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¿Qué es un challenger bank?: definición y ventajas

Management | Artículo
  • Visitas
    329
  • July 2022
  • Fecha de publicación
  • July 2022
  • Management
  • Artículo
  • Autor
  • Francisco Isidro
  • Profesor del Departamento de Economía de Finanzas de ESIC y miembro de los claustros docentes del MDF y EMBA. Consultor con una larga trayectoria en banca y mercados financieros; experto en finanzas internacionales y de empresa.

Antes de adentrarnos en detalle sobre los Neobanks y los challenger banks debemos hablar sobre la crisis financiera más reciente y sus consecuencias. Las dos consecuencias más inmediatas y relevantes de la crisis financiera internacional de 2008 en el sistema financiero fueron, por un lado, la obligada reestructuración de balances y modelos de negocio que tuvieron que acometer los bancos que sobrevivieron al shock crediticio y, por otro, la nueva era digital que comenzó a abrirse paso apoyada fundamentalmente en el big data y la tecnología blockchain. 

Como ya les he venido contando en este espacio, la combinación de ambos factores permitió de una manera casi natural y espontánea la irrupción de nuevos operadores financieros con nuevas soluciones tecnológicas de productos y servicios que a lo largo de este periodo han consolidado la industria fintech. 

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NEOBANKS Y CHALLENGER BANKS: BANCOS 100% DIGITALES 

Dentro de estos nuevos operadores fintech, nos encontramos una nueva tipología de bancos: los neobanks (o neobancos) y los challenger banks, que la propia Asociación Española Fintech e Insurtech1 presenta como «los bancos 100% digitales y sin legacy que no siguen los esquemas tradicionales, es decir, son bancos que utilizan los smartphones y las redes sociales para establecer su relación con los clientes». 

Aunque, como más adelante se expone, ambos comparten características comunes, es necesario entender la principal diferencia entre uno y otro, que radica en la licencia bancaria que tienen para poder operar, un aspecto que, además de los requisitos de cumplimiento normativo que conlleva, supone un elemento crítico en las funcionalidades y soluciones de garantías que pueden ofrecer a su clientela. 

 

DIFERENCIAS ENTRE LOS NEOBANKS Y LOS CHALLENGER BANKS 

 

  • Neobanks - Operan bajo una licencia parcial 

  • Challenger banks - Operan bajo una licencia plena 

 

Neobanks - Operan bajo una licencia parcial 

De esta forma, nos encontramos a los neobanks, que operan bajo una licencia parcial de dinero electrónico que les permite ofrecer básicamente servicios transaccionales de pago pero no de depósito, ya que de hecho necesitan el respaldo de un banco con licencia bancaria plena donde abrir la denominada cuenta de garantía, una cuenta separada y segura2 donde se encuentra el dinero de sus clientes. 

Un claro exponente de esta la categoría de neobanks en el mercado español es bnext, una scaleup con apenas cinco años de historia que ha protagonizado una de las más exitosas rondas de crowdfunding en España y que ya ha iniciado su proceso de internacionalización al mercado latinoamericano. 

Challenger banks - Operan bajo una licencia plena 

Los challenger banks, sin embargo, al contrario que los neobanks, operan bajo una licencia bancaria plena que les permite ofrecer un portafolio de productos y servicios más amplio, muy próximo al de los bancos tradicionales, ya que se consideran entidades bancarias. 

N26 representa un magnífico ejemplo de esta categoría que, bajo licencia bancaria europea y origen societario en Alemania en 2013, opera en el mercado español. 

 

SIMILITUDES ENTRE LOS DOS BANCOS DIGITALES 

Aun con esta sustancial diferencia, unos y otros presentan dos características comunes que son precisamente las que los unen y, al propio tiempo, diferencian como alternativa a un banco tradicional. 

En primer lugar está el hecho de ser totalmente digitales, con soportes de interacción en apps, webs y redes sociales, que, además de ofrecer una experiencia de usuario muy diferente a la oferta tradicional del mercado, les permite operar con unos costes transaccionales muy ajustados que trasladan a su atractiva política de comisiones y gastos operativos a clientes. 

En segundo término está el que ambos, aun con diferentes modelos de negocio dado el nivel de licencia bancaria con el que operan, ofrecen un reducido pero especializado portafolio de productos y servicios financieros buscando nichos de clientela muy específicos como son los jóvenes, los autónomos o las micropymes, sectores de la economía y de la sociedad en los que la banca tradicional no compite por sus costes de estructura (sucursales físicas, plantillas, etc.) o simplemente no convence con su propuesta de valor. 

La combinación de ambas características, un modelo de negocio totalmente digital y clientela de nicho, evidencian el exponencial y rápido crecimiento de este sector en todo el mundo donde, por citar cifras, se estima3 la presencia de 400 neobancos de los que un 25% opera en Europa. 

Y, como no podía ser de otra manera, este proceso de irrupción y expansión tanto de los neobanks como de los challenger banks, ha llamado la atención de los operadores tradicionales, forzando el ritmo de las agendas de transformación digital de sus negocios y obligándolos a reflexionar, como sector, sobre su posicionamiento estratégico4 ante un nuevo desafío. 

Siempre que he manifestado mi visión de futuro sobre el sector fintech frente al de la industria financiera tradicional, he apostado por un escenario de coopetición5 y no por el de competencia frontal para desplazar al operador rival. 

Y este escenario puede aplicarse a este particular sector donde, si bien es cierto que la nueva propuesta de valor de challengers y neobanks ha irrumpido con mucha fuerza, no lo es menos que, por el momento, su radio de acción en productos y clientela es limitado. 

Lo que parece fuera de toda discusión es que estas nuevas fórmulas de concebir la banca han aparecido al mismo tiempo que esa generación nacida a partir de 2010, a la que los sociólogos ya han bautizado como generación alfa. 

Esta es una generación de futuras economías domésticas y, por qué no, también de empresas 100% digitales, que tendrá por razones de contexto su propia forma de entender la banca, presumiblemente muy distante de la tradicional; una generación donde neobanks y challenger banks, con una clara ventaja de salida, pueden ser los líderes del mercado. 

Os recomendamos que no dejéis de actualizaros en las últimas tendencias y adquiráis los conocimientos adecuados sobre los neobanks y challenger banks y sus diferencias. Os invito a que miréis detenidamente el Máster en Finanzas. 

 

 

           

  • Fecha de publicación
  • July 2022
  • Management
  • Artículo
  • Autor
  • Francisco Isidro
  • Profesor del Departamento de Economía de Finanzas de ESIC y miembro de los claustros docentes del MDF y EMBA. Consultor con una larga trayectoria en banca y mercados financieros; experto en finanzas internacionales y de empresa.


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