El futuro del trabajo

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“Me interesa el futuro porque en él voy a pasar el resto de mi vida”, decía el antes venerado y ahora denostado Woody Allen.

El futuro se muestra sugerente, dúctil y acechante. En su último libro (21 lecciones para el siglo XXI ; Debate, 2018), Yuval Noah Harari desliza una idea-fuerza tremendamente poderosa: frente al ufano protagonismo de la especie humana desde la noche de los tiempos, quizá el ciudadano del siglo XXI esté condenado a capitular y aceptar su irrelevancia.

Ante esto, debemos contraponer las evidencias que respaldan los hechos. La economía digital impulsa y combina tecnologías decisivas para activar el vector de transformación de los mercados, es decir, supone una profunda transformación del modo en que se hacen negocios y, como consecuencia, es el motor de la metamorfosis de nuestra estructura social.

Algunos de los elementos de fondo pasan por la eclosión de tecnologías disruptivas como el blockchain y su irreversible impacto sobre los —tan habituales hoy— mercados bilaterales (two-sidedmarket), el despegue de las economías colaborativa y circular o la consolidación de las diferentes economías de colores (blanca, verde, azul y naranja).

Son los puntos de sutura que el cirujano de urgencias aplica sobre la sangrante herida que supone para el ciudadano común mutar y superar sus propios arquetipos.

Si existe una clave, reside más bien en las preguntas y no tanto en las respuestas. ¿Cómo será la sociedad del futuro? ¿Estamos preparados para afrontar las consecuencias del movimiento H+?¿Habrá trabajo para todos?¿Cotizarán los robots? Para entonces… ¿quedará algo del estado de bienestar?

Estas preguntas solo refieren cierto contorno factual de la realidad e incluyen, entre otros, temas punzantes como la robotización, el machine learning y la inteligencia artificial, los algoritmos y el big data, la madurez cultural y la transformación digital de las empresas, el Internet of things, la impresión 3D, la industria 4.0 o economía colaborativa y de plataformas.

En los últimos años, con la recuperación económica poscrisis subprime, son numerosos los foros e instituciones interesados en generar debates que permitan atisbar y anticipar cómo podría ser la secuencia de los hechos.

¿Qué nuevas formas de trabajo se están adoptando?

Uno de los temas que más inquieta a nuestras sociedades occidentales son las nuevas formas que está adoptando el trabajo.

Hace unos meses, la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Sevilla organizó el Congreso Interuniversitario OIT, en cuya conversación tuve la oportunidad de participar junto con la profesora Cristina Santos Rojo, del campus de Valencia de ESIC Business & Marketing School.

El congreso forma parte de la Iniciativa interuniversitaria de redes y encuentros de personas investigadoras y expertas sobre el futuro del trabajo, catalizadora de las sinergias universitarias de docencia, investigación y transferencia de conocimiento universidad-sociedad, que está siendo impulsada desde la comisión tripartita sobre el futuro del trabajo. Esta comisión quedó compuesta en julio de 2016 por el Gobierno de España, las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME y las organizaciones sindicales CC. OO. y UGT, con la asistencia de la Oficina de la OIT para España, al objeto de promover la Iniciativa del Centenario de la OIT sobre el Futuro del Trabajo.

El Congreso Interuniversitario OIT presentó a todos los asistentes estimulantes trabajos de investigación en torno a la igualdad de género en la economía digital, inteligencia artificial y derecho del trabajo, el impacto de las nuevas tecnologías sobre empleo, flexiseguridad, digitalización y salud, robotización inclusiva, mercado de trabajo y sostenibilidad ambiental, criptomonedas sociales o intraemprendimiento, entre otros muchos.

Nuestro estudio “Efectos de la declaración de laboralidad sobre la eficiencia económico-financiera de modelos de negocio de plataformas de economía colaborativa” ha sido incluido recientemente como un capítulo del libro coeditado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social junto con la OIT, y será presentado próximamente con ocasión de la Conferencia Internacional del Trabajo que se celebrará en el mes de junio en Ginebra.

Con el uso de las plataformas digitales, el riesgo de precarización laboral no solo se acota en torno a trabajos de baja cualificación, sino más bien al contrario: la tendencia observada sugiere que el riesgo de elusión, vía relaciones no-laborales, se extiende hasta profesiones de alto valor añadido. Ello provoca preocupantes externalidades negativas que recortan derechos de los trabajadores e impactan sobre la capacidad de recaudación de los Estados, lo que obliga a replantear el diseño de las políticas públicas, así como el del estado de bienestar.

En próximas entregas de este blog tendremos ocasión de profundizar en el análisis del futuro del trabajo y de la calidad del empleo.

La única constante en la historia es el cambio. La sociedad de mañana se crea ahora: ciencia y empresa, management, economía digital y mercados.

1 respuestas de El futuro del trabajo

  1. Que interesante información, muy bien explicada y útil para poder entender lo que nos depara el futuro en el ámbito del trabajo. Considero esencial poder conocer el cambio constante al que estamos sometidos para poder adaptarse de la mejor manera en todos los sentidos que se comentan en el artículo. El futuro nos depara cambios y la mejor manera de enfrentarse a ellos es conocerlos y saber que, como bien se dice, la sociedad del futuro, empieza por crearse en este mismo momento.
    Gracias por la información y saludos.

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