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Clickbait

Clickbait, failure & the Hall of Fame

Management | Artículo
  • Julio 2020
  • Fecha de publicación
  • Julio 2020
  • Management
  • Artículo
  • Autor
  • Fernando Castelló Sirvent
  • Profesor en ESIC y Director de CASTELLÓ CONSULTORES. Economista; consejero de empresas y Profesor en ESIC BUSINESS & MARKETING SCHOOL.

Texto

La búsqueda del éxito como fin en sí mismo acostumbra a desvirtuar la esencia sobre la que se construye toda compañía. Los intereses espurios de unos pocos se vuelven verdaderos anzuelos que actúan como señuelos y, en consecuencia, representan factores contingentes del proceso de diseño y reajuste de la estrategia.

Este artículo ofrece una síntesis de la serie iniciada hace meses sobre estrategia, cultura de la organización, integridad de los directivos, antitalento y felicidad. El título parafrasea y remite al conocido manual de management publicado por Raymond E. Miles y Charles C. Snow, que desarrollaba elementos ya planteados en su recomendable artículo de 1984.

El ajuste necesario entre estrategia y organización es un tema de gran importancia tanto para los académicos como para los profesionales de la dirección de empresas, particularmente en tiempos de crisis y en contextos de ajuste, ante la inminencia del desarrollo de estrategias turnaround.

Éxito y fracaso

Las organizaciones establecen sus capacidades de ajuste dinámico sobre la estrategia a partir del grado de holgura existente entre aquello que se declara institucionalmente y lo que viven los diferentes implicados.

La resiliencia empresarial viene determinada por la agilidad estratégica, se debe en parte a la coherencia y la lógica de la unidad de dirección y se ve impulsada (o lastrada) por el diseño organizativo, el compromiso del talento existente en la empresa y los instrumentos diseñados para alinear comportamientos individuales conforme a las necesidades corporativas.

Las estrategias organizativas clickbait se fundamentan en un argumento más o menos extenso. Como anzuelo, los mensajes clickbait pueden resultar seductores para algunas personas, pero son falaces.

En ocasiones, el clickbait se reviste de una pátina de autobombo y estímulo artificial de la sensación de pertenencia de los miembros y sigue enfoques subterráneos de liderazgo autoritario.

En otros casos, las reuniones engoladas y burocráticas se vuelven paraísos egojerárquicos que pretenden resolver problemas de compromiso e implicación mediante sistemas de spam interno (y externo) que eluden el problema central: a largo plazo, la baja credibilidad de los mensajes institucionales y la limitada efectividad de la comunicación interna, como bien ha argumentado Xavier Marcet.

Las derivadas siguen: desánimo, señalización de disidencia y, en ocasiones, una importante generación de externalidades negativas dentro y fuera de la organización. Los anzuelos actúan como reclamo, pero con el tiempo desencadenan una serie de efectos colaterales no evaluados inicialmente y se vuelven respuestas Rage Bait. Los efectos de los incentivos perversos son conocidos en economía y en gestión desde hace décadas. Lejos de lograr la consecución de los objetivos planificados, las externalidades negativas no previstas inicialmente dan lugar a resultados indeseados.

Cuando la pertenencia a un grupo es impuesta, el totalitarismo se abre paso dentro de la empresa distorsionando los equilibrios de poder y el liderazgo informal.  En ese punto, los efectos ya pueden resultar imprevisibles.

En otros casos, el clickbait se distribuye desde un aroma autocomplaciente que atribuye a la empatía directiva un estilo de liderazgo paternalista. En esos casos, como ha argumentado de forma extensa y acertada Fritz Alwin Breithaupt, profesor de la Universidad de Indiana y experto en ciencias cognitivas, los excesos histriónicos de empatía con que acostumbran a envolverse ciertos líderes terminan por agravar las brechas preexistentes entre facciones no alineadas en lugar de unirlas.

En su ensayo The dark sides of empathy, Breithaupt desmonta el pensamiento mágico surgido hace medio siglo: aquel conjunto de creencias según el cual la gestión de la empatía soluciona, per se, los conflictos.

