En el ecosistema del marketing digital, la visibilidad no siempre se compra. Existe un territorio donde el prestigio y la autoridad se ganan a través de la relevancia y la confianza del consumidor.
La imagen clásica del vendedor insistente, que persigue al cliente y ruega por una reunión, es precisamente lo que David Sandler quiso destruir.
La época en la que "la mitad del presupuesto de marketing se desperdiciaba, pero no sabíamos qué mitad" ha llegado a su fin.
En el complejo ecosistema financiero global, existe un motor de inversión que opera fuera de los mercados bursátiles tradicionales y que es responsable de la transformación de miles de compañías: