La reciente pérdida de credibilidad y relevancia de algunos influencers ha reabierto un debate mucho más profundo que la reputación individual: ¿quién regula realmente el ecosistema digital? 

Más allá de los casos concretos que han generado controversia pública, la cuestión clave es determinar qué responsabilidades corresponden a creadores de contenido, plataformas digitales, anunciantes y autoridades públicas.

La actividad de los influencers se sitúa hoy en la intersección entre la regulación audiovisual, la protección del consumidor, la gobernanza de plataformas y la inteligencia artificial. 

El verdadero desafío no es únicamente establecer normas, sino coordinar múltiples marcos regulatorios para garantizar la protección de las audiencias sin limitar la innovación ni la libertad de expresión. 

Regulación de influencers

La economía de la influencia ha evolucionado más rápido que la legislación. Como consecuencia, actualmente conviven diferentes marcos regulatorios que afectan simultáneamente a influencers, plataformas, marcas y organismos públicos. 

Aspectos clave

  • Los influencers actúan como figuras híbridas entre líderes de opinión y prescriptores comerciales. 
  • Determinados creadores pueden quedar sujetos a normativa audiovisual. 
  • El Reglamento de Servicios Digitales (DSA) introduce nuevas obligaciones para las plataformas digitales.
  • La responsabilidad regulatoria se distribuye entre varios actores. 
  • La CNMC desempeña un papel central en España, aunque persisten desafíos institucionales. 

¿Por qué se cuestiona actualmente el papel de los influencers?

La denominada "caída de los influencers" no responde únicamente a cambios en las preferencias de la audiencia. También refleja una creciente exigencia social hacia la transparencia, la ética y la responsabilidad digital.

Cuando determinados creadores protagonizan declaraciones o comportamientos polémicos, se produce un deterioro de la confianza que afecta tanto a su imagen como a las marcas asociadas. Este fenómeno pone de manifiesto la fragilidad de las relaciones parasociales establecidas entre creadores y seguidores. 

La evolución de la economía digital exige profesionales capaces de comprender fenómenos emergentes como la influencia digital, la reputación online y la regulación tecnológica. Programas especializados en marketing digital, comunicación y transformación digital permiten adquirir estas competencias.

Influencers: entre los medios de comunicación y las plataformas digitales

Uno de los principales retos regulatorios consiste en determinar qué son exactamente los influencers desde una perspectiva jurídica.

Aunque operan fundamentalmente en redes sociales, algunos desarrollan funciones comparables a las de los medios de comunicación: producen contenido audiovisual, influyen en la agenda pública y comercializan productos o servicios. 

La complejidad de su clasificación legal

El debate regulatorio gira alrededor de una pregunta fundamental:

¿Debe un influencer ser considerado un prestador de servicios audiovisuales o un usuario de plataformas digitales?

De la respuesta dependen obligaciones relacionadas con:

  • Protección de menores.
  • Publicidad y comunicaciones comerciales.
  • Transparencia publicitaria.
  • Responsabilidad sobre contenidos difundidos.

     
Qué dice la legislación europea sobre la actividad de los influencers

Europa ha desarrollado dos grandes instrumentos regulatorios que afectan al ecosistema digital.

Tabla comparativa

Marco regulatorio Objeto principal Impacto sobre influencers
Directiva de Servicios de Comunicación Audiovisual (AVMSD) Protección de audiencias y regulación audiovisual Puede imponer obligaciones similares a las de medios audiovisuales
Reglamento de Servicios Digitales (DSA) Transparencia y responsabilidad de plataformas Afecta indirectamente a la visibilidad y distribución del contenido
Real Decreto 444/2024 Desarrollo normativo español Introduce criterios cuantitativos para determinados influencers


Las autoras destacan que la AVMSD adopta un enfoque cualitativo que deja abiertas numerosas interpretaciones sobre cuándo un creador alcanza suficiente relevancia para quedar sujeto a la regulación audiovisual. 

