Television as the greatest
exponent of value
transmission in Society
Case applied to the
programme Cuarto Milenio
La televisión como
máximo exponente de
la transmisión de valores
en la sociedad
Un caso aplicado
al programa Cuarto Milenio
aDResearch ESIC
Nº 14 Vol 14 · Segundo semestre, julio-diciembre 2016  págs. 54 a 81
Carrero Márquez, O., (2016)
La televisión como máximo exponente de la transmisión
de valores en la sociedad. Un caso aplicado al programa
Cuarto Milenio
Revista Internacional de Investigación en Comunicación
aDResearch ESIC. Nº 14 Vol 14
Segundo semestre, Julio-Diciembre 2016 · Págs. 54 a 81
DOI: 14.7263/ADRESIC.014.003
Oliver Carrero Márquez
Doctor en CC. de la Información por la UCM
Profesor en ESIC y en Centro Universitario
Villanueva oliver.carrero@esic.edu
The aim of this research focuses on the analysis of the values built through the narrative structure
and mise en scène of the programme Cuarto Milenio. This research aims to launch a line of work
which, from the University, allows for establishing general patterns that set out guidelines of what
should be responsible communication for an increasingly demanded information segment and
that is of paramount importance, by participating in some of the stresses of the collective un-
conscious of the individual, throughout the history of mankind. The reason why we chose Cuarto
Milenio is because of its long life on the air; (they just reached the 11th season) with its possible
impact on a society that has lost traditional references such as the Church, the School and the
Family as axiological axes of important beliefs and behaviour, on which the individual’s persona-
lity is based.
Regarding the methodology, after analysing the discursive lines of the rst ten seasons of Cuarto
Milenio, a compilation of twenty programmes has been produced. These programmes corres-
pond with the rst two broadcastings of each season. Once the corpus has been dened, the
criteria to split up the text have been established. A reading diagram has been applied to each
programme, according to the topics, focused on narrative and representative aspects. All that
with the purpose of carrying out a descriptive qualitative analysis of their lines of discourse, so the
values transmitted in Cuarto Mileno can be distinguished. Furthermore, due to the wide axiologi-
cal spectrum to be considered, this has been delimited to the classication that the LOGSE (Spa-
nish General Education Law) considered essential for the complete formation of the individual.
From the application of the reading diagram, we deduce that the space directed by Iker Jimenez
takes part of the values of personalisation, socialisation and transcendence due to the way infor-
mation is treated and its mise en scène.
El objeto de la investigación se centra en el análisis de los valores que se construyen, a través de
la estructura narrativa y puesta en escena del programa Cuarto Milenio. Con esta investigación se
pretende iniciar una línea de trabajo que, desde la Universidad, permita establecer unas pautas ge-
nerales que establezcan las directrices de lo que debe ser la comunicación responsable de un seg-
mento informativo cada vez más demandado y que es de capital importancia, al participar de parte
de las tensiones del inconsciente colectivo del individuo, a lo largo de la historia de la humanidad.
El motivo por el que hemos escogido Cuarto Milenio tiene que ver con su longevidad en antena,
donde acaba de cumplir 11 temporadas, y con su posible impacto en una Sociedad que ha perdido
los referentes tradicionales Iglesia, Escuela y Familia como ejes axiológicos conguradores de creen-
cias trascendentes y de conducta, en torno a los cuales se congura la personalidad del individuo.
En cuanto a la metodología, tras analizar las líneas discursivas de las diez primeras temporadas, ya
concluidas, de Cuarto Milenio, se ha llevado a cabo una compilación de veinte programas, que se
corresponden con las dos primeras emisiones de cada temporada. Una vez denido el corpus, se
han establecido los parámetros en los que descomponer el texto. Se ha aplicado un esquema de
lectura a cada programa, por bloques temáticos, centrado en aspectos narrativos y representati-
vos. Todo ello, con la nalidad de realizar un análisis descriptivo cualitativo de sus líneas discursivas,
que permita discernir los valores que se transmiten en Cuarto Milenio. Asimismo, debido al amplio
espectro axiológico que se podría barajar, éste se ha acotado a la clasicación que la LOGSE consi-
deraba imprescindible para una formación plena del individuo.
De la aplicación del esquema de lectura, se extrae que, por su forma de tratar la información, así
como por su puesta en escena, el espacio dirigido por Íker Jiménez participa de valores de la perso-
nalización, la socialización y trascendentes.
ABSTRACT
RESUMEN
JEL Classication:
M37, Z12
Key words:
Communication,
Persuasion,
Television,
Values,
Social Responsibility
Clasicación JEL:
M37, Z12
Palabras clave:
Comunicación,
Persuasión,
Televisión,
Valores,
Responsabilidad
Social
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1. Introducción
La sociedad actual, en constante cambio, atravie-
sa por una etapa en la que la religión, como sal-
vaguarda de una serie de valores, entre los que se
encuentran los de carácter trascendente, ha en-
trado en crisis. La Iglesia se ha convertido en una
institución con la que la ciudadanía cada vez se
siente menos identificada. Además, en España,
un país que, tradicionalmente, siempre ha teni-
do profundas convicciones religiosas, la evolu-
ción ha sido decreciente. Por ejemplo, Eduardo
Bericat1, (Bericat, E. 2005) asegura que, según
datos del CIS, en 2005, el 72,9 por ciento de la
población creía en Dios y el 70 por ciento se
planteaba con relativa frecuencia el significado y
objeto de la vida. Tan sólo, tres años después, la
revista Época publicaba en julio de 2008, un es-
tudio encargado a Metroscopia en el que la po-
blación que creía en la existencia de Dios des-
cendía a un 57 por ciento. No hay que olvidar
que la religión y la figura de Dios han desempe-
ñado y desempeñan una labor muy importante
en la transmisión de valores como la bondad, la
generosidad, la honestidad, la solidaridad y, so-
bre todo, la superación de la muerte. Será esta
última, una de las grandes preocupaciones del
individuo, quien buscará satisfacer su necesidad
de encontrar una respuesta a su angustia exis-
tencial por otras vías. Y los Medios de Comuni-
cación, con su amplia oferta de contenidos, será
el camino, fácil y más corto, escogido por la po-
blación para desempeñar esta labor. La sociedad
actual es un sistema, donde prevalecen los ima-
ginarios sociales que proponen los escenarios
mediáticos. Como aseguran J.L Pintos y F. Galin-
do (Pintos & Galindo, 2002, p. 115 y ss.) los
1 Exponía el 3 de agosto de 2005, durante su ponencia «Cambio de
valores en las sociedades industriales: convergencias y divergencias»,
que tuvo lugar en los Cursos de Verano de El Escorial.
Mass Media desempeñan el rol cualitativo de la
credibilidad, lo que les convierte en esquemas
generadores de confianza. (En Benavides, 2005,
pág 19.)
Por tanto, el entorno mediático se encargará
de construir una serie de redes conceptuales,
que son compartidas con un sujeto que se siente
identificado con ese escenario comunicacional
propuesto y que es capaz de interpretar. Gracias
a su cultura o competencia audiovisual, el televi-
dente interioriza como propios los valores o mo-
delos que interpretarán la realidad. Con esto no
queremos decir que los Medios tengan un poder
total y absoluto sobre la audiencia, pero sí que se
encargan de sopesar las necesidades de ésta en
los escenarios de comunicación y adaptarse, con
el fin, de ofrecer una construcción social de la
realidad que le satisfaga. De ahí, que no se trate
de un escenario mediático inmutable y absoluto.
Todo está sujeto a cambio. En la actualidad, la
tendencia es a la proliferación de programas de
televisión y radio que tratan todos aquellos te-
mas que escapan a la ciencia, al positivismo em-
pírico y buscan una explicación plausible a fenó-
menos que preocupan a la población tales como
la vida más allá de la muerte física. Es decir, el
análisis deberá seguir la relación entre los mode-
los de construcción social que se derivan de los
Medios y su relación, traducida en la transmi-
sión de valores, con la cognición social, desde un
punto de vista social y cultural
2
. Consideramos
que la construcción social de la realidad, pro-
puesta por los Medios, tiene en cuenta el senti-
miento de pertenencia del individuo a un grupo
por proximidad a sus imágenes del Mundo. Se
2 A este respecto existe también una postura mentalista, que consi-
deramos no válida para nuestro análisis al considerar el proceso cog-
nitivo como un automatismo individual. (Condor &Antaki, 1997, p.
453-485).
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trata de un sentimiento que los medios se encar-
gan de facilitar traduciendo la realidad en valo-
res. (Benavides, 2005, p. 29.)
Con el fin de analizar la construcción social
de la realidad ofrecida a los grupos sociales vin-
culados a los escenarios paranormales, hemos
escogido el programa Cuarto Milenio, espacio
de contenido esotérico, con la intención de esta-
blecer los valores que del mismo se desprenden.
2. La Televisión: crecimiento,
tecnología e impacto
La Televisión tiene una gran responsabilidad
como definidora de la Sociedad. Nos encontra-
mos ante una sociedad del conocimiento media-
da, en la que los avances tecnológicos han po-
tenciado, aún más si cabe, su papel cuantitativo
y cualitativo. La Televisión Digital Terrestre
(TDT), la Televisión por IP, así como los nuevos
modos de Televisión p2p, gracias a la constante
mejora de los anchos de banda, hacen posible
que la casi totalidad de la población tenga acceso
a Radio, Prensa y Televisión on line3. Este avan-
ce en la cobertura, no le ha restado a los Medios,
peso cualitativo. Y es que Prensa, Radio, y, sobre
todo, Televisión e Internet no sólo llegan a la
gente, sino que son factores relevantes a la hora
de provocar cambios en sus actitudes y com-
portamientos. Como afirma Dennis McQuail
(McQuail, 1999, p. 100 y ss.): «la información
transmitida a través de los Medios de Comunica-
ción de Masas reviste una importancia conside-
rable —y todavía en aumento— en las socieda-
des modernas (...).»
3 Para una mayor información al respecto recomendamos
la lectura del artículo: El uso de los jóvenes de las comuni-
caciones P2P para el consumo de Televisión a través de In-
ternet, en la revista «Comunicación y Pluralismo». 2009:
Universidad Pontificia de Salamanca. Nº 17.
Wolton destaca la capacidad de la Televisión
para satisfacer las carencias sociales, religiosas y
de pertenencia de la sociedad actual. De este
modo, asumirá competencias que antaño des-
empeñaban otras instituciones como la Iglesia,
el Estado o la Familia.
Los lazos primarios ligados a la familia, al pueblo,
al oficio, han desaparecido y los lazos sociales liga-
dos a la solidaridad de clase y de pertenencia reli-
giosa y social se han debilitado. El resultado de
todo es que ya no queda mucho entre la masa y el
individuo, entre el número y las personas. El inte-
rés de la Televisión se sitúa entre el nivel de la ex-
periencia individual y el de la escala colectiva.
(en
L
acaLLe, 2001, p. 21; WoLton, 1997, p. 96).
Y este papel adquirido por la Televisión se
hace posible gracias al hiperrealismo de la fic-
ción televisiva. En este panorama audiovisual, el
espectador identifica su mundo perceptivo, con
el de la pequeña pantalla. Circunstancia que ha
provocado que se vea en estas cualidades televi-
sivas un filón comercial. Esto ha traído consigo
una mayor sincronización de los formatos y los
contenidos televisivos, con el ritmo de la vida
cotidiana. Esta capacidad de los Medios en gene-
ral y la Televisión en particular de intervenir en
la realidad y de modificarla es lo que también se
confirma en Análisis de la Televisión, donde se cla-
sifican las siguientes funciones sociales de los
Medios. (
casseti y dichio, 1999, p. 308 y ss.)
a) Construir historias. Con la intención de sa-
tisfacer la necesidad de evasión del ser hu-
mano, la Televisión se encarga de proponer
historias que colmen sus fantasías. El tele-
vidente busca contenidos cercanos que
tengan que ver con su entorno más habi-
tual, en su búsqueda personal por cubrir
su necesidad de bienestar.
