ESIC News
CONOCE A NUESTROS AUTORES: Kiko Gámez
Hazlo ya, pero con método.
En esta ocasión hemos sometido a nuestro particular Cuestionario de Proust a Kiko Gámez, ingeniero de telecomunicaciones especialista en inteligencia artificial aplicada a las organizaciones y autor del libro Potencia tu empresa con inteligencia (2026) publicado por ESIC Editorial
![]() |
¿Cómo te definirías? Una persona apasionada y pragmática a la vez. Me gusta llegar al porqué de las cosas. Disfruto imaginando un futuro mejor, con la tecnología como pasión y la empresa como el terreno donde hacerlo realidad. ¿Qué habilidad te define? Entender a las personas y anticipar hacia dónde van las cosas. He interiorizado algunas reglas no explícitas que me dan una perspectiva para adelantarme a cómo cambia la gente y las sociedades. ¿Qué cualidad aprecias más en una persona? Lealtad, transparencia, humildad y criterio para separar lo importante del ruido. ¿Qué esperas de tus amigos? Que me digan lo que no quiero oír. Prefiero a quien me lleva la contraria con honestidad que a quien solo aplaude; a los amigos de verdad se les reconoce cuando las cosas se tuercen. ¿Tu principal defecto? La impaciencia. Cuando veo claro el destino, llevo fatal lo que tarda el resto en llegar, y empujo de más. Voy aprendiendo a dejar que las cosas maduren, pero me cuesta. |
¿Y virtud? Una curiosidad que no se me ha gastado con los años y cierta terquedad para acabar lo que empiezo. Nunca dejar de aprender, de leer y de probar cosas nuevas.
¿Tu ocupación favorita? Aprender algo nuevo y contarlo, en un aula, en una columna o en una sobremesa. Y crear: programo como aficionado, monto negocios, ideo planes de marketing... construir desde cero.
¿Tu ideal de felicidad? Un buen proyecto entre manos, la gente que quiero cerca y una cámara en la mochila. Un plan que me ilusione y tiempo para disfrutarlo sin mirar el reloj.
¿Cuál sería tu mayor desgracia? Al margen de las desgracias personales, que prefiero ni nombrar, perder mi libertad profesional y depender de otros para decidir en qué trabajo.
¿Qué te gustaría ser? Lo que intento ser cada día: alguien útil que ayuda a otros a dar un salto que solos no se atreverían a dar. Y crear herramientas tecnológicas para que la sociedad viva mejor.
¿En qué rincón del mundo te perderías? No viviría en ningún sitio que no fuera Madrid, me apasiona. Pero me pierdo encantado por Asia; he vivido temporadas allí y siempre vuelvo con la perspectiva del mundo renovada.
¿Cuál es tu libro preferido? Siempre ha sido Rayuela, de Cortázar. Aunque reconozco que ahora leo cosas más sencillas y útiles.
¿Y película? Cualquiera de Paolo Sorrentino. Lo descubrí con La Gran Belleza y desde entonces no me pierdo nada suyo, también sus series.
¿Y serie? Por no repetir a Sorrentino, Los Soprano. No sé si la favorita, pero desde luego una de ellas.
¿Un superhéroe? No es un superhéroe al uso, pero siempre me ha ganado la Rana Gustavo. Me identifico: educado, sensible, pragmático y tranquilo, aunque se estrese cuando todo se tuerce. Aquello de “no es fácil ser verde” para mí tiene su miga.
¿Qué superpoder te gustaría tener? Detener el tiempo un rato cada día. El día se me queda corto, y con esas horas de más podría aportar bastante más a los demás.
¿Cuál es tu estado de ánimo más habitual? Optimista con los pies en el suelo. Entusiasta por naturaleza, me ilusiono enseguida, con el escepticismo justo para no estrellarme. Casi siempre de buen humor.
¿Qué defecto perdonarías? La torpeza de quien lo intenta de verdad. Equivocarse haciendo se perdona siempre.
¿Y cuál no? La mala fe, y la pereza mental disfrazada de prudencia.
¿Tienes una máxima? Hazlo ya, pero con método. En todo lo que hago me obligo a tener tres cosas claras: objetivo, estrategia y acción. Evito la acción sin reflexión.

