Branding, estrategia, publicidad, marketing digital, redes sociales, branded content, neuromarketing, creatividad, contenidos...
En estos tiempos, hablar de teletrabajo es algo tan habitual como hablar de la pandemia, la vacuna, la nueva normalidad y una serie de temas que era impensable que protagonizaran las conversaciones hasta hace siete meses.
En infinidad de ocasiones observamos organizaciones, marcas y productos que fracasan, bien de forma repentina o por la llegada del final de su ciclo de vida. El entorno, los consumidores y demás agentes externos pueden interferir en la estrategia empresarial para cambiar las reglas del juego. Lo más importante, estar preparado y reaccionar. Existen muchos casos a lo largo de la historia reciente de marcas que resurgen de sus cenizas, aplicando pequeños cambios estratégicos a sus mecanismos para llegar al mercado con nuevas, o viejas, propuestas que alcanzan el éxito.
Atrás quedaron los tiempos en los que observábamos como espectadores la impunidad con la que algunas de las grandes compañías mundiales utilizaban los recursos disponibles, ya fuesen medioambientales, sociales o humanos. Con la llegada de la conectividad y la globalización, surgió también la reivindicación de una conciencia colectiva que ponía voz a los desajustes sociales, éticos y humanos que se venían produciendo cuando el paradigma de las corporaciones se centraba en reducir costes mediante el impacto ambiental o la explotación de mano de obra.
Queda claro que estamos viviendo una situación altamente retadora en muchos sentidos. Se habla de un cambio de paradigma donde nada va a continuar igual, donde es necesaria una metamorfosis no solo en el modo en que funcionan las cosas, sino también en nuestra capacidad de gestión y reinvención. La pandemia de covid-19 ha puesto de manifiesto que nada es tan sólido como para permanecer inalterable y ha provocado una fuerte sacudida internacional, pero también una conmoción en cada uno de nosotros a nivel más personal. No hay opción: debemos cambiar.
Antes (de la pandemia) era imposible escribir un artículo sin hacer referencia al cambio vertiginoso en el que vivimos inmersos. Ahora hay que añadir la incertidumbre para darle color al cuadro. ¿Qué hacemos cuando no sabemos qué hacer? Una de las respuestas es investigar. Por eso es necesario que todos los graduados tengan entre sus competencias aquellas vinculadas a la investigación. Pero la investigación debe solucionar problemas, aunque sea de manera indirecta. Una investigación que no se pueda aplicar (en el sentido amplio del término) contribuye poco.
El marketing digital está en constante evolución, principalmente porque las nuevas tecnologías permiten generar nuevos modelos de consumo y nuevos servicios cuasi a diario. Las empresas son plenamente conscientes de este paradigma y buscan de forma recurrente perfiles expertos en esta disciplina. Jose María Visconti, Director del Master en Marketing Digital, nos comenta su visión sobre cómo la formación es un eje fundamental para ser ese perfil tan buscado, y como nuestro master puede posicionarte como experto en ecosistemas de marketing digital.
A menudo hablamos del día a día, de sus retos y aventuras, pero si miramos atrás, nos damos cuenta de que nada de lo que antes nos parecía un reto lo es ahora en nuestra vida cotidiana. Nos toca aprender, aplicar nuevas estrategias y actuar ante situaciones nuevas y desconocidas. El entorno ha cambiado y no debe sorprendernos; estamos preparados para ponernos en marcha y tomar decisiones en situaciones difíciles y bajo presión.
La revolución digital que estamos viviendo hace que muchos procesos y compañías vean acelerarse su adaptación al nuevo entorno. Según McKinsey, la revolución que nos ha tocado vivir está siendo diez veces más rápida que la que generó el uso del vapor y está afectando a una base de población 300 veces superior. Este contexto tecnológico e histórico nos sitúa frente a los líderes de este inicio del siglo XXI.
Mucho me temo que no. Empecemos por la visión que tenemos del cliente digital. Mira que lo habíamos etiquetado con múltiples adjetivos que ayudaban a explicar el enorme cambio que ha experimentado: crossumer, prosumer… Bueno, pues ahora confirmamos que el cliente digital es cada vez más cocooner. Este es un término que expresa la realidad de desarrollar una vida virtual y real dentro de los límites de las paredes del domicilio.
Llevamos ya unas cuantas semanas concentrados preparando nuestro respectivo «día después» —ese momento tan esperado por todos, social y económicamente—, actualizando la agenda, organizando actividades, recuperando el ritmo.
Nuestro blog se alimenta de la experiencia, conocimientos y creatividad de muchos profesores de ESIC
de todos sus campus. Además, también participan otros expertos y profesionales
de diferentes ámbitos y materias.