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b) Barda de la Televisión. En consonancia
con el fin perseguido en el apartado ante-
rior, estas historias buscarán situaciones
de la vida social, valores y símbolos com-
partidos por los miembros de un grupo
social.
c) Elaborar ritos. Según Dayan y Katz, en sus
estudios «sobre los acontecimientos me-
diáticos», la Televisión afecta a los ritmos
de la vida cotidiana. Los momentos centra-
les del día giran alrededor de los grandes
eventos televisivos.
d) Crear modelos. Función de gran relevancia
social y responsabilidad para el Medio, ya
que la Televisión se convierte en un gene-
rador de modelos a seguir. Proporciona un
patrón de lo que es normal, donde se seña-
lan las desviaciones y se hacen compara-
ciones en función de una versión pública
de los hechos. Y todo esto gracias a la fiabi-
lidad que el usuario otorga al medio televi-
sivo y que ha sido aprovechado por las
grandes marcas para contar entre sus tra-
bajadores con figuras mediáticas como
Matías Prats, Susana Griso, Cristina Villa-
nueva o Eduard Punset, entre otros.
La sociedad derivada de este estatus mediáti-
co obliga al investigador a conocer esa nueva
realidad implícita en los nuevos contextos cultu-
rales y que expresan las conductas cotidianas.
Por eso, para abordar con garantías esta forma
de ver la realidad han de tenerse en cuenta los
siguientes aspectos:
a) La tecnología como acelerador de todo
cambio social. Los acontecimientos son re-
transmitidos en tiempo real por los Medios
de Comunicación de Masas. Esta inmedia-
tez impide en ocasiones acercarse al máxi-
mo a la verdad.
b) Los trabajos generados en las redacciones
no son de hoy para mañana, sino de ahora
para luego. Los programas se caen de las
parrillas de programación si no cumplen
unas expectativas mínimas de audiencia.
En ocasiones, se obvia la influencia de los
Mass Media tratando los contenidos como
un producto que busca liderar los índices
de audiencia a cualquier precio. Así lo ex-
plica desde su experiencia personal Bob
Woodward
4
:
«Los diarios escritos tienen cada vez menos tiempo
para trabajar, están más apretados de reloj. Cuando
Carl Bernstein y yo trabajamos en lo de Watergate,
podíamos hacer el borrador de una historia. En-
tonces, los editores nos hacían preguntas inteligen-
tes y podíamos tardar dos o tres semanas en rema-
tar la historia. Ahora, aparecería alguien y diría: ¿no
podríamos poner esto en nuestra página web este
mediodía? Todo es más rápido, más apresurado. Y
la velocidad no es siempre la fórmula para alcanzar
la verdad. A menudo, es un obstáculo. LA VELO-
CIDAD NOS IMPIDE A VECES ALCANZAR LA
VERDAD».
Este trabajo parte de la consideración de que
los Medios de Comunicación y más concreta-
mente, los programas de contenido esotérico o
paranormal, juegan un papel silencioso, aunque
importante en la transmisión de nuevos valores
en una sociedad necesitada de nuevos referen-
tes. La Televisión lanza una propuesta para que
la audiencia la interprete. El significado, por lo
tanto, nace del enfrentamiento entre lo que el
Medio transmite y su destinatario asimila de di-
chos contenidos. Se trata de una confrontación
que desemboca en una negociación, donde el
4 Premio Pulitzer 1973, en una entrevista publicada en El
País el 25.5.2001.
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destinatario tiene en cuenta, por un lado, la po-
sición que le asigna el Medio al dirigirse al él, y
por otro, la posición que le asigna el contexto
social. Es en esta dicotomía en la que se basan las
teorías de Stuart Hall (
haLL, 1980, p. 120 y ss.).
3. Consumo televisivo en base a
usos y graticaciones
Continuando en la línea de Hall, podemos de-
ducir, por tanto, que a la hora de procesar el
mensaje, existen diversas posturas acerca de
cómo se interpreta el mensaje. Tanto Eco como
Hall creen en la polisemia interpretativa de los
textos. Para el autor italiano, a pesar de existir
varias opciones, siempre se da una opción más
plausible o legítima y varías legitimables que ter-
minan siendo desechadas por su poca aporta-
ción al uso/gratificación que se pueda obtener de
ellas. Por su parte, Hall establece un ramillete de
posibles lecturas:
a) Lectura preferida. El lector interpreta el
texto tal y como el autor quiere que se haga
estando de acuerdo con el punto de vista
expuesto.
b) Lectura negociada. Se da en aquellos que
no pertenecen a la misma clase sociocultu-
ral de quien ha producido el mensaje, cu-
yas intenciones comunicativas reconocen,
pero no comparten.
c) Lectura de oposición. Se refiere a quienes
se identifican con un segmento social
opuesto al del emisor, cuyas intenciones
comunicativas no reconocen, creando sig-
nificados alternativos, más o menos distor-
sionados.
Por tanto, el modelo toma la aportación de
«usos y gratificaciones» con la idea de un espec-
tador activo, que elabora su propio sentido a
partir de los símbolos y de los signos que trans-
miten los Medios. Asimismo, Jensen hablará de
supertemas o de grandes ámbitos contextuales
en los que se circunscribe la capacidad interpre-
tativa del lector. Los supertemas median entre
las noticias y la vida cotidiana de los espectado-
res. Así, como ejemplos, cabrían destacar como
supertemas: la crisis económica, el paro, las re-
formas educativas, la privatización de la sanidad,
la pérdida de confianza en las instituciones, etc.
(Lacalle, 2001, p. 32-33).
El hecho de que el destinatario sea activo pro-
voca en los Medios una planificación estratégica
de captación de audiencias. Se estudia la manera
del percibir del receptor. Así, Jensen en su News
as Social Resource: a qualitative empirical study of
the reception of Danish Televisión News
5
, elabora la
noción de supertema. Define los supertemas
como «procedimientos interpretativos que utili-
zan los espectadores para reconstruir los signifi-
cados de la información televisiva». Servirán
para ordenar las informaciones en ámbitos de
conocimiento preexistentes. En lo que nos ocu-
pa en este trabajo, el supertema sería el misterio,
entendido como procedimiento interpretativo
usado por los televidentes para reconstruir sus
significados sobre la angustia existencial y de-
más patrones de conducta. Sonia Livingstone
(En casseti y di chio, 1999, p. 302) parte de la
hipótesis de que el receptor interpreta el mensa-
je procesándolo dentro de sus esquemas menta-
les. El sentido del mensaje dependerá de la si-
nergia entre el modo de contar la realidad del
Medio y las experiencias anteriores del receptor,
el género, su estrato social y cultural, así como
sus convicciones morales, políticas o ideológi-
cas. Por lo tanto, la tecnología de la información
5 Ponencia realizada durante la III Jornada Europea de Co-
municación p. 275 a 301.
