La eficiencia económica guiada por datos, ¿objetivo o factor de preocupación? | ESIC Pasar al contenido principal
Imagen
La eficiencia económica guiada por datos, ¿objetivo o factor de preocupación?

La eficiencia económica guiada por datos, ¿objetivo o factor de preocupación?

Marketing y Comunicación | Artículo
  • Enero 2018
_ESIC Business & Marketing School

_ESIC Business & Marketing School

ESIC Business & Marketing School.

Esa es, en muchos casos, la dimensión que potencialmente separa a algunos proyectos del éxito o del fracaso. WebVan fue una web de comercio electrónico creada a comienzos del siglo XXI, financiada por inversores de capital riesgo como Sequoia Capital y empresas de tecnología como Yahoo!, y que consumió más de 800 millones de dólares en apenas tres años.





Descarga gratis la guía: Las 10 competencias para triunfar en la Economía Digital





Quince años después, Instacart, un servicio que ofrece entrega en casa de productos de supermercado procedentes de tiendas locales, defiende que su diferencial con respecto a WebVan reside principalmente en dos elementos: la penetración del internet móvil en la población residencial, y la utilización masiva de la “Ciencia de Datos” (el conjunto de técnicas, algoritmos y mejores prácticas para la adquisición, procesamiento, visualización y análisis de información) para optimizar la “última milla” del envío y equilibrar la oferta y la demanda.

Sin embargo, hay voces que alertan de que una eficiencia económica perfectamente optimizada y gestionada a través de datos obtenidos en tiempo real, conllevará obligatoriamente una mayor desigualdad. Desde 1975, la tesis de que el precio a pagar por una mayor eficiencia económica es una mayor desigualdad ha formado parte del argumentario político y social de uno y otro lado del rango ideológico. Si aceptamos la premisa, ¿puede la utilización de los datos ayudar a equilibrar la balanza de alguna manera? O, dicho de otra manera, ¿son los datos neutros?

El modelo de la “tiranía de los expertos”, donde los proyectos de desarrollo económico y reducción de la pobreza son gestionados por tecnócratas, es frecuentemente criticado en muchas ocasiones por buscar demasiado fervientemente esa eficiencia económica sin considerar otros parámetros, limitando por tanto el impacto social requerido. ¿Es posible utilizar los datos, y nuestras actuales capacidades para procesarlos y analizarlos, como vía de actuación en la que se consideren otros parámetros adicionales? ¿O, por el contrario, nos adentramos en lo que Nuria Oliver, experta de datos de Vodafone, menciona como potencial “tiranía de los datos”, cambiando a un lobo por otro? Como multitud de ejemplos recientes comandados por Tay, el chatbot de Microsoft que hace apenas un año ocupaba primeras planas en las noticias por aprender, de los propios usuarios de Twitter con los que interactuaba, comportamientos homófobos y racistas, los sistemas son tan inteligentes como los datos a partir de los cuales aprenden.

Aunque muchos de los proyectos relacionados con datos se encuentran aún en pañales, surgen voces que piden ya un cierto nivel de gobernanza para proyectos que puedan tener impacto social, político o militar. Independientemente de la verdad subyacente en noticias como la de los drones incorrectamente guiados por software de aprendizaje automático, que atacan a civiles inocentes en Pakistán, el proceso de aprendizaje de los algoritmos actuales depende de esos datos de entrada y de las reacciones que sus acciones producen sobre nosotros y en su interacción con otros sistemas. Entidades como el Berkman Klein Center de Harvard y su project “Ethics and Governance of Artificial Intelligence”, el manifiesto contra armas autónomas firmado por, entre otros, Elon Musk y Stephen Hawking o su continuación como proyecto, OpenAI, buscan el compromiso entre las grandes posibilidades que los datos y su proyección en la inteligencia artificial nos puede proveer como sociedad, y el riesgo que supone ceder cada vez mayor control a herramientas a las que cada vez entendemos menos. No solo la eficiencia económica sino la social dependen de esa balanza.

En el Máster en Digital Business de ICEMD se ponen en común, además de conocimientos, herramientas y tácticas que capacitan a los profesionales, este tipo de reflexiones que contribuyen a la toma de decisiones. Más información e inscripciones aquí.





Descargar e-Book



  • Autor

También te puede interesar

¿Qué es la IA empresarial y cómo implementarla?

Tecnología

Usar la tecnología ya no es una opción para la competitividad; es un requisito de supervivencia. Hoy en día, ya no se debate si una compañía debe adoptar esta tecnología, sino con qué velocidad...

¿Cuál es la función de una web corporativa y cómo podemos diseñarla?

Business

En la era del digital business, la presencia online es el pilar de cualquier empresa. Más que un mero catálogo, una página web corporativa se convierte en el rostro digital de la marca, ya que est�...

Geotagging: qué es y cómo transforma el marketing y la gestión comercial

Internacional

Hoy más que nunca, el dónde define el qué. Las decisiones de compra, las interacciones sociales y los hábitos de navegación ya no ocurren en el vacío; están anclados a una ubicación física pr...

¿Te informamos?