ESIC News
CONOCE A NUESTROS AUTORES: María Fernanda Guevara Riera
El aula es un espacio de encuentro, diálogo y crecimiento compartido.
En esta ocasión hemos sometido a nuestro particular Cuestionario de Proust a María Fernanda Guevara Riera, profesora e investigadora con dedicación exclusiva en ESIC University, donde ejerce como coordinadora nacional de Ética Empresarial y coordinadora, junto con Miguel Ángel Millán Atenciano, del libro ÉTICA EMPRESARIAL (2026) publicado por ESIC Editorial
![]() |
¿Cómo te definirías? Ante todo, como persona, madre, hija, hermana y profesora. Soy venezolana y llevo conmigo mis raíces, mi familia y mis afectos. Agradezco a España de corazón porque me permitió reconstruir mi historia y seguir haciendo lo que amo. Agradezco profundamente a quienes me han acogido y acompañado en este camino. Mis estudiantes y colegas también me transforman: me defino desde los vínculos. ¿Qué cualidad aprecias más en una persona? El cuidado. Esa capacidad de escuchar, acompañar y estar atentos al otro sin invadir ni imponer. Para mí, cuidar implica lealtad, respeto y verdad: saber permanecer cuando hace falta, decir lo necesario con sensibilidad y reconocer que nuestras palabras y acciones afectan a los demás. ¿Qué esperas de tus amigos? Prefiero darle la vuelta a la pregunta: ¿qué pueden esperar mis amigos de mí? Lealtad, escucha y presencia; celebrar sus alegrías y acompañarlos en las dificultades, como ellos han hecho conmigo. Creo en una amistad sin exigencias de perfección, pero con cuidado, verdad y reciprocidad. |
¿Tu ocupación favorita? La docencia, sin duda. Disfruto al preparar mis clases, escuchar a mis estudiantes y aprender con ellos. El aula es un espacio de encuentro, diálogo y crecimiento compartido. Esa vocación continúa en la investigación y la acción comunitaria: me interesa comprender problemas que afectan la vida de las personas y poner el conocimiento al servicio de sociedades más justas y humanas.
¿Tu ideal de felicidad? Vivir en paz conmigo misma y con quienes quiero. Compartir la mesa con mi hijo y mi familia, conversar sin prisa, leer, reír y seguir cuidándonos. Me hace feliz entrar en el aula, aprender con mis estudiantes y sentir que mi trabajo tiene sentido. Migrar me enseñó a valorar un hogar, los afectos y la acogida que he recibido en España. Pero mi felicidad también está ligada a Venezuela: sueño con que sane sus heridas y que la dignidad, la libertad y la democracia permitan a los venezolanos vivir sin violaciones de sus derechos humanos, dentro y fuera de su tierra.
¿Cuál es tu estado de ánimo más habitual? El agradecimiento, acompañado de esperanza y fortaleza. Migrar me enseñó a valorar a quienes confiaron en mí y me permitieron seguir enseñando e investigando. Nada de eso lo doy por supuesto. Como decimos en Venezuela: «Pa’lante, porque para atrás, ni pa’ coger impulso». No significa ignorar las dificultades, sino afrontarlas sin dejar de construir ni perder la sonrisa.