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y los Medios de Comunicación han adquirido tal
relevancia social que llegan a definirla.
La Televisión se considera unánimemente como
un gran productor de mitos sociales destinados a
hacer que el sujeto encuentre sentido a su propia
identidad, pero en términos freudianos podríamos
definir el medio como el mayor mito contemporá-
neo, puesto que contiene los valores fundamenta-
les de la sociedad que el individuo registra en su
memoria y utiliza como guía en otras situaciones
semejantes. (May, 1991: 63 en
LacaLLe, charo,
2001, p. 39).
Estamos de acuerdo también con Livingston
al considerar que el individuo busca en el consu-
mo televisivo una forma de satisfacer sus preo-
cupaciones básicas, así como sus ansiedades más
profundas. Y todo desde una estructura muy
marcada centrada en tres pilares:
a) Se abordan cuestiones sociales que provo-
can al público: desempleo, avances tecno-
lógicos, temas trascedentes.
b) Se requiere la participación del espectador
bien como invitado que quiere contar su
testimonio, bien con presencia en las redes
sociales.
c) Todo se vertebra sobre la credibilidad de la
figura del conductor. Éste se suele presen-
tar sólo ante las cámaras y suele hacer
siempre una declaración de intenciones al
inicio y al final de cada programa. Suele
establecer lazos empáticos con la audien-
cia, siempre desde el respeto y siempre
dando la impresión de que todo lo que allí
ocurra se hará siempre desde el prisma de
la buena voluntad.
Así, de lo dicho con anterioridad, se pueden
extraer las siguientes conclusiones, que nos per-
miten establecer un punto de partida hacía la lí-
nea investigadora que explicitaremos más ade-
lante:
a) Los Mass Media, en particular la Televisión,
son transmisores de valores, introducen en
la sociedad nuevas formas de ser y modos
de entender y estar en la realidad. Así, la
sociedad del conocimiento introduce en su
público nuevos hábitos y nuevas formas de
interpretación cultural.
b) Estos valores se deben estructurar en torno
a un discurso que corre el peligro de verse
sometido a la dependencia económica y
política de la industria televisiva. La pe-
queña pantalla vive una coyuntura marca-
da por la competencia. Los avances tecno-
lógicos han hecho que la oferta se haya
multiplicado exponencialmente.
c) Ante este panorama mediático, la Televi-
sión tiene la obligación de acomodar su
discurso y por tanto, su transmisión cultu-
ral y de valores, a unos límites que debe
regular su responsabilidad social. Situación
que se hace más necesaria, sobre todo, si se
trata de temas relacionados con lo trans-
cendente, lo mistérico y lo esotérico. De la
misma manera, la ruptura con las éticas
deístas por parte de las corrientes moder-
nistas han supuesto un replanteamiento
ético existencial. El hombre actual ha visto
truncado el nexo de unión que establecía
en el deber ser, un garante transcendental.
No hay que olvidar que autores como
Popper (
PoPPer, 1984, p. 33) afirman que
los valores afectan directamente a la socie-
dad al intervenir en sus procesos de pro-
ducción y construcción social.
d) En el hombre siempre ha existido una gran
preocupación por buscar la forma de per-
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durar. Desde sus orígenes, la Sociedad ha
tratado de justificar su presencia terrenal
en una nueva vida más allá de las fronteras
de lo corpóreo. Lo oculto, lo esotérico,
todo aquello que escapa al devenir de lo
común, siempre ha captado la atención de
los individuos. En la actualidad, la socie-
dad vive una crisis de identidad en este
aspecto. El racionalismo ha adormecido
una necesidad latente en el usuario de sa-
ber, de dar una explicación a lo que hasta
el momento no se puede conocer más que
desde la fe.
e) La nueva situación audiovisual conlleva
nuevos efectos cognitivos. El conocimiento
se hace inevitablemente mediado, vertical.
Desde los centros de poder y los emisores
sociales a la población, por medio de estra-
tegias comunicativas.
Ya se ha comentado que los cambios sociales
están siendo constantes y que el modelo ético, so-
cial y religioso comúnmente aceptado en décadas
anteriores ha entrado en crisis. Pues bien, la forma
que tiene la Sociedad de combatir estos cambios
es la reestructuración. Un cambio de estructura
que, según Laplantine (
MaLdonado, 1975, p. 200
y ss.), puede producirse por tres vías.
a) Por la predicación de un mensaje mesiáni-
co y aglutinador del grupo en torno a una
figura que aporte nuevas opciones.
b) La respuesta a la frustración mediante con-
ductas extáticas, anárquicas.
c) La proyección fantástica, donde el hombre
pueda tener de nuevo esperanzas. Se trata
de la construcción de la utopía.
Y los Medios de Comunicación, en nuestro
caso, la Televisión, van a aportar el soporte nece-
sario para que el ciudadano encuentre esa válvu-
la de escape. El individuo busca satisfacer unas
necesidades, cuya gratificación podrá encontrar
en gran parte en los Medios. (
Moragas, 1979, p.
127-171) En este caso, el programa Cuarto Mi-
lenio aporta, con Íker Jiménez como conductor
del programa, esa figura, cuya credibilidad está
muy por encima de sus detractores. Una credibi-
lidad cimentada en el soporte de un medio Tele-
visión, cuyos efectos van más allá de lo cuantita-
tivo y adoptan roles cualitativos como la
fiabilidad y el impacto.
4. Denición y posturas en torno al
término «valor»
La palabra «valores» está sujeta a varias inter-
pretaciones según la disciplina que la use. En
esta investigación se ha perseguido reflexionar
sobre los valores desde el punto de vista ético.
Es por eso, que el primer paso consistirá en un
análisis sobre las generalidades de los valores.
La axiología o teoría de los valores es un término
de reciente creación, que comenzó a ser utiliza-
da en el siglo XX por Paul Lapie en su Logique
de la volanté y por E. von Hartmann, quien
llevó a cabo un compendio sobre axiología.
