Marketing viral
político dentro
del esquema Ponzi
Viral Marketing
in Political within
Ponzi Scheme
aDResearch ESIC
Nº 14 Vol 14 · Segundo semestre, julio-diciembre 2016  págs. 108 a 125
Vega Fernández, E. (2016)
Marketing viral político dentro del esquema Ponzi
Revista Internacional de Investigación en Comunicación
aDResearch ESIC. Nº 14 Vol 14
Segundo semestre, Julio-Diciembre 2016 · Págs. 108 a 125
DOI: 14.7263/ADRESIC.014.005
Eduardo Vega Fernández
Doctor en Comunicación y CC.SS.
Universidad Rey Juan Carlos
www.evega.es
In a Spain so immersed in Globalization, or rather Globalism, and far from economic autarchy
of those long decades of the twentieth century, we are not giving importance to advertising
and marketing, when it is more than important to conceive the magnitude of propaganda
and political communication. Businesses and multinationals oer us visible, tangible products.
However, nowadays, politics presents proposals that cannot be perceived in the same way as
in trade, leaving the citizens far from these political decisions, their complete comprehension
and understanding of their development and its reason why. A product and a trademark can
spark a complete indierence and dispensability in people, but politics and the economy are
issues of great importance in our lives. Although we are indierent, they still mark our future. This
fact will be the one that provides us with a job, allows us to start a business, provides health and
education, public safety, public administration and a long list of essential issues of our lives.
It is therefore more than important for us to make decisions in this area, away from lying, partial
and incomplete information from the media, nor false truths. It is essential to conceive this new
concept of political viral marketing within the Ponzi scheme, which enables a lie to be promoted
to keep a party and its representative in government oce, destroying the socioeconomic and
political perspectives that we had trusted. Ponzi praises a leader and his political group in power,
thanks to the virus unknowingly released by the vox populi, creating a popular pyramid that will
fall when people discover the propaganda and lies disseminated about this political product that
has ended up becoming a new immovable government of position.
En una España tan inmersa en la Globalización, o más bien Globalismo, y lejana de una autarquía
económica de aquellas largas décadas del siglo XX, no paramos de darle una gran importancia a
la publicidad y al marketing comercial, cuando es más que importante concebir la magnitud de
la propaganda y comunicación política. El comercio y las multinacionales nos ofertan productos
visibles, tangibles, y posiblemente perceptibles por los otros tres sentidos. Sin embargo la política
nos presenta unas propuestas que no se pueden percibir de la misma forma que en el comercio,
dejando lejanos a los ciudadanos de las decisiones sobre la materia política, de su completa com-
prensión y entendimiento sobre su desarrollo, y su por qué. Un producto y una marca comercial
nos pueden despertar una completa indiferencia y prescindibilidad, pero la política y la economía
son aspectos de gran importancia en nuestras vidas. Aunque nos sea indiferente, van a marcar
nuestro futuro. Será lo que nos facilite o imposibilite tener un empleo, abrir un negocio, dispo-
ner de sanidad y educación, seguridad ciudadana, administración pública y un largo etcétera de
asuntos imprescindibles de nuestras vidas.
Es por ello más que importante tomar nuestras decisiones en este terreno, alejarnos de la mentira,
la embaucación, la información parcial e incompleta de los media, así como de falsas verdades. Es
imprescindible concebir este nuevo concepto del marketing viral político dentro del esquema
Ponzi que posibilita potenciar una mentira que mantenga una agrupación y a su representan-
te al frente del gobierno, destruyendo las perspectivas socioeconómicas y políticas en las que
habíamos conado. Ponzi encumbra a un líder y su agrupación política al poder, gracias al virus
difundido inconscientemente por la vox populi, creando una pirámide popular que se derrumba-
rá cuando descubra el pueblo la mentira propagandística difundida sobre ese producto político
que ha acabado convirtiéndose en un nuevo gobierno inamovible de su posición.
ABSTRACT
RESUMEN
JEL Classication:
L32, H11, Z3
Key words:
marketing,
viral,
subliminal,
propaganda,
politics,
lie,
frau
d.
Clasicación JEL:
L32, H11, Z3
Palabras clave:
marketing,
viral,
subliminal,
propaganda,
política,
mentira,
engaño
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1. Introducción
Es más que común oír críticas a la existencia de
un sistema piramidal socioeconómico y de cla-
ses. La crítica común a este concepto es que exis-
te una pirámide en las sociedades capitalistas,
gracias a la cual se benefician unos pocos que
están en el último escalón de una pirámide que
se sostiene por otros escalones de los que forman
parte otros sectores socioeconómicos, políticos o
sociales que tienen menos poder económico,
político y social que los que están encima, hasta
que se llega a una base de la pirámide que es
sostenida por las clases más bajas que sirven a
los que tienen encima. En primer lugar es más
que importante destacar que este sistema pira-
midal no se sostiene únicamente en las socieda-
des 100% capitalistas, como EE.UU., sino que
cualquier régimen político del mundo es pirami-
dal. En segundo lugar es necesario añadir que la
seguridad social que existe en sociedades capita-
listas mixtas como la europea es también pirami-
dal, puesto que quien recibe un subsidio por
desempleo lo están recibiendo de quienes traba-
jan, sean cuales sean sus necesidades, y quienes
reciben el pago por sus jubilaciones o prejubila-
ciones lo están recibiendo por parte de quienes
se encuentran todavía en su etapa laboral, al
igual que los primeros fueron quienes facilitaron
sostener a sus predecesores pensionistas. Así los
nuevos inversores satisfacen las inversiones de
los antiguos inversores. Otra extensión más que
importante del sistema piramidal son las dicta-
duras comunistas, aquellas que han tenido una
etapa más duradera que sus grandes rivales ideo-
lógicos, pero cercanos regímenes fascistas o na-
cional-catolicistas
1
. El motivo por el que incluyo
los regímenes comunistas es debido a que por
1 Gallego, F. y Morente, F. (2005). El fascismo en España. Barcelona: In-
tervención cultural.
encontrarse muy lejanos a la herencia teórica
2
que dejó su mentor -Karl Marx- consistían en un
dictador que estaba en lo alto de la pirámide,
con unos pocos ministros debajo de él, seguidos
por los dirigentes de la industria, del sindicato
único, y pocas instituciones más en el siguiente
escalón, y mantenidos todos ellos por el último
gran escalón de la masa popular. El comunismo
y el fascismo han sido, por ello, sistemas totalita-
rios mantenidos por un gran sistema piramidal
3
.
Al margen de todo lo anterior el auténtico sis-
tema piramidal que perjudica a todos sus com-
ponentes, excepto al líder de la pirámide, es el
Esquema Ponzi. Aunque se haya declarado ro-
tundamente ilegal en Estados Unidos y Europa,
aún se han desvertebrado recientes sociedades
que desarrollaban dichos esquemas en el s.XXI,
incluso en España.
