Antiguamente, los vendedores funcionaban por intuición, o por olfato, pero la globalización ha llegado para quebrar este escenario. Las circunstancias han cambiado, de modo y manera que la comunicación comercial se ha tenido que readaptar a las nuevas coordenadas. Los comerciales ya no pueden basar su trabajo solo en la intuición, o en la experiencia. Resulta imprescindible, hoy en día, en los albores del siglo XXI, trabajar especialmente en el último escalón de este proceso: en el cliente. La mayor red de comerciales de una compañía está conformada por sus clientes satisfechos.
Con total seguridad, conoces sobradamente el significado CRM, e incluso algún que otro ejemplo de CRM. Aun así lo vamos a recordar: CRM es el acrónimo de Customer Relationship Management, es decir, gestión de la relación con los clientes.Sus principales objetivos son facilitar la adquisición de nuevos clientes y mejorar la persistencia/recurrencia de los existentes, gracias a ser capaces de entender sus necesidades, anticipándonos y sobrepasando sus expectativas.
Cuando recurren a la emoción y a los recursos audiovisuales, las campañas de salud generan más impacto que las que se dedican solamente a informar.A veces, una campaña planteada sólo en redes sociales, con una simple imagen y sin apenas recursos, logra generar un impacto que ni siquiera pueden soñar grandes campañas publicitarias.
Hoy en día, los nuevos avances tecnológicos pueden ayudarnos a sortear diversos obstáculos que históricamente habíamos sido incapaces de solventar. En esta ocasión, nos centraremos en las alternativas que la disrupción digital nos trae, a la hora de facilitarnos el camino hacia un cierre de ventas sólido.