(Abbangano, 1999, p. 120) No obstante, aún
cuando el tema de los valores es considerado
relativamente reciente dentro de la Filosofía,
estos siempre han estado presentes para el
hombre que piensa, educa, comercia, gobierna,
vive, etc. Siempre se han definido valores pro-
pios del hombre y de cada cultura, como bue-
nos y dignos de ser cultivados por todos o de
forma universal, a través de las ciencias y de la
moral. La pedagogía de los valores es hoy una
exigencia, debido a que la educación impone el
conocimiento de los valores como meta y guía
de acción. De ahí la necesidad de conocer el
significado y alcance de este concepto.
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¿Qué son los valores o qué es, o qué se puede
llamar valor o no? Partiendo de la etimología de
la palabra, «valor» procede del griego que signi-
fica «digno» o «valioso». Según esto, Axiología
sería la «Ciencia de lo valioso o los valores». La
axiología, del griego axia-valor y logos-estudios,
es una corriente de pensamiento filosófico que
se desarrolla, sobre todo, en el siglo XX con au-
tores como Scheler, Nietzsche, Windelband,
Rickert y Weber, entre otros. En su libro Pedago-
gía Axiológica, el Catedrático de Pedagogía, José
María Quintana Cabanas, lo define así:
«Valor es una palabra relativamente reciente que
se afianzó, sobre todo, en el campo de la Econo-
mía, desde el cual, por analogía, ha pasado a
otros léxicos y, finalmente, al filosófico. Hay que
reconocer que es una palabra muy significativa y
expresiva, sobre todo por encarnar aspectos que
resultan relevantes y atractivos para las personas.
En griego hay el verbo axieîn, que significa «esti-
mar digno o justo»; el sustantivo axía puede tra-
ducirse por «valor», y de aquí se ha formado
Axiología, o tratado de los valores» (
Quintana
c
aBanas, 1998, p. 121).
Existe una estrecha relación entre el concepto
de valor y lo que es correcto, digno, noble y ho-
norable, perfecto, bello, bueno, etc. En este sen-
tido, se puede afirmar que el valor es una propie-
dad de una persona, cosa o acción. Dado que los
valores están relacionados con el acto y la con-
ducta de los seres humanos, es obvia la relación
que hay entre el valor y la ética como ciencia de
los actos humanos. El valor será el encargado de
dar una connotación moral y personalista a la
acción humana. Abbangano considera que valor
es un término para definir la dignidad de una
persona. (
aBBangano 1999, p. 1173). Desde el
punto de vista filosófico, hay tres posiciones
para explicar la existencia de los valores que es
reconocida por todos como un hecho individual
y social: las posiciones subjetivista, objetivista e
intermedia.
La posición subjetivista defiende que los va-
lores no existen en sí mismos, ya que los consi-
dera invenciones de las personas. «Subjetivo»
procede de latín: «sub» es debajo «jectivum» es
lo que yace. Es la visión personal, interior o pro-
pia del sujeto, basada en la experiencia vital del
mismo. De este modo, la verdad sólo se encon-
traría en lo personal, en lo vivido y conocido por
cada sujeto. Los valores no son realidades objeti-
vas ni universales, válidas o iguales para todo el
mundo; sino que son realidades personales,
creadas por cada sujeto, que aparecen y desapa-
recen en la historia de las sociedades. En esta
corriente se basa el relativismo o el positivismo
moral que Gustavo Bueno aborda en su obra: El
sentido de la vida.
«Con frecuencia, el positivismo moral tomará la
forma de un relativismo moral. La moral cambiará
según las condiciones empíricas que la determi-
nan. El pragmatismo también equivale muchas
veces (según el alcance que se le atribuya) a una
negación de todo fundamento transcendental de la
moral» (
Bueno, 1996, p. 39).
En resumen, el pensamiento filosófico subje-
tivista sostiene que la realidad es múltiple y di-
versa en sus seres y que el hombre concede di-
verso valor a cada cosa, según sus intereses y
necesidades. Por eso, se dice que el valor es un
concepto variable y cambiante.
La posición objetivista cree que «los valores
existen en sí mismos, y los hombres sólo los
descubrimos, debido a la atracción y participa-
ción que recibimos del valor intrínseco de cada
cosa». «Objetivo» procede del latín. «Ob» que
significa frente a y «jectivum», lo que yace o
pertenece al objeto. Por lo tanto, el hombre no
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es «creador» de los valores, sino que es sólo
«descubridor» y «comunicador» de los mis-
mos. Los valores serán inmutables e indepen-
dientes. Los representantes de la posición obje-
tivista, encabezada por Scheler, llegan a la
conclusión de que los valores pueden ser conce-
bidos como universales. Todos los hombres
pueden percibirlos de la misma manera. Ade-
más, son abstractos. No pertenecen al mundo
de lo tangible. Max Scheler, junto a Hartman,
afirma que los valores son entidades ideales, ob-
jetivas y absolutas, distintas de las cosas valiosas
y de los sujetos que las prefieren. En sus estu-
dios sobre los valores, El formalismo en la ética y
La ética material de los valores, precisa y diferen-
cia el bien y el valor. Lo explica de esta manera:
por ejemplo, una máquina es un bien, y el valor
es su utilidad. Una pintura es un bien causado
por el valor de la belleza, de la misma manera
que una ley es un bien gracias al valor de la jus-
ticia. De esta forma, los bienes son hechos,
mientras que los valores son esencias. Scheler
piensa que el hombre vive rodeado de valores, y
que estos, en tanto esencias, no pueden ser ob-
jeto de análisis teórico, sino de intuición senti-
mental o emocional. Mediante la intuición sen-
timental el hombre es capaz de captar tanto los
valores como la jerarquía existente entre ellos,
que son a su vez, encarnados por una persona o
modelo. (
rodríguez duPLá, 1996, p.139).
José Ortega y Gasset coincide con Scheler en
cuanto al carácter objetivo de los valores. Pero se
distancia de él, cuando Scheler afirma que los
valores pueden ser percibidos. Ortega y Gasset,
al contrario, piensa que los valores son «cualida-
des de tipo irreal», por tanto no pueden perci-
birse como lo había afirmado Scheler. Se perci-
ben los objetos, pero no los valores. Así, por
ejemplo, en un cuadro se perciben, los colores,
el lienzo, la forma, etc., porque son elementos
reales. En cambio no se puede percibir armonía,
la belleza, la gracia, etc. porque son elementos
irreales, son valores. Los valores sólo se pueden
estimar. (Armando Martínez Gómez, 2010) Para
Ortega y Gasset, «Las creencias constituyen la
base de la vida del individuo, el terreno sobre lo
que acontece.» Porque ellas ponen delante del
hombre lo que para éste es la realidad misma.