2. Marketing viral
Mucha gente ha defendido que la mejor publici-
dad es el boca a boca, por lo que los publicistas
y los profesionales del marketing no podían de-
jar de lado este aspecto de gran relevancia. En
1996, Douglas Rushkoff —profesor de la Uni-
versidad de Nueva York— argumentó y defen-
dió que si un mensaje con determinados aspec-
tos llega a un destinatario interesado, éste quedará
infectado del mensaje y difundirá la idea como
un virus ante otros usuarios, quienes una vez in-
fectados continuarán difundiendo el virus co-
municativo de una manera excepcional
4
. El ob-
jetivo común de toda campaña de marketing
viral es «la creación de una corriente epidemio-
2 Ferrer, A. (2010). Marx. Leyendo el maniesto del partido comunista
(1848). Valencia: PUV.
3 Ohanian, P.C. (2010). La cuestión armenia y las relaciones internacio-
nales. Buenos Aires: Akian.
4 Sivera, S. (2008). Marketing viral. Barcelona: Editorial UOC.
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lógica en dónde el mensaje es el centro de aten-
ción» (Del Pino, 2007:68).
El marketing viral, o marketing vírico en His-
panoamérica, comenzó a desarrollarse principal-
mente en Internet a través del correo electrónico
y más tarde en las redes sociales, en combina-
ción con el 2.0, convirtiéndose así en la versión
mercadotécnica internauta del boca a boca
5
. El
primer uso conocido del viral lo desarrolló Mi-
crosoft en 1999, cuando Hotmail llegó a los 12
millones de usuarios en tan solo 18 meses gra-
cias a sus modernas técnicas de marketing en las
que conseguía que los internautas se convirtie-
ran en recomendadores de la marca cuando en-
viaban e-mails a sus amigos y familiares con la
posdata: «consigue tu correo electrónico gratui-
to con Hotmail».
Sumémosle a esto que cada mail contenía al
final el logotipo de Microsoft
6
.
Es más que importante destacar que el nue-
vo marketing 2.0 que se enfoca a los usuarios
de las redes sociales
7
tiene frecuentemente una
innegable combinación con el marketing viral.
Un reciente ejemplo de ello ha sido el fenóme-
no Movember. Esta idea de la contracción de
moustache y november surgió en 2003 de un
grupo de jóvenes australianos que tenían un
amigo que padecía cáncer de próstata. En
2004 se impulsó la Fundación Movember, que
tenía por objetivo recoger donativos para in-
vestigaciones frente al cáncer de próstata y de
testículos
8
. A lo largo de los años se comenzó a
desarrollar un marketing viral 2.0 que facilita-
se la expansión de los donantes que se unían a
5 Montañés, M.A. (2014). Técnicas de Marketing viral . Madrid. Esic.
6 Kotler, P. (2003). Fundamentos de marketing. México D.F: Prentice Hall.
7 Alonso, M.A. y Adell, A. (2011). Marketing político 2.0. Barcelona:
Planeta.
8 Luengo, M. «¿A dónde va a parar el dinero de Movember?». El País,
p. 17, nº 13.647, 12 de noviembre de 2014
la causa. Así es como en 2004 comenzó su de-
sarrollo en su web oficial, extendiéndose en
2010 hasta las redes sociales y haciéndose
mundialmente famoso en 2014, gracias a los
21 países que apoyaban la causa de la Funda-
ción Movember. Si desarrollamos un análisis
sociológico y marketiniano, el fenómeno Mov-
ember consiguió hacerse famoso y recibir apo-
yos de particulares y famosos de todo el mun-
do gracias a la aplicación viral del 2.0 que
desarrollaron a través redes sociales como face-
book. La idea era que diversos grupos de ami-
gos de todo el mundo creasen su propio grupo
en la web oficial de Movember, que funciona-
ba como red social durante el mes de noviem-
bre, en la que los usuarios hacían sus propias
donaciones a la causa. A partir de ahí, los pro-
pios miembros de cada grupo desarrollaban un
2.0 a través de facebook en el que invitaban a
sus amigos o conocidos a unirse a su grupo o
hacer una donación al mismo. Si a este 2.0 le
sumamos que la gente de la calle les pregunta-
ría por qué llevaban bigote, si no está de moda,
ellos le responderían el motivo, uniéndose más
gente a Movember o anunciándolo a más gente
a través del boca a boca, la gran herramienta
del marketing viral. Las técnicas propagandís-
ticas, y no publicitarias, de Movember hicieron
posible que en 11 años se donaran 400 millo-
nes de euros que se emplearon para hacer po-
sibles casi 800 investigaciones en beneficio de
la salud del varón. La Fundación Movember ha
conseguido que incluso grandes deportistas o
artistas, como Iker Casillas y Kylie Minogue,
apoyaran la causa hasta tal punto de convertir-
se en embajadores de la misma gracias al gran
efecto viral de Movember.
9
9 Amil, G. «Mostachos solidarios». Diario de Sevilla, p. 17, nº 9.724, 20
de noviembre de 2013.
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3. Marketing multinivel, esquema
piramidal y esquema Ponzi
Un error muy común en España es plantear la
sinonimia entre un esquema piramidal y un es-
quema Ponzi, cuando en realidad son dos con-
ceptos cercanos con grandes rasgos que presen-
tan heterogeneidad. Es imprescindible destacar
que el marketing multinivel no exige una inver-
sión económica a la empresa, lo que hace legal el
MLM en la mayoría de los países.
10
El sistema
piramidal y el esquema Ponzi exigen una inver-
sión financiera a sus miembros que es bastante
fácil que no vuelvan a ver a partir del momento
en el que la empresa se declare en bancarrota y
sus dirigentes o accionistas están encarcelados u
ocultos en otros países. Tanto el MLM como los
esquemas piramidales y Ponzi se nutren funda-
mentalmente de una aplicación directa del mar-
keting viral. Los participantes en el MLM y el es-
quema piramidal requieren de nuevos inversores
para generar sus propios ingresos, lo que signifi-
ca una aplicación viral del proyecto. El esquema
Ponzi no exige la creación de una pirámide de
referidos apadrinados por los nuevos afiliados
que invierten en la empresa, pero les es presenta-
do tan maravilloso a sus usuarios que no cesarán
en comentar a sus allegados cómo les ha cambia-
do la vida participar en una inversión Ponzi.
Marketing multinivel
En el comercio tradicional la empresa paga a sus
trabajadores un salario por la venta de los ByS
que oferta la empresa. La mercadotecnia entre
niveles
11
recibe este nombre porque se basa en
aquellas empresas para las que lo más importan-
te no es vender al cliente final, sino lograr y ges-
10 Licciardello, S. (2001). MLM Success secrets. Nueva York: Routledge.
11 Reyes, R. y Munch, L. (2012). Comunicación y mercadotecnia políti-
ca. México D.F: Noriega
tionar una red de agentes que les permitan ganar
más dinero por ventas a través de las comisiones
porcentuales obtenidas gracias a la red de vende-
dores que el agente tiene a su cargo, quienes ob-
tendrán también pequeñas comisiones por ven-
ta. Para ello es imprescindible la creación de
redes relacionales de diferentes niveles de venta
que sean fortalecidas por las relaciones interper-
sonales entre los distribuidores que componen
el sistema multinivel.
