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Patricia Lajara inspira al alumnado de ESIC a construir carreras directivas con propósito y humanidad
El alumnado de tercero y cuarto curso de las titulaciones universitarias vivió ayer una sesión que fue mucho más que una charla sobre salidas laborales: fue una invitación a diseñar una carrera directiva con propósito, valentía y humanidad.
Una directiva global frente al aula
Patricia Lajara, valenciana, psicóloga y ejecutiva internacional, compartió con los estudiantes su trayectoria de más de 20 años en Recursos Humanos al frente de grandes marcas del sector del lujo. Tras casi dos décadas liderando la gestión de más de 5.000 personas en 17 países en Ralph Lauren, hoy ocupa la posición de Chief Human Resources Officer global en la firma suiza L.Raphael, especializada en belleza, bienestar y hospitalidad. Su experiencia en cinco países y su alta formación nacional e internacional acreditan una mirada amplia, estratégica y muy exigente sobre el liderazgo empresarial actual.
Claves para una carrera directiva con sentido
Bajo el título “Desarrollo profesional en la carrera directiva: cómo afrontar elecciones clave y crecer con propósito”, la ponente animó a los estudiantes a entender que una carrera se construye decisión a decisión, desde las primeras prácticas hasta los puestos de máxima responsabilidad. Insistió en la importancia de elegir formaciones, proyectos y primeras experiencias que estén alineados con los propios valores y aspiraciones de futuro, y no únicamente con el corto plazo o la seguridad inmediata. Cada elección, subrayó, debe sumar coherencia a un proyecto profesional que tenga sentido tanto para la empresa como para la persona que lo impulsa.
Del conocimiento al desarrollo personal
Uno de los mensajes más repetidos fue que el verdadero factor diferencial no es solo lo que se sabe, sino el desarrollo personal que sostiene ese conocimiento. Patricia defendió que el primer trabajo de cualquier profesional es crecer por dentro: conocerse, gestionar sus emociones, cuestionar creencias limitantes y ampliar el propio círculo de posibilidades, porque “tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto”, recordando la célebre idea atribuida a Henry Ford sobre el poder de la mentalidad. En esa línea, animó al alumnado a salir del mero “job description”, asumir responsabilidades más allá de lo esperado y convertir cada pequeño reto —desde arreglar la propia habitación hasta liderar un proyecto— en un entrenamiento cotidiano de disciplina, criterio y resiliencia.

Experiencias inmersivas y mirada global
La ponencia puso especial énfasis en la necesidad de vivir experiencias inmersivas al inicio de la carrera profesional, tanto en otras ciudades como en otros países. Para la ejecutiva, estas etapas fuera de la zona de confort permiten construir una red de relaciones personales sólida, comprender culturas diversas y desarrollar una visión internacional que hoy resulta imprescindible en compañías globales de alto impacto. El mensaje al alumnado fue claro: decir “sí” a estancias en el extranjero, programas de intercambio, prácticas en entornos desconocidos o proyectos transversales acelera el crecimiento profesional y personal de forma exponencial.
Liderazgo humano en tiempos de incertidumbre
Patricia también abordó cómo transformar la adversidad en palanca de crecimiento, defendiendo una “mochila de amor” hecha de autoconfianza, resiliencia y apoyo mutuo. Explicó que una carrera directiva sostenible se construye aceptando la incertidumbre, gestionando los cambios organizativos y leyendo cada momento difícil como una oportunidad de aprender y reforzar el propio liderazgo. En este contexto, reivindicó la humanidad como competencia crítica: conocer a las personas, cuidar los vínculos, investigar quién está al otro lado del proceso de selección y conectar de verdad, en un mundo donde la inteligencia artificial avanza pero no sustituye la capacidad humana de empatizar y generar confianza.
Una invitación a ser extraordinarios
El cierre de la jornada dejó al alumnado con una reflexión inspiradora: “el mundo está lleno de gente ordinaria que ha decidido convertirse en extraordinaria”. La trayectoria de Patricia Lajara —desde las aulas valencianas hasta la alta dirección internacional— ejemplifica que esa decisión se construye con generosidad, trabajo constante, elecciones valientes y una profunda coherencia entre lo que se hace y lo que se es. La sesión en ESIC se convirtió así en un recordatorio de que cada estudiante tiene en sus manos la responsabilidad de diseñar su propio proyecto profesional y humano, y de que nunca es demasiado pronto para empezar a hacerlo con propósito.