Toda la conducta, incluso la intelectual, depende
de cuál sea el sistema de sus creencias auténticas.
En ellas «vivimos, nos movemos y somos». Por
lo mismo, no se suele tener conciencia expresa
de ellas, no se piensan, sino que actúan latentes,
como implicaciones de cuanto se expresa, se
hace o se piensa. Cuando se cree de verdad en
una cosa, no se tiene la «idea» de esa cosa, sino
que simplemente «contamos con ella». (
ortega
y gasset, 1995, p. 24-25).
La postura intermedia considerará que el va-
lor es una cualidad propia y objetiva del ser, de
cada ser, concreto o abstracto (material, intelec-
tual, espiritual) que ejerce una atracción hacia el
ser humano, quien capta parcialmente el valor de
cada cosa de acuerdo a sus cualidades y condicio-
nes particulares. De esta forma, el valor objetivo
es siempre complementado por una estimación y
expresión subjetiva o valoración, que contiene
siempre una parte objetiva y otra subjetiva de la
verdad. Se aboga por reconocer la parte de ver-
dad subjetiva que tiene cada uno, aportando una
solución que respete la parte objetiva y beneficie
a todos los sujetos. Jacques Maritain y Julián Ma-
rías Aguilera son dos de sus representantes.
Como referencia para nuestro análisis de
contenido, hemos tomado El Curso Completo so-
bre valores humanos de J.M. Méndez por su com-
binación de las aportaciones de Scheler y Hart-
mann. Consideramos que su tabla de valores
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establece una delimitación ideal para poder con-
textualizar un sistema de valores, así como su
posterior adaptación para clasificar la transmi-
sión de los mismos que se produce en el progra-
ma Cuarto Milenio. No obstante, eso no nos
lleva a establecer las ideas de Scheler, Hartmann
o Méndez cómo las únicas válidas. Simplemen-
te, han sido elegidas por su idoneidad para un
análisis ordenado, dejando para otras posibles
investigaciones el análisis de los valores desde
otras perspectivas.
Méndez establece una doble vía de conoci-
miento del valor complementaria. Se trata de la
intuición sensible, conocimiento físico o científi-
co, y de una intuición óntica, fundamentada en
el conocimiento metafísico. La suma de ambas
intuiciones genera una sinergia que se denomi-
nará intuición axiológica. (
Méndez, 2006, p. 62)
Partiendo de dicha intuición, Méndez defiende
una axiología apriorística, tal y como lo harían
con anterioridad Kant, Scheler o Hartmann. No
hay que esperar a ejecutar una acción para saber
si es buena o mala. Por lo que desecha el conoci-
miento de los valores a posteriori de las corrien-
tes subjetivistas. (
Méndez, 2006, p. 64). Estable-
ce que los valores deben ser fines objetivos para
la persona humana. Su conocimiento, gracias a
la intuición axiológica, es a priori, y marcan una
especie de hoja de ruta a cumplir para alcanzar
la plenitud, su realización.
Méndez identifica la intuición axiológica
con la conciencia moral. Ésta será la encarga-
da de discernir entre lo que está bien y lo que
está mal.
La conciencia es la voz interior que, en primer lu-
gar, nos habla de doble manera. Aprueba y desa-
prueba. Cuando aprueban nuestras acciones, sole-
mos decir que tengo la conciencia tranquila, tengo
la satisfacción del deber cumplido, de nada me
acusa la conciencia. Cuando la conciencia desa-
prueba nuestra conducta, el testimonio interior que
suele ser más vehemente y penetrante, y hablamos
entonces de arrepentimiento, o incluso de remordi-
mientos de conciencia. (
Méndez, 2006, p. 72).
Este «ojo axiológico» no sólo se dirige a las
propias acciones del sujeto moral, sino también
hacia la de los demás. Pero dicha conciencia mo-
ral se puede ver contaminada por la arbitrarie-
dad de los propios intereses, las pasiones y los
sentimientos, ya que esto puede llevar a confun-
dir los deseos con la realidad. Pero para Méndez,
ésta es una situación probable, pero que no ex-
cluye la posibilidad de alcanzar verdades objeti-
vas (
Méndez, 2006, p. 76).
5. Esquema de lectura, como
metodología para la investigación
aplicada
En un cuerpo suficientemente amplio como el de
Cuarto Milenio, donde ya se han emitido varios
cientos de programas, las líneas argumentales se-
guidas para producir los mensajes resultan repeti-
tivas y redundantes. El discurso, en cuanto a pro-
ducción social, gira en torno a estereotipos, lo que
provoca que éste se cierre en sí mismo, su clausu-
ra. Siguiendo a A.J. Greimas (
greiMas, A.J. 1973,
p. 220 y ss.), hemos considerado, el total de los
programas disponibles, con el fin de extraer un
modelo teórico de las líneas discursivas aborda-
das en el programa. Posteriormente, hemos verifi-
cado por saturación los principios de redundan-
cia y clausura ya mencionados. Establecemos que
serán los dos primeros programas de las diez pri-
meras temporadas al considerar que es en su pri-
mer mes de emisión, septiembre a octubre, el
período de tiempo en el que se puede llevar a
cabo un análisis más representativo. Esto es así, ya
que, a medida que la emisión del programa se
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acerca a fechas navideñas, los especiales, fuera del
día habitual de emisión de Cuarto Milenio y fran-
ja horaria, también tienden a romper la estructura
habitual de este espacio televisivo, en sus líneas
discursivas y puesta en escena.
Hemos realizado un análisis de cada progra-
ma por bloques temáticos atendiendo a las es-
tructuras, propuestas por Francesco Casseti y
Federico Di Chio (
casseti & di chio, 1999, p.
264 y ss) y que abarcan aspectos narrativos y
representativos. Todo ello, con la finalidad de
realizar un análisis descriptivo cualitativo de las
líneas discursivas del programa, que permita
discernir los valores que se transmiten en Cuar-
to Milenio. Para ello, hemos elaborado un es-
quema de lectura en base a la propuesta de di-
chos autores en lo referente a la estructura y
puesta en escena. Para el análisis cualitativo de
los posibles valores transmitidos hemos realiza-
do una selección de la propuesta axiológica que
la LOGSE considera imprescindible para una
formación plena del individuo, recogidos por
Juan Agustín Morón Sevilla (
Morón Marchena,
1997, p. 43-49).