12
Cada uno de los agentes
de una empresa que desarrolla el marketing
multinivel se esfuerza por la venta de los pro-
ductos de la empresa a la que representa, obte-
niendo un beneficio porcentual de la cuantía
económica obtenida por la empresa con la venta
del producto gracias a su representante. La em-
presa premia a sus representantes con un por-
centaje de los ingresos obtenidos gracias a la
venta del producto. Este esquema multinivel
permite a los agentes convencer a otras personas
a formar parte de la empresa como representan-
tes. El nuevo representante es apadrinado por el
agente que le invita a unirse al proyecto, por lo
que también recibirá una parte porcentual de las
ventas de sus referidos que ha apadrinado en
nombre de la empresa.
13
El MLM comenzó a ser un sector emergente
en España durante los años 90, en especial tras
la aprobación de la Ley de Ordenación del Co-
mercio Minorista en 1996
14
, aunque contaba
con el riesgo de no ser más que un fraude pira-
midal
15
. La idea era hablar del negocio con todo
el mundo, usando como herramienta principal
12 Ongallo, C. (2012). Otros campos de la venta directa. Madrid: Díaz
de Santos
13 Licciardello, S. (2001). MLM Success secrets. Nueva York: Routledge.
14 Ongallo, C. (2007). El libro de la venta directa. Madrid: Díaz de
Santos
15 Clothier, P. (1991). Marketing multinivel. El negocio de los 90. Valen-
cia: Jumerca.
113
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de captación el propio éxito en el negocio para la
captación de nuevos inversores y ampliando la
propuesta mediante la fijación de metas
16
.
Actualmente ha habido una evolución del
Marketing Multinivel hacia un nuevo Marketing
en Red que supone la aplicación y el desarrollo
del MLM por Internet, buscando nuevos afilia-
dos que estén dispuestos a formar parte de la red
creada por cada uno de los participantes del es-
quema multinivel de una empresa. Un nuevo
concepto conocido como Network Marketing
17
que ha permitido la creación de nuevas polémi-
cas empresas digitales como LibertàGià que solo
permite el registro a través de la invitación de un
padrino que ya esté participando como afiliado.
Promete a sus usuarios grandes beneficios vien-
do publicidad y creando una red de afiliados de
la que obtendrán un porcentaje de sus benefi-
cios. No exige inversión económica alguna, pero
es una embajada del esquema piramidal dentro
del MLM. Está empresa está ubicada en el Par-
que de las Naciones de Lisboa, pero ya está sien-
do criticada por sus propios usuarios que la acu-
san de no haber recibido ningún pago, quienes
ya llegan a calificarla como scam o fraude.
Esquema piramidal
Es importante destacar que tanto el MLM como
el esquema piramidal presentan una estructura
piramidal. El negocio piramidal, a diferencia del
multinivel, se basa en el engaño. No hay un pro-
ducto real, sino uno subyacente que justifica
mediante estrategias sicofantas un modelo de
negocio empresarial basado en la estrategia de
recircular el dinero. Un representante de la em-
presa no se encarga de vender un producto al
16 Bruno, G. (2002). Marketing multinivel 3x. Roma: Bruno Editore.
17 Schuster, G. (2010). Network marketing. Nordersted (Alema-
nia): Grin.
usuario final como en el MLM. Centra sus obje-
tivos únicamente en reclutar más personas que a
su vez recluten a otras que confíen en la empresa
y donen su dinero como inversión en ese su-
puesto producto que la empresa asegura que
incrementará su valor, lo que facilitará un retor-
no completo de su inversión acompañado de
unos intereses que pagará la empresa a cada in-
versor que haya sido reclutado por el inversio-
nista que le había propuesto la idea.
La empresa asegura altas rentabilidades en un
corto periodo de tiempo. Los primeros inverso-
res pueden obtener un beneficio gracias al reclu-
tamiento de una serie de afiliados, pero con el
crecimiento de la pirámide es necesario ofertar
unos intereses o beneficios menores para los si-
guientes inversores hasta que el escepticismo de
los posibles siguientes inversores se convierta en
rechazo. Esto hará que la empresa se declare en
bancarrota y deje a la mayoría de los afiliados
que conforman la pirámide sin los ahorros o el
dinero obtenido en hipotecas bancarias que han
empleado para invertir en el negocio fraudulen-
to en el que habían confiado su dinero.
La venta piramidal difiere ampliamente del
MLM por ser una venta fraudulenta expresa-
mente prohibida tanto en la U.E. como en los
EE.UU. El problema se basa en que ambos siste-
mas presentan una delgada línea roja casi invisi-
ble que dificulta conocer la veracidad del mode-
lo de negocio planteado por la empresa
18
. El
hecho de que ambas se nutran intencionada-
mente del Marketing Viral por parte de los agen-
tes o representantes de la empresa que luchan
por reclutar nuevos afiliados hace más compleja
su diferenciación para quien es invitado a parti-
cipar en el esquema.
18 García, M.D. (2004). Marketing multinivel. Madrid: Esic.
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· Esquema Ponzi
La pirámide tradicional exige a sus inversores
que recluten a un determinado número de per-
sonas a la causa empresarial, de donde obtendrá
el dinero la empresa para pagar a los inversores
anteriores sus intereses, creando una pirámide
que se debilitará en el momento que carezca de
nuevos inversores, dejando sin su dinero a los
viejos inversionistas.
El esquema Ponzi no exige la captación de
nuevos inversores por parte de los anteriores afi-
liados que han invertido su dinero. Ponzi se nu-
tre de nuevos inversores que invierten sus aho-
rros en la empresa. Los nuevos afiliados han
confiado en lo que les comentaron sus allegados
sobre el éxito en la inversión. Este será el mo-
mento en el que puedan cobrar sus beneficios los
viejos inversionistas. Es difícil de detectar una
estafa Ponzi porque el esquema no es ofertado de
una forma piramidal que exige de primera mano
al inversor que reclute a un determinado número
de personas para que reciban los intereses.
Un famoso y reciente ejemplo de la aplicación
del esquema Ponzi es el que desarrolló Bernard
Madoff desde 1960 hasta que fue destapado el
fraude en 2008
19
, momento en el que los inver-
sores, asustados por la crisis económica global
decidieron retirar sus inversiones en Madoff, y se
descompuso la pirámide
20
.
4. Esquema Ponzi
Origen y evolución
Este esquema hace honor a su inventor, Carlo
Ponzi, quien se considera uno de los mayores
estafadores de todos los tiempos. Este joven ita-
liano de bajos recursos emigró hacia América en
19 Sander, P.J. (2009). Mado. Plymouth: Lyons Press.
20 Arvedlund, E (2009). Mado. The man who stole $65 billion. London:
Penguin group.
