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ESIC News

Barcelona
Marzo 2020

El sector educativo digital: nuevas maneras de aprender y de comunicar

Publicado por: Barcelona

Lo digital acaba impactando, tarde o temprano, en todos y cada uno de los ámbitos profesionales. El sector educativo, en especial, afronta desde hace años esta transformación, para la que no solo es suficiente la adaptación, también debe saber cómo hacerlo de manera que redunde en beneficio de toda la comunidad educativa. Con este objetivo, el pasado miércoles 26 de febrero compartimos, junto a docentes y directivos de centros de enseñanza, un almuerzo-coloquio en el Campus Universitario de ESIC Barcelona, contando con la participación del profesor Jordi Camós para orientarnos en este proceso de digitalización.

La tecnología ha procurado nuevos canales de comunicación, muy distintos a los habituales, haciendo que el usuario tenga a su disposición tantos medios de informarse y comunicarse que se hace difícil saber cuáles son más idóneos para que educadores, padres y madres, alumnos e institución puedan interactuar. La primera recomendación de Camós fue la de cuidar, en primer lugar, aquellos canales que son propios y que nos permiten ejercer un mayor control. La web del centro escolar es, por este motivo, la primera plataforma que debemos atender, por encima de las redes sociales. Las posibilidades de interacción con los usuarios son múltiples si contamos con una web de calidad y actualizada, ya que, además de ser el mejor expositor de la marca, también permite canalizar información a través de formatos atractivos, como por ejemplo blogs o calendarios.

Otro de los aspectos clave resaltado por el ponente fue la intensidad de acompañamiento por parte de la dirección del centro. Según un estudio realizado por la consultoría tecnológica y de transformación digital Capgemini sobre “madurez digital”, los principales activos para tener éxito –véase los software adecuados y los profesionales entendidos– no consiguen llegar muy lejos si no reciben apoyo suficiente por parte de la cúpula directiva. El estudio muestra cómo la inversión, tanto en infraestructura tecnológica como en profesionales, puede conllevar un mayor uso de sistemas digitales, que pueden ofrecer valor, pero sin el acompañamiento por parte de la dirección el cambio digital se concentra en un área de acción reducida, limitando el alcance del valor añadido e impidiendo que se desarrolle una verdadera transformación digital.  

Según Camós, en realidad el objetivo a alcanzar no va sobre tecnología en sí misma, el propósito es “saber aprovecharla para entender mejor el entorno y el sector y mejorar así los procesos y las competencias”. Para ello, los pasos a seguir inician poniendo el foco en la marca, ya que es a través de ella desde donde podemos establecer una conexión emocional fuerte con los stakeholders. A partir de aquí, es fundamental aprender nuevas habilidades digitales para poder interactuar de manera efectiva con el público objetivo. En el caso de la docencia, saber exponer los contenidos de una manera atractiva, que conecte con el lenguaje de los jóvenes, supone gran parte de su éxito –utilizar videojuegos en las aulas es un ejemplo de ello–. Finalmente, hay que saber fomentar entornos colaborativos, usando nuevas herramientas virtuales, que ayuden a alcanzar de forma más efectiva los objetivos marcados y automatizar procesos de poco valor agregado. Todo ello, fundamentado bajo una estrategia clara que supedite la innovación a unas metas definidas y compartidas.

Al fin y al cabo, concluye Camós, el mayor freno para el éxito de la transformación digital en cualquier organización, no solo en el sector educativo, no es la escasez de herramientas, sino la inercia, el déficit de talento y la falta de formación continua de los equipos humanos, así como la carencia de liderazgo que aplaque la natural resistencia al cambio.