Así, podemos distinguir una ficha de análisis
con tres partes:
a) La primera parte contiene y ejecuta las ins-
trucciones para descomponer el texto. El pro-
grama Cuarto Milenio se va a diseccionar en
base a criterios de contenido. A cada bloque
temático abordado por Íker Jiménez en su
«Nave del Misterio» se le aplicarán los puntos
de la tabla 1. de análisis de lectura. Aunque los
criterios de fondo serán el centro del análisis,
no se podrá obviar una segmentación, tam-
bién por bloques temáticos, de todo lo que
tiene que ver con criterios formales, ya que
constituyen un valor añadido que reforzará y
configurará todo el contenido. Así, no podrán
pasar inadvertidos elementos como los cam-
bios de luces, los recursos sonoros o los tipos
de planos utilizados.
(Continúa en página siguiente)
Tabla 1 · Puntos a examinar para determinar las características narrativas del programa
Textos verbales
· Peso del texto verbal (absoluto, preponderante, medio, escaso, inexistente).
· Estilo (o estilos) de lenguaje utilizado (lenguaje sectorial, dialéctico, español correcto, incorrecto, otras lenguas).
· Contenidos del discurso; referencias a sujetos e individuos (presentes en escena, receptores de la transmisión, cadena, grupo
de emisiones, otras emisiones, otros presentadores, individuos e instituciones del mundo institucional, social, político, etc.),
referencias a procesos y situaciones temporales (tiempo de la parrilla, social, histórico); referencias a estructuras y colocaciones
espaciales (espacios de transmisión, televisivos, sociales, históricamente situados).
· Tratamiento del discurso (irónico, paródico, serio, dramático).
· Valoraciones explícitas/implícitas (juicios verbales pronunciados de/sobre los sujetos identicados precedentemente).
Historia
· Presencia de una o varias historias, caracterizadas por una situación de orden inicial, la sucesiva instauración de un progresivo
desorden (enriquecido con complicaciones o pruebas) y la solución (nuevo orden nal).
· Estructura temporal de cada historia (orden, duración, frecuencia) y posibles interacciones de los acontecimientos.
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b) La segunda parte se corresponderá con el
momento de analizar los datos obtenidos y
cotejarlos. Por ejemplo, veremos que la fi-
gura de Íker Jiménez, como director y con-
ductor del programa, sobresale por encima
del resto. Sin embargo, a esta conclusión
sólo podremos llegar si analizamos caracte-
rísticas de los actores presentes durante la
retransmisión (Ver Tabla 2.), tales como su
peso específico en la finalidad de la acción,
sus rasgos psicológicos, tiempo de inter-
vención, etc.
Tabla 2 · Items para determinar el rol de cada uno de los actores en el programa
Sujetos e interacciones
· Densidad de los sujetos en el tiempo y en el espacio.
· Estilo del comportamiento de los sujetos (en base a su ropa, su mímica, su proxémica, su dislocación espacial, etc.): formal/informal,
autoritario/condencial, variado/repetitivo…
· Función de los sujetos en el desarrollo del programa y sus respectivos roles narrativos.
Fuente: Elaboración propia
metidos a análisis, estaremos en condicio-
nes de argumentar el fin de este trabajo. Es
decir, evaluar hacia dónde está dirigida la
transmisión de valores, así como su fiabili-
dad en el programa Cuarto Milenio. En
este tercer estadio focalizamos la atención
sobre la siguiente tabla de valores:
c) Por último, la tercera parte de este esque-
ma de lectura, dependerá del segundo
paso. Ya que de éste se deben sacar unas
conclusiones sesgadas por lo limitado de la
muestra. A posteriori, cuando dichas con-
clusiones parciales, se puedan poner en
común con las del resto de programas so-
Historia
· Si hubiera un único lón narrativo, véase la relación entre los diferentes segmentos y entre éstos y la macrohistoria.
· Si hubiera varios lones narrativos, explicar las interacciones recíprocas (subordinación, coordinación, paralelismo, independencia…).
· Puesta en escena.
· Evidencia y características de la intervención del autor ideal (encuadres, movimientos de cámara y montaje, voz de la dirección,
exhibición de las cámaras y del personal técnico, música, efectos sonoros, títulos, luces, colores, presencia y uso del lugar…).
· Control de los espacios «bisagra». Manifestación del autor ideal en las caretas inicial y nal, en las pausas entre el programa
y la publicidad y viceversa.
· Relación entre las diferentes guras o huellas del autor ideal (dirección/conductores, textos verbales/ambientación).
· Estructura espacial de la transmisión. (ambientación y modalidades de representar el contexto, modelos de espacio
subyacentes, como el teatro, el salón, la plaza, el aula, el mercado…
Fuente: Elaboración propia
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Por lo tanto, el esquema de análisis tendrá un
componente descriptivo y otro interpretativo.
En primer lugar, en su fase «objetiva» se tratará
de inventariar los elementos más relevantes del
texto. Y en segundo lugar, en la fase «subjetiva»
tendrá como fin explicar el sentido de cada uno
de dichos elementos. Subjetivo y objetivo han
sido entrecomillados, ya que en el momento en
que debemos resaltar unos elementos sobre
otros a la hora de desarrollar nuestra labor des-
criptiva, ya estaremos cayendo en rasgos de sub-
jetividad. Por lo tanto, siempre dentro de los lí-
mites de la personalidad y cultura del investigador,
se hará un análisis descriptivo-cualititativo de
los diferentes programas. En conclusión, se lle-
vará a cabo un esquema de lectura de Cuarto
Milenio con la intención de identificar sus ten-
dencias en cuanto a la transmisión de valores.
Tabla 3. Clasicación de valores a los que hemos sometido el esquema de lectura
Valores de la personalización (afectivo-caracteorológicos):
· La identidad personal. Ser uno mismo, no alienado.
· La realización personal. Ser más y mejor: desarrollo de las propias potencialidades.
· La motivación personal. Los valores (axiología) que dan sentido al vivir, trabajar, luchar, compartir.
· La autonomía personal. Superación de dependencias. Libertad.