1903, con tan solo 21 años. Comenzó su anda-
dura transoceánica en Canadá, donde tras haber
sido imputado en 1908 como un estafador de
poca monta decidió mudarse a Boston (Estados
Unidos) para ampliar su negocio a mayor escala,
empleando los conocimientos en el mundo de la
estafa que había desarrollado en Canadá. Más
tarde recibió un correo de Italia que le decía que
los cupones extranjeros de respuesta internacio-
nal de correos se podían vender más caros en los
EE.UU.
21
Así comenzó a comerciar con cupones
que obtenía por 1 centavo en España y que te-
nían un valor de 6 centavos de franqueo en Esta-
dos Unidos, como una inversión filatélica. Era
una inversión tan jugosa que procedió a solicitar
nuevos los inversores que participaran en esta
oportunidad, prometiendo rendimientos de
aproximadamente el 50% en 45 días
22
. Este fue
uno de los primeros ejemplos de marketing viral
multinivel, ya que la noticia corría como la pól-
vora e incluso el propio Ponzi contrató unos
agentes que recibirían comisiones por cada nue-
vo inversionista.
En realidad Ponzi había creado una sociedad
fantasma en la que los inversores recuperaban
sus ingresos con amplios beneficios gracias al
dinero invertido por las siguientes víctimas. Es
evidente que un sistema como este solo funciona
cuando hay nuevos inversores que sufragan los
gastos de los anteriores y les proporcionan un
beneficio económico, al igual que ellos recibirán
de los siguientes inversionistas, por lo que no se
cansaban a de convencer a terceros en confiar en
esta oportunidad
23
. Carlo Ponzi disponía de una
vida repleta de lujos y era reconocido como un
21 Connolly, M. (2007). International business nance. Nueva York:
Routledge.
22 Teall, J. (2013). Financial trading and investment. Oxford: Academic
Press.
23 Kiyosaki, R. (2012). La ventaja del ganador. Madrid: Aguilar.
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gran empresario. El problema se dio cuando la
gente comenzó a desconfiar de su sistema em-
presarial, por lo que carecía de nuevos inverso-
res y los recientes inversionistas reclamaban su
inversión, momento a partir del cual se des-
membraría el esquema, exceptuando a su funda-
dor. Su esquema piramidal se había deshecho
cuando se supo que tales cupones no existían y
que la única forma de la obtenían ingresos los
inversionistas era a través de las próximas vícti-
mas que confiaban en la palabra de Carlo Ponzi
24
.
Fue encarcelado, pero tras su liberación trató de
emplear el mismo esquema en inversiones in-
mobiliarias en Florida y fracasó
25
. Finalmente
fue deportado a Italia, donde se convirtió en el
asesor financiero de Benito Mussolini, pero fue
expulsado rápidamente del Gobierno y del Par-
tido Nacional Fascista, ante lo que huyó a Brasil,
donde falleció de un ataque al corazón en 1948
en una casa de beneficiencia
26
.
Finalizando la perspectiva comercial del Es-
quema Ponzi, es más que importante destacar
tres casos recientes en España de este tipo de es-
tafa piramidal: Gescartera (2001), Afinsa y
Fórum Filatélico (2006)
27
.
5. Goebbels y el marketing político
A lo largo de la historia se ha investigado mucho
sobre el nazismo y Adolf Hitler, habiéndose de-
sarrollado una infinidad de investigaciones, no-
velas, películas y documentales sobre la materia.
Sin embargo, hay un personaje de gran trans-
cendencia en el nazismo y la propaganda que ha
24 García, M.D. (2004). Marketing multinivel. Madrid: Esic.
25 García, J. (2008). De la quimera inmobiliaria al colapso nanciero.
Barcelona: Bosch.
26 Rothberg, M. (2010). American Greed. Bloomington: Author House.
27 García, M.C. (2014). Nuevas perspectivas del tratamiento jurídico de
la discapacidad y la dependencia. Madrid: Dykinson.
sido dejado de lado cuantiosas veces: Joseph
Goebbels.
Diversos autores e investigadores de gran re-
putación coinciden en nombrar a Nicolás Ma-
quiavelo el padre de las ciencias políticas moder-
nas. Este fiorentino de principios de la Edad
Moderna relató en El Príncipe una serie de frases
que Maquiavelo redactó para «el que no sabe»,
entendiéndose así que hay una clara identidad
entre el «príncipe» de Maquiavelo y los estados
modernos de la sociedad contemporánea occi-
dental. En ambos casos se entiende que tanto el
bien y el mal, como lo justo y lo injusto, lo útil y
lo inútil se expresan en relación al poder político
y a su capacidad para cumplir su fin
28
. Según
Gramsci (1949), Maquiavelo «enseña al pueblo
que quien quiere los fines debe también querer
los medios apropiados para conseguirlos, inclu-
so si estos medios pueden parecer en contra de
la ideología del momento, con la religión, etc.»
29
Un ejemplo reciente de ello sería una peque-
ña modificación parcial de la Ley del Aborto
(2014) por parte del Gobierno de Mariano Ra-
joy, a pesar de que el Partido Popular no paró de
negar su aprobación y pedir su abolición en be-
neficio de los sectores más conservadores y cató-
licos de la sociedad, durante sus años en la opo-
sición, como una estrategia de persuasión. Otro
ejemplo no tan lejano sería la retirada de las tro-
pas españolas de Iraq (2004) por parte del Eje-
cutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, a cam-
bio de reenviarlas a Afganistán (2009), Líbano
(2006) y Libia (2011).
«Otrora tras la pancarta del no a la guerra, no
a la guerra de Iraq, más tarde con el sí pero a la
28 Bermudo, J.M. (1994). Maquiavelo, consejero de príncipes. Barcelo-
na: Universidad de Barcelona.
29 Gramsci, A. (1979). Note sul Machiavelli, sulla política, e sullo stato
moderno. Milán: Einaudi.
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guerra de Afganistán y ahora encabezando la
coalición de París, rememorándonos a todos
otra coalición: la coalición de las Azores» (Lla-
mazares, 2011).
11 principios de propaganda
Es evidente que todo autor tiene sus predeceso-
res y sus sucesores. Al igual que Maquiavelo es
considerado el padre de las ciencias políticas,
Goebbels es considerado su sucesor paternal del
terreno propagandístico. Este astuto y taimado
ministro de propaganda desarrolló los siguientes
principios de propaganda política que actual
que consciente o inconscientemente se han con-
tinuado aplicando en la propaganda o marketing
político moderno de los estados democráticos
contemporáneos:
1) De simplificación y del enemigo único. Adop-
tar una única idea, un único símbolo. Individua-
lizar al adversario en un único enemigo.
