En el entorno empresarial actual, es cada vez más común encontrar organizaciones donde conviven hasta cuatro generaciones distintas: Baby Boomers, Generación X,
Durante décadas, el marketing se rigió por un modelo mental lineal y sencillo: el consumidor veía un estímulo (un anuncio de TV), iba a la tienda (el lineal), veía el producto y lo compraba. Sin embargo, la irrupción de Internet y, sobre todo, del smartphone, dinamitó este esquema.
En un panorama digital saturado, la publicidad corporativa tradicional pierde eficacia. Los usuarios desconfían de los logotipos, pero confían ciegamente en las personas.
En un entorno digital donde la visibilidad geográfica es un activo estratégico, no podemos limitar nuestra presencia a un solo buscador.