· La capacidad de superación de dicultades y la tolerancia a la frustración.
· El valor de lucha y el esfuerzo.
· La seguridad y conanza en sí mismo. Toma de decisiones.
· El autoconcepto positivo. Satisfacción consigo mismo.
· La aceptación de la realidad, de uno mismo y de los demás.
· La pasión por el trabajo bien hecho. La seriedad.
· El sentido existencial. La búsqueda de la trascendencia: más allá y más adentro.
Valores de la socialización
· El respeto a la vida, a los demás bienes, ideas y creencias.
· La comunicación positiva. Diálogo, apertura.
· La amistad, el amor y la fraternidad.
Valores éticos
· El Bien. La rectitud, la honestidad, honradez. La buena voluntad.
· La Verdad. Autenticidad, coherencia y sinceridad.
· La Justicia. El bien común. Los derechos de los demás.
· La Igualdad. Respeto a las justas aspiraciones de los otros.
Valores transcendentes
· Creencias (religiosas, políticas, ideológicas, etc).
· Esperanzas transcendentes
Fuente: Elaboración propia
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Y para ello, se afrontará el análisis desde una do-
ble perspectiva descriptivo-interpretativa que
prestará especial atención a los discursos realiza-
dos, a la puesta en escena, así como a las estrate-
gias comunicativas llevadas a cabo.
6. Resultados de la investigación
Del análisis aplicado que se desprende de las tres
tablas anteriormente expuestas, se extraen los
siguientes resultados en los que textos verbales,
historia y sujetos e interacciones se refiere.
a) Textos verbales
Su peso suele ser medio o preponderante.
Cada presentación cuenta siempre con una
gran carga audiovisual, en forma de drama-
tización, que es la encargada de desarrollar
y reforzar la presentación previa hecha por
Íker Jiménez. En cuanto al tratamiento del
discurso, el programa, a pesar de tener un
estilo cercano y amigable, siempre parte de
la seriedad y el dramatismo. Son habituales
titulares lapidarios o expresiones con con-
notaciones muy emotivas. Desde dicha se-
riedad con fuertes componentes emocio-
nales, Cuarto Milenio tiende a valoraciones
implícitas por negación. Es decir, no se
afirma directamente la explicación para-
normal, aunque esta siempre sale reforzada
por la exhaustiva demostración de que la
vía empírica es incapaz de dar una explica-
ción a lo investigado.
Íker Jiménez 00:32:23. (La noche del mie-
do, 8 septiembre 2013, enaltece el atrevi-
miento de José Manuel Trejo, al dar testi-
monio de un supuesto avistamiento OVNI)
Otros soldados que estaban contigo en aque-
lla noche fueron atropellados en pasos de ce-
bra, cayeron por terraplenes… y al final eso,
hombre, inquieta. ¿Y dónde están todos los
expedientes? ¿Dónde están esas cintas de gra-
baciones? ¿Dónde están los dibujos de los
soldados? ¿Dónde está su historia? Bueno, eso
no lo sabremos nunca, pero en algún lugar
está, porque a alguien le interesa. Lo que he-
mos hecho es no permanecer en silencio. No
dejar que las sombras avancen (…) Eso tam-
bién se transmite. Y yo le agradezco a José
Manuel Trejo, protagonista de la Noche del
Miedo con otros soldados que un día, hace
mucho tiempo, considerara que yo era digno
de recibir este testimonio para ahora lanzarlo
a muchas más personas. José Manuel Trejo.
Un placer amigo.
Las dramatizaciones se intercalan con citas
de prensa, o piezas televisivas de la época.
Recursos que, no sólo permiten contextuali-
zar y generar un punto de partida para la
información, sino que también otorgan al
tema a tratar cierta relevancia. Es decir, Cuar-
to Milenio recupera sucesos que ya tuvieron
un peso específico en los medios de la época
y que, por tanto, poseen la notoriedad sufi-
ciente como para ser vueltos a tratar. Por úl-
timo, Radio y Televisión permiten también
recoger testimonios con un mayor impacto
sobre el telespectador. Así, en Radio, llama la
atención la recuperación para Cuarto Milenio
de retransmisiones radiofónicas tales como
la captura de Dámaso Rodríguez «El Brujo»,
segundo programa de la sexta temporada, o
la entrevista al Padre Sobrino, segundo pro-
grama de la cuarta temporada, quien narra
sus experiencias como exorcista. En la Tele-
visión también cumplen esa labor emotiva y
contextualizadora cuando se rescatan decla-
raciones de la abuela del Niño de Somosie-
rra, o cuando se recupera del archivo una
entrevista de los años 90 a Jordi Magraner,
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segundo programa de la séptima temporada,
quien fue degollado en las montañas de Pa-
kistán mientras desarrollaba su labor como
zoólogo en busca del Barmanú, una especie
de Yeti de la zona.
b) Historia
En cuanto a la estructura narrativa, cada
tema a desarrollar se basa en tres actos. En la
primera, el director del programa ejerce
como introductor de la materia a tratar. El
desarrollo o nudo corre a cargo de un repor-
taje, marcado por una gran carga simbólica
y emocional. Se mezclan imágenes reales
que recogen totales de testigos, con dramati-
zaciones en las que se emulan los hechos
paranormales que pudieron ocurrir. Suele
ser un espacio en el que se aprovecha para
despertar en el inconsciente colectivo todos
los estereotipos relacionados con el misterio.
Aparecen actores caracterizados como al-
mas en pena (Figura 1.), endemoniados (Fi-
gura 2.), zombis, extraterrestres, brujos, etc.
El desenlace se produce en la mesa de deba-
te (Figura 3.) donde colaboradores e invita-
dos aportan sus puntos de vista al respecto.
Por norma general, en temas de índole para-
normal todas las opiniones suelen confluir
hacia su confirmación. En el caso de que se
trate de un asunto de mayor calado social
como el SIDA o la superpoblación, los pun-
tos de vista son enfrentados y el director del
programa se mantiene al margen, aunque
siempre más cercano a las posturas menos
conspiranoicas.
Figura 1 · El 14 de septiembre 2008 estas son las imágenes que acompañan al tema «El exorcista: La conexión española».
Figura 2 · El 21 de septiembre 2008 se dramatiza con guras espectrales y personas convulsionadas el caso de «El monasterio encantado».