Si para los nazis fueron los judíos dentro de
su xenofobia política radical, en 2012 Cristi-
na Fernández trataba de esconder la insacia-
ble crisis ante el pueblo argentino, mediante
la acusación de la misma a las multinaciona-
les extranjeras y principalmente a Repsol
como potenciador de la misma por poseer
YPF como filial.
2) Del método de contagio. Reunir diversos ad-
versarios en una sola categoría o individuo. Los
adversarios han de constituirse en suma indivi-
dualizada.
En 2014 sería Pablo Iglesias -Podemos- en «la
casta» donde reuniría diversos adversarios en
una suma individualizada, mediante el conta-
gio de la pequeña cercanía entre unos y otros:
franquistas, conservadores, Iglesia, derecha,
populares y empresarios.
3) De la transposición. Cargar sobre el adversa-
rio los propios errores o defectos, respondiendo
el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las
malas noticias, inventa otras que las distraigan».
El Partido Popular trató de limpiar su imagen
pública que había sido mancillada por el caso
de los papeles de Bárcenas y su más que co-
nocida corrupción, mediante la orden de ins-
peccionar todos los vehículos que salen de
Gibraltar para evitar el tráfico de tabaco pro-
cedente del Peñón y que siga habiendo espa-
ñoles con su empresa registrada en Gibraltar,
defraudando así a la Hacienda Pública y go-
zando de la Seguridad Social española. Todo
esto se desarrolló un año más tarde de que la
Royal Navy británica instigara a las patrulle-
ras de la Guardia Civil y a los pescadores ga-
ditanos en aguas españolas. Una estrategia
bastante precisa para que la vox populi se de-
dique a discutir sobre el Peñón y no sobre el
ex tesorero del PP.
4) Principio de la exageración y desfiguración.
Convertir cualquier anécdota, por pequeña que
sea, en amenaza grave.
«El régimen iraquí posee armas de destruc-
ción masiva» (Aznar, 2002).
5) De la vulgarización. Toda propaganda debe
ser popular, adaptando su nivel al menos inteli-
gente de los individuos a los que va dirigida.
Cuanto más grande sea la masa a convencer, más
pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar.
La capacidad receptiva de las masas es limitada y
su comprensión escasa; además, tienen gran fa-
cilidad para olvidar.
«No a la guerra» (Zapatero, 2003).
6) De orquestación. La propaganda debe limitar-
se a un número pequeño de ideas y repetirlas
incansablemente, presentarlas una y otra vez
117
Marketing viral político dentro del esquema Ponzi · págs. 108 a 125
desde diferentes perspectivas, pero siempre con-
vergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras
ni dudas. De aquí viene también la famosa frase:
«Si una mentira se repite suficientemente, acaba por
convertirse en verdad».
El «no a la guerra» de Zapatero significó retirar
las tropas de Afganistán para reenviarlas a Afga-
nistán (2009), Líbano (2006) y Libia (2011).
7) De renovación. Hay que emitir constante-
mente informaciones y argumentos nuevos a un
ritmo tal que, cuando el adversario responda, el
público esté ya interesado en otra cosa. Las res-
puestas del adversario nunca han de poder con-
trarrestar el nivel creciente de acusaciones.
Este es un principio propagandístico muy
empleado por Pablo Iglesias cada vez que le
preguntan algo que le puede perjudicar pú-
blicamente ante los mass media y el electorado
si llega a responder lo que le cuestionan.
Un famoso ejemplo de ello es la discusión en-
tre Iglesias y Esperanza Aguirre en La Sexta
Noche el 26 de julio de 2014, cuando Iglesias
evade constantemente con acusaciones la
acusación interrogativa de Aguirre sobre ETA:
• Lo importante aquí es saber, Pablo Iglesias,
qué opina. ¿Está contra ETA? Pues que lo re-
pita conmigo. Los etarras son unos asesinos.
Vamos don Pablo, no se ría. Dígame. Los eta-
rras son asesinos. Repita conmigo.
• Señora Aguirre, a mi no me toma la lección
nadie. Mientras usted hable, no le voy a inte-
rrumpir, pero ahora le voy a hacer yo alguna
pregunta, porque parece que a usted no le
gusta responder a preguntas. Parece que us-
ted está muy preocupada por esto de los De-
rechos Humanos. Su primer viaje oficial fue a
China, ¿verdad? Un país denunciado sistemá-
ticamente por Amnistía Internacional. En
2013 el Partido Popular firmó un acuerdo de
amistad con el Partido Comunista de China.
¿Ha preguntado usted a Rajoy por esto? Que-
ría preguntarle también por otra cosa, a usted
que le preocupan tanto las dictaduras. ¿Qué
opina usted de su amigo Villar Mir? Imputa-
do, por cierto, que tiene negocios en una dic-
tadura como Arabia Saudí. Repita conmigo
señora Aguirre. Villar Mir, está muy mal hacer
negocios con dictaduras. Repita.
• Él no quiere que yo le tome la lección, pero
me la quiere tomar él a mí, por lo que se ve.
Yo estoy en contra de todas las dictaduras,
querido Pablo. Me gustaría que tú también
estuvieras en contra de todas las dictaduras.
¿Podrías repetir conmigo? Los etarras son ase-
sinos. Los Castro son dictadores.
• Repita usted conmigo, señora Aguirre. La tra-
ma Gurtel firmó más de 200 contratos con el
Gobierno que yo presidía, mientras yo era
Presidenta. A ver, repita.
• Es totalmente cierto, y yo lo lamento. Y mire
usted. Nadie, ninguna institución, ni siquiera
Podemos, ya lo verá usted, está libre de que en
su seno aparezcan personas corruptas
30
.
Al final Pablo Iglesias consiguió «emitir cons-
tantemente informaciones y argumentos nue-
vos a un ritmo tal que, cuando el adversario
responda, el público esté ya interesado en
otra cosa, de una forma que las respuestas del
adversario nunca han de poder contrarrestar
el nivel creciente de acusaciones» y nunca
hizo crítica alguna al terrorismo etarra.
8) De la verosimilitud. Construir argumentos a
partir de fuentes diversas, a través de los llama-
30 La Sexta Noche. Presentador: Iñaki López. La Sexta . 24 de ju lio de
2006.
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dos globos sondas o de informaciones fragmen-
tarias.
Empleado todos los años en el Debate sobre
el Estado de la Nación, cuando todos los gru-
pos políticos del Congreso se lanzan acusa-
ciones fragmentarias construidas a partir de
fuentes diversas.
9) De la silenciación. Acallar las cuestiones sobre
las que no se tienen argumentos y disimular las
noticias que favorecen el adversario, también
contraprogramando con la ayuda de medios de
comunicación afines.