El papel del Reglamento de Servicios Digitales (DSA)

El DSA supone uno de los mayores cambios regulatorios del ecosistema digital europeo de los últimos años.

Este reglamento exige a las plataformas:

  • Mayor transparencia algorítmica.
  • Sistemas de notificación y retirada de contenidos.
  • Medidas de protección para usuarios.
  • Obligaciones reforzadas para plataformas de gran tamaño. 

Cuando el algoritmo también regula

La regulación ya no depende exclusivamente de las leyes.

Los sistemas de recomendación, moderación y distribución de contenidos condicionan qué mensajes alcanzan visibilidad y cuáles permanecen ocultos. En consecuencia, las plataformas ejercen una influencia decisiva sobre el debate público aunque no sean responsables editoriales directas de los contenidos publicados. 

Este fenómeno ha impulsado nuevas líneas de investigación sobre:

  • Shadowban.
  • Sesgos algorítmicos.
  • Moderación de contenidos.
  • Libertad de expresión digital.
  • Protección de colectivos vulnerables. 

¿Quién es responsable cuando surge una controversia digital?

Uno de los aspectos más relevantes del nuevo entorno regulatorio es el reparto de responsabilidades.

Tabla de responsabilidades

Actor Función principal Responsabilidades potenciales
Influencer Producción de contenido Transparencia, publicidad y cumplimiento normativo
Plataforma Distribución y visibilidad Moderación, transparencia y gestión de riesgos
Marca Actividad comercial Supervisión de colaboraciones y publicidad
Autoridades públicas Vigilancia regulatoria Control y aplicación de la normativa

Lejos de existir una responsabilidad única, la gobernanza digital se construye sobre sistemas de corresponsabilidad entre múltiples actores. 

La gobernanza digital como desafío estratégico

El caso español ilustra perfectamente las dificultades de aplicación de las nuevas regulaciones europeas.

La designación de la CNMC como Coordinador de Servicios Digitales constituye un paso importante, pero la eficacia regulatoria depende también de disponer de capacidades institucionales, recursos técnicos y competencias suficientes para supervisar un entorno que evoluciona constantemente. 

La pregunta central ya no es si debe existir regulación.

La cuestión estratégica es cómo coordinar eficazmente:

  • Regulación audiovisual.
  • Protección de consumidores.
  • Políticas de competencia.
  • Gobernanza de plataformas.
  • Inteligencia artificial.
  • Derechos fundamentales.

Hacia una regulación coordinada del ecosistema digital

La evolución de la economía de la influencia demuestra que los desafíos digitales no pueden abordarse desde marcos regulatorios aislados. 

La protección de las audiencias, la transparencia publicitaria y la libertad de expresión dependen cada vez más de la capacidad para coordinar legislaciones, supervisores, plataformas y agentes privados.

En este contexto, la regulación de influencers debe entenderse como parte de un debate más amplio sobre gobernanza digital. El futuro no pasa únicamente por imponer nuevas obligaciones, sino por construir sistemas capaces de responder a un entorno donde tecnología, comunicación y mercado evolucionan simultáneamente.

Preguntas frecuentes sobre la regulación de influencers

Sí. Dependiendo de su actividad pueden verse afectados por normativa publicitaria, audiovisual y de servicios digitales. Además, España ha desarrollado criterios específicos mediante el Real Decreto 444/2024.

Es una normativa europea que establece obligaciones para plataformas digitales en materia de transparencia, seguridad y protección de usuarios.

No siempre de forma directa, pero sí tienen obligaciones relacionadas con la moderación, gestión de riesgos y transparencia en la distribución de contenidos.

Porque los influencers ocupan una posición intermedia entre los medios de comunicación tradicionales y los usuarios de plataformas digitales, lo que genera incertidumbre jurídica.

La CNMC ha sido designada Coordinador de Servicios Digitales en España y participa en la supervisión del cumplimiento del DSA.