En qué consiste el diseño emocional Llevo tres años escribiendo sobre diseño web y marketing digital en el blog de Diligent. En la mayoría de los posts suelo comentar, de manera recurrente, que el diseño debe enfocarse a su audiencia y comunicar desde las emociones. Fíjate: en esencia, el trabajo de un diseñador se basa en hacer que las cosas sean sencillas, cómodas e incluso placenteras para las personas. En otras palabras, un buen diseño hace que nuestra vida sea más fácil y agradable.
En un mundo hiperconectado a través de las redes sociales en el que las marcas se han centrado en desarrollar estrategias para conseguir fans y crear “engagement” (interacción entre consumidores y marcas para crear un sentimiento de apreciación e identificación del consumidor con la marca), irrumpe el social commerce. Esta nueva aproximación de las empresas al entorno social se aprovecha directamente de ese engagement para vender.