La misma trifulca dialéctica de Iglesias con
Aguirre se puede reflejar perfectamente como
ejemplo de este principio, no solo por «disi-
mular las noticias que favorecen al adversario»
sobre la visita a una Heriko Taberna de Iglesias
y su aceptación de la liberación de los presos
de ETA, sino porque el debate se produce en
La Sexta. La importancia que le doy a este me-
dio de comunicación es debido a que sea el
más laico, progresista y republicanista, no solo
durante su etapa dentro de Mediapro, sino in-
cluso tras la compra de La Sexta por parte de
A3 Media sigue manteniendo su tendencia po-
lítica para no perder audiencia. De esta forma
Iglesias está «contraprogramando con la ayuda
de medios de comunicación afines».
10) De la transfusión. Por regla general, la pro-
paganda opera siempre a partir de un sustrato
preexistente, ya sea una mitología nacional o un
complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se
trata de difundir argumentos que puedan arrai-
gar en actitudes primitivas.
«227 años del nacimiento del Padre Bolivar,
día de júbilo para la patria toda y no sólo para
Venezuela sino para la patria grande, para es-
tos pueblos de nuestra América que 200 años
después de iniciada la revolución de indepen-
dencia por estos días hace 200 años, hoy
igual que ayer siguen luchando, siguen bata-
llando por esa plena independencia y por la
creación de la patria humana, de la patria
grande, de la patria nueva» (Chávez, 2010)
31
.
11) De la unanimidad. Llegar a convencer a mu-
cha gente de que piensa «como todo el mundo»,
creando una falsa impresión de unanimidad.
El slogan propagandístico del Partido Popular
de cara a las Generales de 2011:
«Súmate al cambio». El slogan de «el cam-
bio» ha sido empleado en España desde las
Generales de 1981, pero en este caso tratan
de convencer al ciudadano de que se unan a
quienes desean y el cambio, planteándole que
el único cambio posible es el PP, creando así
«una falsa impresión de unanimidad».
Hemos de entender que la etapa de entregue-
rras en la que Goebbels desarrolló estos 11 prin-
cipios de propaganda, la sociedad era una masa
general bastante compacta y de difícil división
en segmentos de estudio sociológico, político o
de mercado, y con un bajo nivel cultural o de
estudios en comparación con la época actual, lo
que facilitaba a los grupos políticos la idea de
emitir un mensaje general que satisfaga la de-
manda popular de un grupo político, con su res-
pectiva competencia entre los partidos políticos.
Era, por tanto, más difícil la idea de hacer una
división en diferentes nichos pequeños de opi-
nión política, simplificándose a una masa co-
mún y homogénea. Ello suponía que «cuanto
más grande sea la masa a convencer, más peque-
ño ha de ser el esfuerzo mental a realizar» y sig-
31 http://www.vive.gob.ve/blogs/frases -de-ch%C3%A1vez/discur-
so-del-presidente-de-la-rep%C3%BAblica-bolivariana-de-venezuela-
hugo-ch%C3%A1vez (Sistema Bolivariano de Comunicación e Infor-
mación).
119
Marketing viral político dentro del esquema Ponzi · págs. 108 a 125
nificaba que los partidos podían desarrollar unas
estrategias de penetración
32
enfocadas al merca-
do electoral, emitiendo una propaganda popu-
lista, e incluso demagoga, que capte grandes
grupos del electorado. Por aquellas fechas no
existía el marketing viral, pero ha sido uno de
sus grandes predecesores, haciendo incluso que
sea posible que «si una mentira se repite suficiente-
mente, acaba por convertirse en verdad» gracias al
poder viral de la vox populi en el boca a boca.
6. Marketing político viral subliminal
Es bastante conocido que la publicidad sublimi-
nal es una disciplina que manipula al individuo
con mensajes ocultos que no sabe que ha recibi-
do
33
. A pesar de que el receptor no sea conscien-
te de la recepción de un mensaje subliminal, este
tiene una perfecta capacidad para influir en su
conducta incitándole a comprar una marca, con-
vertirse en seguidor o adepto de alguna idea o
agrupación. La publicidad subliminal puede de-
finirse como aquella que funciona a nivel sub-
consciente (O’Guinn, Allen y Semenik, 1999)
34
sobre la recepción del individuo. Es una técnica
publicitaria completamente ilegal, pero es difícil
de demostrar su praxis por ser un mensaje ocul-
to difícil de localizar conscientemente. Pero tam-
bién existe la propaganda subliminal.
Un reciente ejemplo del marketing político
viral subliminal se ha desarrollado el pasado año
2014, en pleno mundial de fútbol, en beneficio
de dos grupos e identidades políticas amplia-
mente antagonistas. Ante la interpretación po-
pular de la bandera rojigualda como símbolo del
franquismo, don Juan Carlos no pudo escoger
32 Munuera, J.L. y Rodríguez, A.I. (2007). Estrategias de marketing. Ma-
drid: Esic.
33 Rivera, J. y Sutil, L. (2004). Marketing y publicidad subliminal. Ma-
drid: Esic.
34 García-Uceda, M. (2011). Las claves de la publicidad. Madrid: Esic.
una fecha mejor para su abdicación que el 1 de
junio de 2014, así como la coronación de Felipe
VI el posterior 19 de junio. Conscientes que ha-
bría múltiples manifestaciones públicas en todas
las plazas de España parapetadas bajo la tricolor
en defensa de una república parlamentaria que
de libertad al ciudadano de elegir ante sufragio
quien será el presidente de la República en subs-
titución del jefe del Estado, los reyes aprovecha-
ron el Mundial para hacer un marketing viral
desde una perspectiva freudiana gracias al Mun-
dial de fútbol. Entendiendo que la concepción
española de la Selección no significa la difusión
de un mensaje como un virus, sino incluso
como una epidemia mediática y popular, con
España entera con la camiseta de la roja, con la
bandera española en el balcón, o plantada frente
al televisor para ver los partidos de España du-
rante el mismo momento que banderas rojigual-
das ondean al viento dentro de los estadios en
los que compite el equipo nacional.
Aunque parezca mentira, Pablo Iglesias tam-
poco quiso hacer oídos sordos a esta gran opor-
tunidad. Antes de que España venciera a Alema-
nia en la final y ganase la Eurocopa -2008- se
creó una canción de homenaje a la Selección que
rezaba «Podemos, podemos, podemos sí». Esto
se convirtió en un canto popular de cara al Mun-
dial de 2010 y la Eurocopa de 2012, en las que
España sería de nuevo la campeona absoluta.
Aprovechando que la primera participación
electoral de la agrupación dirigida por Iglesias
sería en las europeas que se celebraban poco an-
tes del Mundial de 2014, no dejaron de lado la
oportunidad de llamar a su partido Podemos.
Aunque no podían convertirlo en un himno ofi-
cial del partido por derechos de autor, sabían
que se cantaría de nuevo en el Mundial y que los
principales votantes de Podemos serían los jóve-
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nes, quienes son a la misma vez los mayores
usuarios de Internet y Youtube. Lo que facilitaría
que estuvieran escuchando todo el tiempo el
«podemos, podemos, podemos sí», una y otra
vez, inconscientes del gran poder subliminal
inintencionado del mensaje
35
.
