10 consejos para triunfar en tus intervenciones en público

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Estamos en el siglo de la comunicación. No hay duda. Todo es comunicación. De hecho, sufrimos hipercomunicación. Pero estamos obligados a convivir con ella, nos guste o no. Nos asalta, sin pedir permiso. Y se adentra en nuestras vidas hasta calarnos. Y solo los mejores triunfan.La realidad que nos circunda está permanentemente tamizada por la comunicación. Todo es traducible en términos de comunicación, eficaz e ineficaz. Los seres humanos somos comunicación y necesitamos constantemente compartir información (del latín, communicare).

Por eso, la formación en este campo ya no es solo necesaria, o aconsejable; sino que es imprescindible para triunfar en cualquier ámbito de la vida de un ser humano. Al conocimiento se debe unir la competencia de la comunicación eficaz. Se impone conocer los recursos fundamentales que presiden esta disciplina, sin cuyo dominio seremos más vulnerables.

Y la primera máxima que debemos aprender a la hora de buscar la eficacia en cualquier comparecencia en público es que nada hay que dejar a la improvisación. Cuestión diferente es la sensación de improvisación que deberemos proyectar en quien nos ve y nos escucha. Y otro aspecto fundamental: la naturalidad, como antónimo de la teatralidad. Por eso, me gusta subrayar en mis clases: busca la eficacia, no el efectismo.

Partiendo de la frase archiconocida: “solo hay una oportunidad para causar una buena impresión”, deberemos prestar especial atención a los siguientes pasos

  1. Analiza el perfil del público al que vas a dirigirte. Es esencial para conocer primero, y responder, después, a sus expectativas.
  2. Adopta la indumentaria más apropiada para la ocasión. Si puedes, no lleves corbata (hombres). Este complemento masculino contribuye a distanciar y a marcar posiciones. Ten cuidado también con la elección de los colores.
  3. Una sonrisa al comienzo siempre ayuda. La sonrisa es el camino más corto entre dos personas.
  4. Saluda con la mirada a tu público conforme va entrando en el recinto. Tienen que percibirte amistoso, colaborador y humano.
  5. Utiliza la empatía para acercarte a tu público. ¿Qué te gustaría disfrutar en una sesión como la tuya si formaras parte del público? ¡Siéntete en el otro lado!
  6. Actúa con naturalidad. El valor más preciado a la comunicación es la autenticidad, y esta solo se logra siendo natural, no interpretando un papel en el escenario.
  7. No gesticules mucho. Contente, pero no te acartones. Una comunicación no verbal excesiva confunde, concentra demasiada atención. Pero, por el contrario, un tipo demasiado estático aburre. Busca el equilibrio.
  8. No muestres debilidad. Se percibirá al instante. Los seres vivos tenemos una especial habilidad para percibir la debilidad ajena, y aprovecharnos de ella. Muéstrate seguro, pero no arrogante.
  9. Ten una botella de agua a mano. Será tu seguro de voz, para mantener lubricadas las cuerdas vocales y la laringe. Debe estar cerca. La carraspera acecha.
  10. La humildad es siempre un elemento conciliador y positivo. No eres el oráculo de Delfos, sabes mucho de lo que hablas, pero no proyectes que eres el que más sabes. Formula preguntas. Estas hacen reflexionar. Las afirmaciones pueden ser rebatidas, cuidado.

Analicémoslo ahora desde el otro lado, desde las sillas del público. ¿A quién te gustaría encontrarte delante? A una persona accesible, simpática, colaboradora, competente, comprensiva, educada, humana. Pues bien, esto es lo que hay que proyectar cuando te sitúas sobre el escenario. Indudablemente, quien no responde a estos rasgos de personalidad tendrá serios problemas para convencer a su público, salvo que interprete, que asuma un rol diferente a sí mismo que, al final, quedará al descubierto y terminará por demoler su marca personal.

Los tres grandes pilares de la comunicación eficaz se basan en tres aspectos: la comunicación verbal, el mensaje (qué decimos), que debe ser claramente formulado en titulares para optimizar el tiempo; la comunicación paraverbal (cómo lo decimos), que tiene en la voz humana el principal asidero de la eficacia: en su correcta utilización en cuanto a tono, ritmo, cadencia, silencios, etc. Y, por fin, la comunicación no verbal (cómo gesticulamos) con nuestro rostro, nuestras manos y nuestro movimiento en escena para apoyar y sumar credibilidad a nuestro relato.

De la suma de una equilibrada conjunción de estos tres elementos, de la coherencia marcada entre ellos, y del imprescindible entrenamiento al que nos obliga una comunicación que persigue ser eficaz, surgirá el pleno acierto del esfuerzo realizado. Y habrá merecido la pena.

Y no olvidemos otro aspecto determinante en la comunicación, medida en términos de eficacia: el tiempo: el propio y el ajeno. El respeto al tiempo del público cautivo. No hay que abusar de él. En la medida de lo posible, y del autocontrol de cada uno, hay que informar al comienzo de nuestra intervención del tiempo que les vamos a ocupar, a fin de que se sitúen perfectamente dentro de las imprescindibles coordenadas en que nos movemos los seres humanos: espacio-tiempo. Y apliquemos este mismo respeto en las reuniones que lideremos. El control del tiempo es un elemento esencial para triunfar. Puro respeto.

Saber comunicar con eficacia, en pleno siglo de la comunicación, resulta imprescindible. Y, para lograrlo, hay que conocer los recursos, interiorizarlos y entrenarlos. No hay más truco. Nadie dijo que fuera fácil, pero, desde luego, lo aseguro: es muy entretenido.

 

1 respuestas de 10 consejos para triunfar en tus intervenciones en público

  1. No olvides que en un congreso internacional, muchas veces no te están escuchando a tí, sino el traductor simultaneo. Es siempre una buena idea ir a la cabina del traductor y charlar con el o ella para explicarle lo que vas a decir y si vas a incluir alguna broma, es aconsejable ver como el traductor puede adaptarla según la cultura.

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