de ella, mostrándola como
una zona retrasada del progreso. Entonces, estos
artículos lejos de ayudar a solucionar los proble-
mas de la región, contribuyen a su empeoramiento
porque decir que la región no presta las condicio-
nes mínimas para vivir ha impedido a lo largo de la
historia que profesionales de las diferentes ramas
vayan a trabajar en estas poblaciones, lo cual ha
privado a los amazónicos de servicios y derechos
fundamentales como la salud.
La segunda tiene que ver con las representa-
ciones que se hacen de las prácticas culturales
de las nacionalidades indígenas de la región. En
este sentido, se representan sus tradiciones como
arcaicas y rudimentarias desde el punto de vista
eurocéntrico. Así pues, se dice que sus formas de
vestir o alimentarse nada tienen que ver con lo
establecido por los cánones de la cultura occiden-
tal, patrones culturales con los que el resto de los
ecuatorianos se sienten identificados, pues como
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se ha dicho la población mestiza tiene asumida la
blanquitud como su rasgo identitario (Echeverría,
2010). Entonces, todo aquello que se salga de lo
definido por la cultura occidental será percibido
como retrasado.
En definitiva, se puede afirmar que el diario
El Comercio construyó a la Amazonía ecuatoria-
na desde la otredad. Así pues, se representa a
la región como una zona donde habitan pobla-
ciones extrañas y de cultura retrasada que de-
ben ser colonizadas para poder aprovechar sus
riquezas naturales en «beneficio del país». Esta
es la idea que los medios le han vendido al resto
de ecuatorianos sobre el mal llamado «Oriente»,
porque hay que decir que esta expresión que han
utilizado los medios para referirse a la región no
tiene que ver solo con la posición geográfica que
ocupa en el territorio nacional; sino con todo un
discurso orientalista encaminado a construir a la
Amazonía desde la otredad.
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