7. Aplicación del esquema Ponzi
en el marketing viral
Es importante destacar que en el marketing vi-
ral, ya sea comercial o político, los principales
difusores del mensaje son los propios ciudada-
nos que reciben un mensaje que les impacta y lo
repiten constantemente entre sus allegados,
quienes continuarán difundiéndolo.
Si nos centramos en recientes ejemplos del
marketing viral político español, sería impres-
cindible destacar el «no a la guerra» (Zapatero,
2003) que hizo que millones de ciudadanos que
se oponían a la participación española en el con-
flicto iraquí comentasen a sus allegados que José
Luis Rodríguez Zapatero y el PSOE no solo esta-
ban en contra de la Guerra de Iraq, sino que in-
cluso retirarían los efectivos militares del mismo.
Los ciudadanos contra la guerra se contagiaron
del efecto viral del mensaje y lo difundieron
constantemente a sus amigos y conocidos. Im-
prescindible es también destacar que se unieron
al «no a la guerra» (Zapatero, 2003)
36
diversos
artistas españoles de la SGAE que manejan la
opinión pública con facilidad, favoreciendo al
PSOE de cara a las Generales de 2004, ante lo
que recibirían su correspondiente recompensa
de colaboración con el famoso canon digital. El
problema desde una perspectiva sociológica y
35 Vega, E. «El Mundial marca la propaganda política española». La
Nueva España, p. 15, nº 10.795, 19 de junio de 2014.
36 Alonso, M.A. y Adell, A. (2011). Marketing político 2.0. Barcelona:
Planeta.
humana no fue quien ganó las elecciones de
2004, sino que se produjera la barbarie del 11-
M. Si avanzamos un poco en el tiempo y cambia-
mos las tornas de partido, es necesario tener en
cuenta las declaraciones del principal líder de la
oposición hace cuatro años cuando afirmaba
que era necesario «bajar los impuestos», «no su-
bir los impuestos» y que «subir los impuestos es
más paro, más recesión, peor situación econó-
mica para las familias y las clases medias» (Rajoy,
2011). El pueblo español había rechazado ro-
tundamente la subida del IVA del 16 al 18% por
parte del Ejecutivo socialista de Zapatero y este
mensaje le convenció rotundamente, por lo que
no se frenó el pueblo en propagarlo boca a oreja,
como si de un virus se tratara.
Si nos centramos en recordar el Esquema
Ponzi, es imprescindible darle un enfoque sim-
biótico junto al marketing viral político. La gran
diferencia es que el marketing viral consiste en
que el receptor del mensaje quede impactado en
su recepción comunicativa de tal forma que no
se canse en contarlo una y otra vez, no frenando
en su difusión. Sin embargo, el esquema Ponzi
es creado por un interesado en recibir inversio-
nes en su firma, beneficiando a cada inversor
gracias a las inversiones de los siguientes afilia-
dos que se unen al grupo. En cambio, una vez
que la gente desconfíe de esta sociedad empresa-
rial, se destruye la pirámide y los beneficios de
los inversores antiguos, salvando de ello los in-
gresos de su dirigente.
La perspectiva política y propagandística del
marketing viral político dentro del esquema
Ponzi nos confirma que los miembros de una
agrupación difunden un mensaje político en re-
presentación de su partido para convencer al
elector de una verdad. El centro de estrategia es
difundir un mensaje populista dirigido a la
121
Marketing viral político dentro del esquema Ponzi · págs. 108 a 125
masa, aquella que agrupe a gran parte del merca-
do electoral dentro de sus necesidades priorita-
rias y que no subdivida al pueblo en pequeños
nichos o segmentos del mercado. Aquí se em-
plea una estrategia de penetración popular que
atraiga una gran concreción de la masa y la arras-
tre detrás de esa gran verdad propuesta por un
producto político. Ante eso el pueblo se sorpren-
de y se alegra de ver que alguien se preocupa por
las necesidades de todos los ciudadanos, reci-
biendo con los brazos abiertos la propuesta y
tanto al partido como a su líder. Cada elector no
cesará en difundir qué han dicho, quién lo ha
dicho y en representación de que agrupación.
Esto es una simple aplicación del marketing viral
político. El problema es mucho mayor con la
aplicación viral propagandística del esquema
Ponzi, puesto que esa verdad es únicamente real
para el representante político y su partido. Aquí
el candidato ha prometido con su producto po-
lítico una verdad en la que el mercado electoral
invierte con su voto, confiando que será una in-
versión exitosa cuando vea los futuros cambios
que le han prometido. El problema se da tras los
comicios, cuando el pueblo ha confiado y ha in-
vertido masivamente en ello se da cuenta a pos-
teriori, sin posibilidad de cambio, que ha sido
una promesa fantasma que no va a ser llevada a
cabo por el nuevo Ejecutivo, aunque sea la agru-
pación en la que habían confiado y habían inver-
tido su única opción: el voto. Es en este momen-
to cuando el líder y su agrupación gobiernan. Y
son los únicos beneficiados porque se ha desmo-
ronado la pirámide creada por su esquema Ponzi
gracias al marketing viral político, pero el pueblo
no ha recibido su recompensa cuando se da
cuenta que esa verdad era simplemente una
mentira mil veces dicha convertida en una gran
verdad.
La gran diferencia con Carlo Ponzi, Gescarte-
ra (2001), Afinsa y Fórum Filatélico (2006) es
que los representantes de estas sociedades fue-
ron encarcelados y en su caso obligados a pagar
indemnizaciones a sus inversores, por publici-
dad engañosa. El esquema Ponzi político, nutri-
do gracias al marketing viral, hace posible go-
bernar a un partido político y a su líder, a pesar
de que todos sus inversionistas, los electores,
hayan sido engañados cuando se les prometía
satisfacer sus principales ideas y necesidades
(paro, vivienda, sanidad, educación, etc.), sien-
do destruida después la pirámide Ponzi, excep-
tuando a su líder, que gobierna por haber sabido
difundir una mentira continuamente, reforzada
por la vox populi, hasta que se convirtió en una
gran verdad previa a las elecciones.
En referencia a los ejemplos de marketing vi-
ral político español del s. XXI, es necesario tener
en cuenta la aplicación el Ponzi en el «no a la
guerra» (Zapatero, 2003) que significó la retira-
da de los efectivos militares de Iraq para reen-
viarlos a Afganistán, Líbano y Libia. El «bajar los
impuestos» y «no subir los impuestos» (Rajoy,
2011), como rechazo de la subida del IVA del
16% al 18% es otro gran ejemplo del esquema
Ponzi, por la posterior subida del IVA al 21%
(2012) junto al aumento de otros impuestos.
