Son muchos quienes lo dicen, pero la innovación y la creatividad ya no se centran en el individuo, ni siquiera en el grupo de I+D que se encuentra metido en su caparazón; sino en liberar la capacidad de la organización tanto como sea posible, alrededor de tres temas: la habilidad para tener nuevas ideas; la capacidad para actuar sobre ellas, hacer algo con las ideas; y la habilidad de difundir y compartirlas, ya sea dentro del mercado o de la misma organización.
La profesora de Harvard Linda Hill compartió en el Global Peter Drucker Forum el resultado de sus investigaciones sobre las organizaciones que han creado ecosistemas donde se podía innovar de forma constante. Estas fueron algunas de sus revelaciones:
La innovación trae consigo obligaciones de diversa índole, como registrar la propiedad intelectual. En este artículo, Luis Ignacio Vicente nos explica en qué consiste y la mejor manera de gestionarlo.
Un modelo estratégico desarrollado el siglo pasado, antes de la era de Internet y la explosión de la digitalización, ¿sigue siendo una herramienta para el desarrollo de los planes de marketing o es un modelo que ha caducado?