En ocasiones, los liderazgos empático-edulcorados se dan en contextos muy polarizados, bien por venir precedidos de un desembarco de nuevos cuadros de mando medios o superiores, bien como consecuencia de realineamientos organizativos propios de las cazas de brujas. En esos casos, paradójicamente, el enfoque empático puede contribuir a alimentar conflictos aumentando la división preexistente en la medida en que las personas comienzan a sentir y reclamar empatía solo para sus respectivas facciones.

Los discursos de anzuelo provocan una proliferación de estructuras de poder mediocráticas. Los mediocres toman el poder cooptando las jerarquías de demasiadas organizaciones y socavando la agilidad estratégica en un mercado como el actual, tan volátil como incierto.

En su último ensayo, Alain Deneault, filósofo y profesor de Sociología en la Universidad de Quebec, incide sobre el modo en que las mediocres aspiraciones que invaden nuestras sociedades occidentales están generando ciudadanos más limitados e idiotas. En términos de diseño de la organización, las estrategias clickbait inhiben la búsqueda de la excelencia y autenticidad en las empresas.

Sea cual sea su naturaleza primaria, las estrategias clickbait pueden quedar orientadas hacia uno o varios de los implicados. Son anzuelos más o menos pueriles que no contribuyen a realizar ajustes, o lo hacen con gran dificultad y de manera tardía.  En definitiva, son cebos cortoplacistas, fuegos de artificio.

Esto ocurre por la incoherencia corporativa que implica una disminución más o menos consciente de los resultados y del ajuste estratégico. La autenticidad (y la persistencia) de los planes y de las acciones puede llegar a quedar reducida a una tibia mueca incoherente.

Por el contrario, cuando el diseño organizativo no está construido con pies de barro sobre la escurridiza visión de las apariencias, la cultura de la empresa termina por desentrañar fuertes inercias de liderazgo al ofrecer uniformidad a la estrategia y facilitar la excelencia corporativa.

Una adaptación temprana que garantice la integridad directiva a través de adecuados sistemas de control e incentivos y la creación de mecanismos de participación y desarrollo del talento que posibiliten la corrección de eventuales partículas tóxicas prevalentes en el equipo suponen los mejores predictores de éxito a largo plazo.

Un foco excesivamente basado en los resultados se vuelve un motor inmediato de desajuste. La presión por la búsqueda de resultados orienta a muchos directivos hacia el relativismo moral y les sugiere unos puntos de anclaje efectivos a corto plazo, pero poco eficaces para el diseño y la ejecución de la estrategia a largo plazo.

La alta dirección debe implantar mecanismos correctivos que permitan construir en la empresa sistemas de felicidad fundamentados en el orgullo sincero de pertenencia. En paralelo, debe aislar y expulsar todos aquellos elementos tóxicos que reúnen y concentran las partículas elementales del antitalento.

La satisfacción de las personas implicadas aparece como el rasgo diferenciador observado entre las expectativas iniciales de cada una de ellas y el conjunto de realidades vividas.

La productividad de una empresa y, en consecuencia, su competitividad en el mercado se encuentran vinculadas a un conjunto de factores dinámicos que resultan de máxima importancia y que hemos venido analizando a lo largo de esta serie de artículos:

Un importante reto para la gobernanza corporativa pasa por afinar en el mercado los mecanismos de ajuste dinámico que exige el diseño organizativo.

Las estrategias clickbait, cuya finalidad es legitimar su propia existencia generando interacciones a cualquier precio, se vuelven peligrosos resortes Rage Bait. Los implicados observan y actúan. Siempre. Solo es cuestión de tiempo.

  • Fecha de publicación
  • Julio 2020
  • Management
  • Artículo
  • Autor
  • Fernando Castelló Sirvent
  • Profesor en ESIC y Director de CASTELLÓ CONSULTORES. Economista; consejero de empresas y Profesor en ESIC BUSINESS & MARKETING SCHOOL.


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