Tampoco se puede dejar de lado que Mariano
Rajoy afirmaba en la oposición
La mayor facilidad que presenta desarrollar
un esquema Ponzi político es cuando se funda
un partido nuevo que alcanza una gran repercu-
sión popular, pero que carece de antecedentes
políticos a valorar por parte de los electores. Una
nueva agrupación que desarrolle un buen mar-
keting político, viral en este caso, y promete sa-
near los problemas y necesidades del pueblo es
más fácil que desarrolle un Ponzi confiable para
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el mercado electoral. España cuenta a día de hoy
con un nuevo partido -Podemos- que difunde
un continuo mensaje político general, con acu-
saciones de populista y demagogo, a través de
diversos medios para ganarse la aceptación de
los electores. Lo más interesante es su aplicación
de un marketing viral político Ponzi en los ini-
cios del partido, cuando prometía de cara a las
elecciones europeas de 2014 la «reducción de la
jornada laboral a 35 horas semanales, la edad de
jubilación a los 60 años»
37
, y otras propuestas de
bases populistas como la nacionalización de la
industria. El 17 de octubre Podemos anuncia
que se reunirán para pactar una estrategia y un
programa político definidos y viables, además de
retractarse en proponer que España no pague su
deuda. Eso sí, seguirán en pie las afirmaciones de
Iglesias de España como «país de países, un país
de naciones»
38
, en vez de regiones, o «Chávez es
ya Bolivar, y ya cabalga como estandarte y refe-
rencia de su patria grande… Chávez es el pue-
blo», honrando su muerte en Fort Apache
39
.
No podemos dejar de lado tampoco el Ponzi
desarrollado por Chávez en su primera candida-
tura a las Generales de Venezuela cuando este
antiguo golpista neocomunista, tras su fracaso
en tomar el poder por la fuerza militar en 1989,
respondía el 5 de diciembre de 1998, en su en-
trevista del canal televisivo Univisión, a la pre-
gunta «está usted dispuesto a entregar el poder
después de cinco años» que «claro que estoy
dispuesto a entregarlo, no solamente después de
cinco años, incluso antes». Ante la pregunta
«¿Cuba es una dictadura o no es una dictadura?»
37 Programa electoral de Podemos (2014). Elecciones Europeas.
http://podemos.info/programa/
38 El País. «El primer discurso de Pablo Iglesias como líder, en sus
frases clave». El País, p. 21, nº 13.650, 15 de noviembre de 2014
39 Fort Apache: Presentador: Pablo Iglesias. Fort Apache. 11 de marzo
de 2013 www.youtube.com/watch?v=eYjlR2l39r0
afirmaba rotundamente «Sí es una dictadura» y
a día de hoy ya sabemos con quién colaboraba y
donde decidió pasar los últimos días de su vida.
El paso del tiempo ha evidenciado que, aunque
Hugo Chávez ganase las elecciones presidencia-
les en 1999 debido al estado de shock en el que
se encontraba la economía venezolana tras su
sobredosis de neoliberalismo económico, mo-
mento en el que aprovechó en desarrollar un
marketing político Ponzi, no abandonó el Go-
bierno hasta 14 años después, cuando fallecía,
dejando en el poder a su segundo (Nicolás Ma-
duro). «Nosotros estamos dispuestos a darle fa-
cilidades, aún más de las que hay, a los capitales
privados internacionales, para que vengan aquí
a invertir en todo lo que es el desarrollo del país»
(Chávez, 1998)
40
.
8. El mercado electoral multinivel
español
En el caso de España es imprescindible destacar
la ley D’Hondt y el sistema de circunscripciones
electorales que propulsa que dicha «representa-
ción proporcional» impida que el voto de todos
los españoles valga por igual. Este sistema favo-
rece a los dos grandes partidos nacionales -PP y
PSOE- y en mayor grado a los nacionalistas re-
gionales: Amaiur, BNG, CiU, CC, EH Bildu,
ERC, GBAI y PNV
41
. Sumémosle a esto que los
comicios en España se desarrollan en un orden
cronológico perfectamente determinado. En pri-
mer lugar se celebran las europeas, seguidas de
las elecciones autonómicas y municipales, dan-
do paso más tarde a las generales. Esta estructura
está basada en un sistema multinivel que permi-
40 Entrevista preelectoral de Chávez en Univisión (1998) https://
www.youtube.com/watch?v=eYjlR2l39r0
41 Vega, E. «Las inquietudes de UPyD». El Imparcial, 18 de abril de 2015.
http://www.elimparcial.es/noticia/150271/opinion/Las-inquietudes-
de-UPyD.html
123
Marketing viral político dentro del esquema Ponzi · págs. 108 a 125
te a cada partido político realizar un estudio de
los resultados de las europeas, seguidos de las
municipales y autonómicos de cara a las más im-
portantes para los grandes partidos: las genera-
les. Los partidos nacionalistas regionales tam-
bién se benefician de este sistema, ya que es a
partir de las municipales y las autonómicas
cuando podrán volcarse a obtener diputados en
las cortes generales del Estado. Una vez que los
ciudadanos de estas CC.AA. vean si estas agru-
paciones han obtenido unos resultados notables
en su C.A., evitarán recurrir al voto útil para
mantener a los nacionalistas en el Congreso y el
Senado.
La estructura multinivel electoral española es
la que va otorgando rangos a cada uno de los
representantes políticos de cada partido, quienes
suelen comenzar como candidatos a las munici-
pales. Según su actividad, desarrollo y resultados
podrán ascender como representantes del parti-
do a las autonómicas, más tarde al Congreso y
finalmente al Senado
42
.
Conclusión nal
El principal problema del pueblo en un estado
democrático es cuando se transforma incons-
cientemente en un auténtico mercado electoral,
víctima del marketing político. Con esto me es-
toy refiriendo a que el ciudadano escoge un par-
tido político y no un tipo de gobierno, poten-
ciando una partitocracia. Este problema se
desarrolla por una herencia familiar y un entor-
no propio que le indica qué partido ha de votar,
sin preocuparle propuesta alguna del partido y
sus representantes. Además de esto, el ciudada-
no no contrasta la información política ofertada
por los media, los cuales presentan una conoci-
da tendencia política o de partido, llegando a
potenciar un sectarismo de partido que convier-
te al elector en súbdito de un partido político.
Un gran problema de España respecto a su
significado democrático es que es una de las de-
mocracias más jóvenes de la Europa Occidental,
lo que implica un desarrollo menos evolutivo,
pero habemos de evolucionar en esta materia
para dejar de caer víctimas bajo un marketing
viral político dentro del esquema Ponzi que haga
que los votantes inviertan su voto en una forma-
ción política que promete algo y desarrolla otra
cosa a posteriori.
El esquema Ponzi político es la mejora de la
«mentira mil veces dicha se convierte en una
gran verdad» de Goebbels y las habilidades para
difundir esa mentira que arraigue hábilmente en
el elector. Una mentira que, una vez descubierta
no será retractada como tal en el futuro gobierno.
42 Molins, J. y Oñate, P (2009). Elecciones y comportamiento electoral
en la España multinivel. Madrid: CIS.
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